Actualizado 18/12/2010 15:24 CET

Los presidentes de los Consejos Sociales universitarios niegan querer restar poder a los rectores

BARCELONA, 18 Dic. (EUROPA PRESS) -

Los presidentes de los Consejos Sociales de las universidades públicas catalanas han negado este sábado querer restar poder de dirección, gestión y rendimiento de cuentas a los rectores, después de que el de la Universitat de Barcelona (UB), Dídac Ramírez, reivindicara la autonomía universitaria.

En un comunicado conjunto suscrito por los siete presidentes, han defendido su modelo de gobernanza, que proyecta situarlos por encima de los rectores en estructura liderada por un Consejo Superior formado por un pequeño círculo de representantes de la sociedad, que se situaría por encima del rector, y cuyo presidente --de perfil no académico-- sería nombrado por el Parlament.

Este consejo controlaría las decisiones clave, el presupuesto, los estatutos e incluso nombraría al rector, una decisión que ahora está en manos del Claustro. Se trataría de un órgano de "dirección, ejecución y gestión de la universidad", según el documento 'Propuestas de modelo del sistema universitario catalán' presentado este martes a los rectores en la Asociación Catalana de Universidades Públicas (Acup).

En el comunicado, aseguran que el objetivo de las propuestas es dotar a los rectores de herramientas lesgilativas y organizativas que les provean de mayor autoridad y estabilidad para implementar estrategias de gobierno.

Los presidentes ratifican así su convicción sobre la necesidad de cambiar el sistema de gobierno de las universidades, para así agilizar los procesos de toma de decisiones y facilitar la "rápida" adaptación de las universidades a los nuevos desafíos, han dicho.

Asimismo, han asegurado que no son propuestas "definitivas" sino un punto de partida para iniciar el necesario diálogo que ha de conllevar un pacto "responsable y leal".

Después de que el Claustro de la UB pidiera este viernes la dimisión del presidente del Consejo Social, Joaquim Coello, los presidentes han afirmado: "Entendemos que tanto los rectores como los presidentes trabajan para el bien de la universidad y, aunque en ocasiones se puedan sostener puntos de vista diferentes, éstos han de suponer siempre un enriquecimiento para la comunidad universitaria".