Publicado 17/12/2019 16:51CET

Víctimas de abusos en la Iglesia celebran la decisión del Papa: "Se les terminó el carnaval de secreto y oscuridad"

ROMA, 17 Dic. (EUROPA PRESS) -

Juan Carlos Cruz, una de las víctimas más conocidas del sacerdote chileno Fernando Karadima, ha valorado como un gesto "importante en la transparencia y en la justicia para las víctimas" la decisión del Papa de eliminar el secreto pontificio en los casos de abusos sexuales. "Se les terminó el carnaval de secreto y la oscuridad y se les dio vuelta su oscuro mundo en 180 grados", ha asegurado.

"Supervivientes y abogados tomen nota. Hoy es un día importante para exponer a criminales curas y obispos que antes operaban bajo la excusa del secreto pontificio y bloqueban la justicia. Esta es una buena noticia gracias a los supervivientes que no paran su lucha", ha señalado Cruz en su cuenta oficial de Twitter.

De este modo ha valorado Hurtado la decisión del Pontífice, que en la práctica permitirá ofrecer la debida información a la víctima y a las comunidades y facilitar la colaboración con los órganos de justicia civil.

"Todas estas excusas de obispos chilenos @episcopado_cl y de otras partes del mundo y la curia, se acabaron. Hoy es un día importante en la transparencia y en la justicia para las víctimas. Documentos deberán ser entregados a las autoridades civiles...", ha señalado.

Por su parte, en un escueto mensaje también en la Red social de Twitter, Marie Collins, que fue víctima de los abusos de un sacerdote cuando era una niña y que formó parte de la Pontifica Comisión para la protección de menores creada Francisco, ha valorado esta decisión como un paso adelante que produce "un cambio real y positivo".

Collins, que presentó su dimisión del organismo del Vaticano al considerar que había ciertos obstáculos al avance de las reformas en materia de pederastia, ha asegurado que lo había recomendado en sus primeros tiempos a la Pontificia Comisión y que "finalmente se estaba llevando a cabo".

La reforma de la ley canónica que incluyese la abolición del secreto pontificio era una de las peticiones que las organizaciones de víctimas habían reclamado al Pontífice cuando convocó a toda la jerarquía episcopal en el Vaticano para atajar la pederastia por parte del clero en el seno de la Iglesia. El director editorial de la Santa Sede y experto vaticanista, Andrea Tornielli, ha manifestado que se trata de "un signo de apertura, disponibilidad, transparencia y colaboración con las autoridades civiles".

Sin embargo, ha precisado que "la reserva de las víctimas y de los testigos deberá protegerse siempre" pero que la diferencia es que ahora la documentación "deberá ponerse a disposición de las autoridades civiles para la investigación de los casos ya implicados en los procedimientos canónicos".