Uno de cada tres usuarios de Casa Oberta consiguen su plena reinserción y más de la mitad accede a otros servicios especializados
El programa ambulatorio nocturno 'Horabaixa' atiende a personas "mínimamente estructuradas" adictas a la cocaína
MALLORCA, 19 Ago. (EUROPA PRESS) -
Proyecto Hombre participará en el 23 Congreso Mundial de Comunidades Terapéuticas que se celebrará del uno al seis de septiembre en Nueva York, con el fin de presentar su labor nacional en el ámbito de las drogodepencias a lo largo de estos últimos veinte años y, en especial, el Programa Casa Oberta, que se ha desarrollado durante esta última década en Mallorca.
Según informaron a Europa Press fuentes de esta asociación, la participación de Proyecto Hombre en este evento se basará en la presentación de los resultados de los programas a nivel nacional por parte del presidente estatal de la entidad, Albert Sabater, así como aquellos proyectos que se desarrollan en Baleares.
El presidente de Proyecto Hombre en Baleares, Tomeu Català, expondrá el programa de desintoxicación de cocaína y heroína, Casa Oberta, así como los modelos de tratamiento de otros programas y proyectos de formación de profesionales que viene realizando la entidad durante sus dos décadas de existencia en la islas.
La presentación del programa Casa Oberta se realizará en sesión plenaria, mientras que los programas concretos se expondrán durante el encuentro en mesas redondas, debates y talleres. Según explicó el responsable de prensa de Proyecto Hombre, Lino Salas, la formación de profesionales es "uno de los puntos que más llama la atención al Instituto Nacional de Investigación sobre Adicciones de Estados Unidos, una entidad de referencia en el ámbito de las drogodependencias".
El último Congreso Mundial de Comunidades Terapéuticas fue organizado por Proyecto Hombre en Mallorca en 2004, mientras que la próxima edición tendrá lugar en Pekín en el año 2008. La delegación balear que asistirá a la cita de este año contará también con la presencia del director del centro 'Sa Placeta', Jose Maria Piñero; el director médico de Proyecto Hombre, Paulino Vega; el director general de esta asociación, Juan Manuel Quetglas, y la responsable de formación continua Isabel Fernández.
LA CASA OBERTA
En Junio de 1996 Projecte Home Balears creó y empezó a gestionar la Comunidad Terapéutica Casa Oberta, un centro pionero en Europa cuya titularidad es pública, del Consell Insular de Mallorca. Sus usuarios siguen tratamientos de metadona o tienen patologías duales o libres de drogas.
Según explicó Quetglas, un tercio de las personas que han pasado por ella han conseguido su plena reinserción total, y en el 55 por ciento de los casos ha servido de puente para el acceso de los usuarios a otros servicios especializados como los programas de tratamiento de Projecte Home, o a otros servicios de salud mental.
Casa Oberta se diferencia de otras comunidades ya que recurre a otros tratamientos con sustitutivos, yendo más allá de la reducción de daño mediante la posibilidad de hacer un trabajo personal dentro del ambiente de una comunidad terapéutica.
Así, esta comunidad une dos enfoques terapéuticos: el de la Comunidad Terapéutica (CT) libre de drogas, con los programas de reducción de daño basados en tratamientos con sustitutivos. Hasta ahora se había formado una población residual que en las CTs no llegaba a aprovechar el tratamiento y era atendida por los programas de mantenimiento de metadona, que ayuda a reducir el daño, pero que son muy limitados y mantiene el problema aunque sea controlado.
"Aunque con esta medida se controló el consumo de heroína y se consiguió reducir el riesgo de transmisión de enfermedades por la vía intravenosa, así como mejorar otros ámbitos como la seguridad ciudadana y el tema de la atención médica, la realidad era que el consumo de otro tipo de drogas se mantuvo o incluso aumentó", explica Quetglas.
Ante esta situación, las CT concluyeron que tenían que ofrecer a estas personas la posibilidad de lograr en su vida una autonomía y una reinserción social, más allá de si continuaba o no en el programa de mantenimiento de metadona, con la posibilidad también de poder acceder a otros programas con más alta exigencia.
La metadona sigue siendo el medio para que estos usuarios accedan a este tipo de tratamiento, ya que les da un primer punto de estabilidad. Por su parte, la Comunidad Terapéutica gratifica el trabajo personal que realizan y les aporta unos recursos "que les permite afrontar un decalaje que puede llegar a cero" según apuntó Quetglas, quien aclaró que, el decalaje "no era un objetivo, sino que fue y es una consecuencia del trabajo personal".
Estos usuarios acceden a la comunidad terapéutica, que es gestionada por la entidad privada Proyecto Hombre, a través de los servicios públicos que son los que los derivan. "La conjugación de lo público con lo privado nos permite sumar a la ventaja de la atención universal, la otra ventaja de un tratamiento personalizado de larga duración. Se está haciendo realidad el trabajo en red, cada uno aportando lo propio y creando un continuum en la atención" declaró Quetglas.
OTROS PROGRAMAS
Además de la Casa Oberta, Proyecto Hombre lleva a cabo el programa tradicional, o clásico, que incluye la Acogida a la Comunidad Terapéutica y el Centro de Reinserción; así como 'Horabaixa', un programa ambulatorio nocturno para personas mínimamente estructuradas a nivel personal, familiar, social y laboral, cuya droga de referencia por la que acuden al Centro es la cocaína.
Mientras que la sustancia principal de consumo en los programas Tradicional y Horabaixa es la cocaína, con un 60 por ciento y 79 por ciento de los usuarios respectivamente, en el caso de Casa Oberta es el consumo de heroína el mayoritario, con un 85 por ciento de los casos.
Además, casi la mitad de los beneficiarios de Casa Oberta han estado en prisión en calidad de penados, frente al 20,6 por ciento del programa Tradicional y el 5,6 por ciento de usuarios de Horabaixa. Igualmente, se obtienen diferencias en relación a los antecedentes penales, ya que más de la mitad de los usuarios de Casa Oberta cuentan con estos frente al 21,3 por ciento del programa Tradicional y el 15 por ciento de Horabaixa.
CLAVES DEL PROGRAMA
"En la comunidad se trabajan diferentes objetivos de exigencia creciente, de manera que los usuarios, en los primeros momentos de su proceso, se estabilicen a nivel físico y mental, se pongan al día en sus asuntos personales y empiecen a tomar conciencia de los pequeños cambios" según explicó Quetglas.
Las claves de este proceso se basan en el desarrollo del autocontrol y el respeto de las normas así como del ambiente de la comunidad. Además, se actualiza la situación judicial de los usuarios, su situación sanitaria, sus hábitos básicos de higiene personal diaria, orden de los objetos personales y limpieza del entorno, así como conseguir que la persona se responsabilice de su salud, adquiriendo hábitos de vida sana y siguiendo correctamente las pautas de sus distintos tratamientos.
Una vez restablecidos los primeros hábitos estructurados de vida se trabajan aspectos encaminados al abandono del consumo y a la adquisición de habilidades para el desarrollo de una vida alejada de las drogas.
Los objetivos, por tanto, que se trabajan en la segunda y tercera fase son, entre otros, reconocer y aceptar los propios recursos y dificultades personales en distintos ámbitos: comportamental, afectivo y cognitivo; conseguir la responsabilización del residente en sus cuestiones jurídicas e iniciar una relación familiar basada en el aquí y ahora.