Mujer abanicandose en Zaragoza - EUROPA PRESS
MADRID 6 Ago. (EUROPA PRESS) -
Ventilar a primera hora de la mañana, mantener persianas y ventanas cerradas en las horas centrales del día, utilizar ventiladores de techo o climatizadores evaporativos y restringir el uso del aire acondicionado únicamente a la estancia en uso son algunas de las principales medidas que se pueden poner llevar a cabo para combatir el calor sin disparar la factura eléctrica.
Así lo destacan desde la campaña 'Activa Tu Poder', una iniciativa de la UE en España, República Checa y Grecia que ayuda a los ciudadanos a conocer sus derechos energéticos.
"Empieza a ser habitual que las facturas por el suministro energético dejen de ser más altas en invierno que en verano, como ocurría hasta ahora. La temporada de bajas temperaturas es cada vez más corta y el verano se alarga casi hasta la mitad del año. Sufrimos olas de calor intensas durante más tiempo y con mayor frecuencia, lo que obliga a utilizar equipos de refrigeración que nos permitan respirar, también en nuestras casas", explica al respecto la responsable de Energía de la Federación de Consumidores y Usuarios CECU, Soledad Montero
Para la experta, el aumento del consumo no responde únicamente a las altas temperaturas ya que también influyen pequeños errores cotidianos que muchos hogares cometen sin darse cuenta. "Uno de los fallos más habituales es no mantener la vivienda aislada del calor exterior", alerta.
Montero insiste además en que combatir el calor no significa necesariamente recurrir siempre al aire acondicionado. "Es una de las soluciones más eficaces para resistir el calor, pero no es la opción más económica ni la más saludable, por lo que conviene no abusar de su uso", puntualiza.
Frente a ello, recuerda que existen alternativas de menor consumo, como los ventiladores de techo o los climatizadores evaporativos, y soluciones más eficientes a largo plazo, como la aerotermia o la mejora del aislamiento de las viviendas. En cualquier caso, reducir el consumo no depende únicamente de cambiar algunos hábitos, sino que también pasa por conocer mejor los derechos como consumidores de energía.
"Muchas personas desconocen cuestiones tan básicas como si tienen contratada más potencia de la que necesitan, que pueden cambiar de comercializadora gratuitamente o que existen herramientas públicas para comparar ofertas y comprobar si una factura es correcta. Conocer nuestros derechos también puede ayudarnos a ahorrar", asevera.
En este sentido, la campaña de la Comisión Europea pone el foco en una serie de errores que más aumentan el consumo durante una ola de calor, como ventilar cuando hace más calor, lo que permite que el aire caliente entre en la vivienda y obliga a utilizar durante más tiempo los sistemas de refrigeración. En respuesta, insta a ventilar únicamente a primera hora de la mañana o por la noche y mantener cerradas ventanas, persianas y toldos durante las horas de mayor temperatura.
También alerta sobre intentar enfriar toda la casa con un único aparato de aire acondicionada, medida poco eficaz que incrementa innecesariamente el consumo por lo que aboga por utilizar el aire acondicionado únicamente en la estancia donde se permanece y mantener la puerta cerrada. Cada equipo tipo split puede consumir entre 1.000 y 2.000 vatios, por lo que un uso eficiente marca una diferencia importante en la factura, recuerda.
Además, recuerda que no todos los sistemas requieren la misma energía y pide valorar otras opciones. Por ejemplo, un ventilador de techo suele consumir entre 10 y 90 vatios, mientras que un climatizador evaporativo consume aproximadamente entre 60 y 350 vatios, dependiendo de su capacidad..
A la hora de realizar inversiones que reduzcan el consumo a largo plazo, aboga por apostar por mejoras como el aislamiento térmico o la aerotermia, una tecnología que proporciona refrigeración, calefacción y agua caliente con un consumo mucho más eficiente. Asimismo, afirma que no hay que pensar que ahorrar depende únicamente de apagar aparatos por lo que insta a revisar también las condiciones del contrato eléctrico y comprobar si se está pagando más de lo necesario.
En este sentido, alerta de que muchas viviendas tienen contratada una potencia superior a la que realmente necesitan, lo que incrementa la parte fija de la factura todos los meses por lo que aconseja comprobar cuál es la potencia adecuada para cada hogar y recordar que es posible contratar potencias distintas para los periodos punta y valle.
Al respecto, niega que cambiar de comercializadora sea complicado o tenga un coste, lo que hace que muchos consumidores mantengan el mismo contrato durante años por desconocimiento. Sin embargo, añade, cambiar de comercializadora es gratuito y recomienda revisar previamente si el contrato en mercado libre incluye condiciones de permanencia o servicios adicionales.
También hace un llamamiento a aprovechar las herramientas públicas disponibles, por ejemplo, utilizar el comparador oficial de ofertas de la CNMC para conocer las distintas tarifas disponibles y comprobar si la oferta contratada sigue siendo la más adecuada.
Sobre la factura de la luz, indica que los datos del último Eurobarómetro muestran que solo alrededor de un tercio de los europeos considera que comprende completamente su factura energética por lo que pide revisar el precio de la energía, el margen comercial aplicado o verificar que la facturación sea correcta para detectar posibles oportunidades de ahorro.
Asismismo, hace un llamamiento a conocer las comunidades energéticas, que permiten producir y compartir energía renovable junto a otros ciudadanos y desempeñar un papel más activo en la transición energética. "Conocer es poder", resume Montero.