Actualizado 29/09/2015 13:58 CET

Rouco propone acoger a divorciados sin desvirtuar la "indisolubilidad" del matrimonio

ROMA, 29 Sep. (EUROPA PRESS) -

El arzobispo emérito de Madrid, Antonio María Rouco Varela, ha propuesto acoger a los separados y divorciados sin desvirtuar la "indisolubilidad" del matrimonio ni su contenido teológico y canónico.

Así lo indica Rouco en el libro 'Once cardenales hablan sobre el matrimonio y la familia', redactado junto a otros diez cardenales en el que amparan, entre otras tesis, que los divorciados vueltos a casar no deben recibir la comunión, que las uniones de parejas homosexuales desafían el buen sentido o que las estadísticas de divorcio revelan una verdadera epidemia.

El libro ha salido a la luz a falta de menos de una semana para que arranque el Sínodo de los Obispos sobre la Familia que reunirá a prelados de todo el mundo en el Vaticano, entre ellos, los españoles Carlos Osoro, Ricardo Blázquez y Mario Iceta.

"La bienvenida está inspirada en la caridad fraternal, el lugar donde los matrimonios y las familias en crisis, separados y divorciados, encuentran las puertas de una auténtica fe integral que vive la experiencia que clarifica para ellos la prospectiva vital en la que la total verdad del amor cristiano puede ser actualizado y puesto en práctica en la vida marital y familiar, sin ningún menosprecio de su contenido teológico o su forma de vida canónico-eclesial", explica Rouco.

Por ello, incide en que el cuidado pastoral del matrimonio y la familia es posible e invita a realizar un trabajo productivo en toda "la vieja Europa y no solo en unas pocas parroquias o comunidades". Además, plantea poner en valor las iniciativas 'provida' para que la verdad del matrimonio sea extendida hasta el campo de la "sociedad civil y la comunidad política" y llama a unir fuerzas con ciudadanos no creyentes que sean "sensibles" a estas cuestiones.

El arzobispo emérito destaca que la cultura de lo superficial y provisional invade los aspectos más íntimos de la vida personal y puede llevar a pensar que la gran cuestión sobre la verdad de la vida es un "problema menor que interesa poco a las generaciones jóvenes".

En todo caso, enfatiza que la institución del matrimonio es anterior a la autoridad del hombre y que, en este sentido, es inmune a cualquier manipulación de cambio. "Nada es más esencialmente necesario o más urgente históricamente que volver al conocimiento de la ley natural que funda, soporta y rige el matrimonio más allá de cualquier constelación histórica de factores", declara.

El cardenal pone de manifiesto que hay una crisis del "alma" y del "amor" entre la gente joven y reitera que la "verdad del Evangelio de la familia enseña claramente que la esencia del matrimonio es indisoluble y fructífera".

El libro será publicado en inglés por Ignatius Press, y en él han participado el arzobispo de Bologna (Italia), Carlo Caffarra; el presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de la India, Baselios Clemis; el arzobispo de Praga (República Checa), Dominik Duka; el arzobispo de Utrectht (Holanda), Willem Jacobus Eijk; el arzobispo Emérito de Colonia (Alemania), Joachim Meisner; el arzobispo de Abuja (Nigeria), John Onaiyekan; el vicario Emérito de la diócesis de Roma y expresidente de la Conferencia Episcopal Italiana, Camillo Ruini; el prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, Robert Sarah; el arzobispo de Caracas (Venezuela), Jorge Urosa Savino; y el presidente emérito del Pontificio Consejo Cor Unum, Joseph Cordes.

CAMBIARÍA LA DOCTRINA

Precisamente, para Cordes, los divorciados vueltos a casar han infringido un mandamiento de Jesús "inequivocable" y viven en "una situación que contradice de manera objetiva lo que quiere Dios" por lo que la única solución es la "comunión espiritual". Por su parte, el arzobispo de Utrectht, señala que la concesión de la comunión es un peligro que hay que evitar porque "una vez aceptada se aceptará también que el mutuo don de los esposos no deba ser total, ni a nivel espiritual, ni físico". "Como consecuencia, seremos obligados a cambiar la doctrina de la Iglesia que refiere al matrimonio y a la sexualidad", alerta.

Los once cardenales también responden a preguntas sobre el acompañamiento a quienes han sido abandonados por el cónyuge y siguen fieles al matrimonio o acerca de la situación de los jóvenes que tienen una pobre catequesis y que han sido fuertemente influenciados por la cultura secularizada.

Para algunos analistas este nuevo libro se encuentra en la línea del libro 'Permanecer en la verdad de Cristo: Matrimonio y comunión en la Iglesia Católica', que fue una respuesta de cinco cardenales al cardenal alemán Walter Kasper quien defiende la tesis, contraria a la doctrina de la Iglesia, de darles la comunión a los divorciados en nueva unión.