Archivo - Suelta de cercetas pardillas en las Marismas de Trebujena. A 07 de noviembre de 2025, en Trebujena, Cádiz (Andalucía, España). - Rocío Ruz - Europa Press - Archivo
Transición Ecológica defiende "un porcentaje fijo" para conservación y restauración de la biodiversidad en el presupuesto de la UE
ELCHE, 17 Mar. (de la enviada especial de Europa Press Laura Novo) -
El proyecto LIFE cerceta pardilla, enfocado en recuperar esta especie en peligro de extinción y restaurar su hábitat --los humedales--, finaliza el próximo 31 de marzo con al menos 172 parejas reproductoras y 3.670 hectáreas (ha) de humedales restauradas en tres comunidades autónomas (CCAA) españolas: Comunidad Valenciana, Andalucía y Región de Murcia.
Así lo ha avanzado este martes el subdirector de Biodiversidad y Cambio Climático de la Fundación Biodiversidad, Ignacio Torres Ruiz-Huerta, aunque desde el organismo han especificado a Europa Press que la cifra de 172 parejas data de 2025 ya que "hasta que no acaba el año no se hace el censo".
Aún así, estos números ya permiten señalar que se han cumplido con los objetivos del proyecto, cuyas actuaciones se pusieron en marcha el 1 de enero de 2021 y que han contado con un presupuesto total de siete millones de euros: conseguir al menos 125 parejas reproductoras y 3.000 ha de humedales restauradas.
La directora general de Biodiversidad, Bosques y Desertificación del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), María Jesús Rodríguez de Sancho, ha indicado que si bien la cerceta pardilla sigue estando en peligro de extinción, los resultados de este proyecto son "prometedores".
"Si se siguen (las buenas prácticas que se han puesto en marcha) y además éstas se apoyan con la reintroducción gracias a la cría ex situ que han desarrollado los científicos del CSIC (...) pues tenemos un futuro esperanzador", ha señalado.
A pesar de ello, ha subrayado que "la condición sin equa non para que la especie pueda sobrevivir" es que se conserven los humedales en los que crían en buenas condiciones. "La cerceta pardilla funciona como un bioindicador, en el sentido de que cuando existe, quiere decir que la calidad del humedal es buena y nos ayuda también a recuperar otras especies", ha apuntado.
"EL PATO MÁS AMENAZADO DE TODA EUROPA"
La cerceta pardilla es una especie de comportamiento nómada. Tiene tendencia a desplazarse hacia el norte de África durante el invierno --entre otoño y marzo y abril-- y hacia España en la temporada reproductora. Al margen de ello, también realiza desplazamientos oportunistas en cualquier época del año, seleccionando los humedales que tienen las condiciones más adecuadas para sus necesidades.
Hasta mediados del s.XX, se trataba de una especie abundante en los humedales costeros mediterráneos. Sin embargo, actualmente es considerado como "el pato más amenazado de Europa" con "entre 15.000 y 65.000" individuos en todo el planeta. En todo el continente, su área de distribución está limitada a las poblaciones españolas y a una reducida población en Sicilia.
De acuerdo con Transición Ecológica, del que depende la Fundación Biodiversidad, las principales causas de su declive son la pérdida y la degradación de los humedales en los que habita, la caza accidental y el furtivismo, la presión que ejercen sus depredadores, las interacciones con especies exóticas invasoras y las enfermedades.
En España, ha pasado en pocas décadas a perder más del 90% de su población. Desde el 2018 está catalogada como especie en peligro de extinción. Para tratar de frenar estas amenazas y revertir el riesgo de desaparición de la especie, el LIFE Cerceta Pardilla ha puesto en marcha actuaciones de investigación, conservación, gobernanza y sensibilización.
Entre otras cosas, el subdirector de Biodiversidad y Cambio Climático de la Fundación Biodiversidad, Ignacio Torres Ruiz-Huerta, ha destacado que el programa ha permitido la liberación de 3.700 cercetas pardillas criadas en cautividad.
Además, se han realizado estudios genéticos; se ha llevado a cabo un seguimiento de la especie, por ejemplo marcando 165 individuos con GPS; y se han creado organismos como la Mesa Técnica de Lucha contra la Caza Furtiva en el Bajo Guadalquivir. En total, se han alcanzado además "190.000 personas" en el marco de las actividades de sensibilización del proyecto.
EL PROGRAMA LIFE ES "MUY NECESARIO"
ONG como WWF han manifestado su preocupación ante la posibilidad de que el LIFE desaparezca después de que no se haya incluido en el borrador de los presupuestos de la UE. Preguntada al respecto, la directora general de Biodiversidad, Bosques y Desertificación de Transición Ecológica, María Jesús Rodríguez de Sancho, ha recalcado que la posición de España es defender este programa de ayudas "en todos los foros y ante todas las personas".
De hecho, ha explicado que durante la reciente visita a España de la comisaria europea de medioambiente, resiliencia hídrica y economía circular competitiva, Jessika Roswall, le transmitieron la "importancia" que tienen el LIFE para la conservación de la naturaleza y "la necesidad de que siga funcionando".
Además de apoyar la continuidad del Programa LIFE, ha añadido que España defiende que tiene que haber "un porcentaje fijo" destinado a la conservación y la restauración de la biodiversidad en el marco financiero plurianual de la UE. Por esta parte, ha hecho referencia al Reglamento europeo de Restauración de la Naturaleza que implica a nivel nacional la creación de un Plan Nacional de Restauración.
"No nos podemos engañar, ese Plan Nacional de Restauración tiene que tener una financiación, porque las actuaciones no se hacen de la nada, sino que necesitan unos recursos. Y en ese sentido nosotros estamos defendiendo que haya ese porcentaje del marco financiero plurianual que se destine a la conservación y restauración de la biodiversidad", ha explicado.
COLABORACIÓN CON EL NORTE DE ÁFRICA
Por otro lado, De Sancho ha puesto en valor la colaboración que se ha llevado a cabo con diferentes países del norte de África para hacer un seguimiento de la migración de la cerceta pardilla, descubrir cómo se producen los flujos migratorios y ver si hay pérdidas de ejemplares o no.
Si bien ha admitido que "no se suelen hacer" peticiones como solicitar a estos otros países que no abatan cercetas, también ha puntualizado que tratan de "aunar posiciones e ir generando un clima de trabajo común" "en el marco de la colaboración bilateral y multilateral".
"Más que hacer una petición directa de lo que otro país debe hacer, es más bien generar esa confianza entre las distintas partes, precisamente para que surjan de sí, por el conocimiento que se va generando, esas necesidades y se vayan implementando", ha indicado.
UN "PROYECTO DE ÉXITO" DE COLABORACIÓN
La vicepresidenta tercera y ministra del ramo, Sara Aagesen, ha destacado a través de un vídeo que la recuperación de la cerceta pardilla "demuestra que la colaboración entre administraciones, científicos y ciudadanía da sus frutos". "Sólo sumando esfuerzos podremos proteger la vida y construir un futuro más sostenible", ha recalcado.
Por su parte, el director general de Patrimonio Natural de la Generalitat Valenciana, Luis Gomis, ha explicado que el gobierno autonómico ha participado en dos centros de cría de la cerceta pardilla, uno en La Granja de El Saler (Valencia) y otro en Santa Faz (Alicante). "Comentar que vamos a seguir protegiendo a la especie, criándola y dedicando todos los esfuerzos que podamos para continuar con su recuperación", ha recalcado.
Además, la secretaria de Energía, Sostenibilidad y Acción Climática de la Región de Murcia, María Cruz Ferreira, ha señalado que este es un "proyecto de éxito" de colaboración. Asimismo, ha transmitido su esperanza de que el Programa LIFE "siga ejerciendo la labor para la que fue creado".