A CORUÑA, 2 Ago. (EUROPA PRESS) -
Vecinos del barrio de A Coruña donde reside Francisco José G.A., el maquinista del tren que descarriló en el lugar de Angrois, en las proximidades de Santiago de Compostela, mantienen silencio sobre el accidente o el paradero de su convecino.
Mientras en el barrio los vecinos prosiguen con su vida diaria, en el inmueble nadie contesta al telefonillo.
Lo mismo ocurre con los vecinos de la zona que, al ser preguntados por el lugar al que, según algunas informaciones, se habría marchado temporalmente Francisco José G.A., aseguran no tener constancia de nada y, en algunos casos, sostienen que ni lo conocen.
"No sé nada y, aunque lo supiera, tampoco lo contaría", ha afirmado a Europa Press una de las dependientas de un negocio próximo a su vivienda. En la misma línea, empleados de otros establecimientos optan por guardar silencio, argumentando que ni siquiera son del barrio.
"MUY BUENA PERSONA"
Francisco José G.A, al que tras el siniestro todos los vecinos describieron como una "muy buena persona", acudió este miércoles a declarar voluntariamente al Juzgado de Instrucción número tres de Santiago.
Su nueva declaración se produjo después de que, en su testimonio del pasado domingo, hubiese reconocido que sufrió "un despiste" que le hizo no ser consciente del tramo exacto en el que se encontraba.
En su última comparecencia ante el juez, identificó al interventor de Renfe que viajaba en el Alvia descarrilado el miércoles de la semana pasada como la persona que lo llamó minutos antes del siniestro para darle indicaciones.