Sacerdote Jordi Bertomeu pide que el Papa no se vea con víctimas de abusos por "quedar bien" y avisa de 'teología Ikea'

Comisario pontificio para el caso Sodalicio firma 'Parroquias dirigidas por laicos. Configurados bautismalmente con Cristo para el servicio'

'Parroquias Dirigidas Por Laicos. Configurados Bautismalmente Con Cristo Para El Servicio' (PPC), Del Sacerdote Y Comisario Pontificio Para El Caso Sodalicio, Jordi Bertomeu-Farnós.
'Parroquias Dirigidas Por Laicos. Configurados Bautismalmente Con Cristo Para El Servicio' (PPC), Del Sacerdote Y Comisario Pontificio Para El Caso Sodalicio, Jordi Bertomeu-Farnós. - EUROPA PRESS
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Publicado: martes, 2 junio 2026 14:17

MADRID, 2 Jun. (EUROPA PRESS) -

El sacerdote y comisario pontificio para el caso Sodalicio, Jordi Bertomeu-Farnós, se ha referido este martes a la posibilidad de que los encuentros del Papa con víctimas de abusos en la Iglesia se conviertan en una cita obligatoria allá donde vaya, por lo que ha pedido que no se produzcan "para quedar bien". "A mí me da mucho miedo la 'teología Ikea': Pon una víctima en tu vida", ha avisado.

Así lo ha expresado Bertomeu-Farnós en un encuentro con la prensa con motivo de la publicación de su último libro 'Parroquias dirigidas por laicos. Configurados bautismalmente con Cristo para el servicio' (PPC), una reflexión teológico-jurídica sobre el ejercicio potestativo de liderazgo o dirección pastoral parroquial por parte de fieles no ordenados.

"Esto es instrumentalizar a la gente", ha declarado Jordi Bertomeu-Farnós, quien ha advertido de que si estos encuentros se hacen "para quedar bien" es mejor "que no se haga". "Con una víctima nunca quedarás bien, porque la víctima es una persona dañada, profundamente dañada para toda su vida, que seguramente casi nunca la han reconocido como real víctima, lo cual la revictimiza más; y que está viendo que la Iglesia tampoco hace mucho por resolver el problema que la llevó a ella a ser víctima", ha asegurado.

De esta forma, el comisario pontificio para el caso Sodalicio pide que no se haga "paripé" ni "comedia" con estos encuentros. "Son necesarios pero nos tenemos que plantear a fondo, la sinceridad, el modo de hacer este tipo de actos", ha enfatizado Bertomeu, que cree que la Iglesia tiene las heridas transfiguradas, que "ya no hablan de muerte, sino hablan de comunión".

"¿Cómo gestionar esto? No lo sé, yo no sé resolverlo. Tienen que ir de dos en dos. Tienen que ir en representación. Tienen que ir todos, tienen que ser todos escuchados. Tenemos que dedicarles más tiempo. Tienen que estar siempre presentes... no lo sé. Pero que esto sea un problema, para mí es un problema", ha reflexionado.

Bertomeu cree que la crisis de los abusos en la Iglesia también pasa por "una comunicación institucional" con "transparencia, humilde, empática y verdadera". "Yo veo a la Iglesia reñida con la comunicación", ha destacado el comisario pontificio para el caso Sodalicio, que también ha denunciado el "acoso judicial, mediático y lobbístico" que él sufre "desde hace dos años, más", incluso, siendo enviado personal del Papa.

PODER ECLESIAL "MAL EJERCIDO"

Sobre si ser el "fontanero" del Vaticano exige parar en algún momento y si su trabajo con las víctimas ha puesto en riesgo su fe en algún momento, Bertomeu ha contestado que él y su equipo están "en un lugar bastante delicado" porque están tratando con "víctimas de un poder eclesial mal ejercido", lo cual requiere una "reconversión".

"A mí lo que me pone más en crisis son algunos eclesiásticos con sus privilegios. Eso sí que me escandaliza", ha asegurado, al tiempo que ha dicho que le "escandalizan más algunas actitudes" que ha visto en el Vaticano que algunos delitos "en el largo y ancho mundo", que ha conocido tratando los casos de abusos de todo tipo.

En relación con la obra presentada este martes, Bertomeu-Farnós ha explicado que el libro nace "a partir de una tesis doctoral hace 13 años" sobre parroquias dirigidas por laicos, que dudó que llegara a defender porque "el tema se las traía". Según ha detallado el sacerdote, parte del canon 517. 2 que es "difícil de aplicar" en un contexto social donde aún se cree posible "mantener las estructuras de siempre de una parroquia, un párroco".

Este tipo de organización --ha apuntado-- "se veía como una cosa más de países de misión, países dónde faltan sacerdotes". En este sentido, ha explicado que es "bastante normal" en países de América Latina, como Perú, que "haya muy poco clero porque culturalmente el celibato no termina de cuajar".

"En cambio nosotros, España es el país que más clero ha exportado hace muy poco. Por lo tanto, aquí aún esto sonaba un poco raro", ha declarado, al tiempo que ha apuntado que cuando comenzó a estudiar sobre el tema se dio cuenta de que "cuando se había aplicado, se había aplicado de manera pastoral, sin fundamento jurídico y teológico, o teológico y jurídico".

PARROQUIAS DIRIGIDAS POR NO ORDENADOS

En este sentido, Jordi Bertomeu-Farnós ha asegurado que "desde la teología más clásica, la de Santo Tomás, se puede pensar en unas parroquias dirigidas también por no ordenados" y que el Papa Francisco le instó a convertir la tesis doctoral en algo que se pudiera "leer" porque las "tesis no se pueden leer, normalmente". "Es un libro de altos vuelos porque está hecho en los aeropuertos, en los aviones", ha subrayado.

Como ha avanzado, en la introducción del libro Jordi Bertomeu-Farnós expone cómo ve él la Iglesia con sus retos, y en el epílogo plasma "exactamente" su propuesta: "Desde esta teología eucarística, tendríamos que empezar a pensar en un sacerdote que encuentra su sentido en la Iglesia como aquel que puede dar pie a que en aquella congregación eucarística todos los demás servicios, también aquellos servicios parroquiales, tengan sentido".

"Yo llevo 30 años sacerdote y nunca he sido párroco. Y no soy menos sacerdote, por no haber sido nunca párroco porque la Iglesia me ha pedido otro tipo de servicios", ha comentado, al tiempo que ha agregado que como él hay "muchos otros" que han envejecido o que "pueden tener problemas" porque lo suyo no es la organización.

Bertomeu-Farnós ha indicado que hay "experiencias de ello" y "precedentes". "Lo que falta es el cambio de mentalidad, la profundización teológica y jurídica, sobre todo teológica, que nos permita adoptar con normalidad y con buen espíritu y con tranquilidad unas soluciones institucionales que ya ofrece el Derecho, que no entren con calzado", ha indicado.

Preguntado sobre si le ha trasladado el libro a León XIV, el comisario pontificio para el caso Sodalicio ha asegurado que todavía no le ha dicho "nada" pero lo hará y ha recordado que la pastoral en Chiclayo (Perú) , cuando Robert Prevost era obispo, estaba compuesta dos sacerdotes y once laicos, de los cuales, nueve eran laicas.

"Esto lo vi como muy interesante de recuperar para este libro estas intuiciones que un obispo agustino misionero en Perú había vivido con toda normalidad desde hacía años", ha reflexionado Jordi Bertomeu-Farnós, que ha apuntado: "En el fondo, aún no nos creemos que falta clero".

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