VALLADOLID 13 Nov. (EUROPA PRESS) -
Un grupo de cuatro o cinco jóvenes con apariencia neonazi protagonizaron un violento episodio durante la madrugada del domingo al subirse por la fuerza a un bus búho que se dirigía hacia el barrio de Parquesol y herir a un viajero con una papelera que previamente habían arrancado en la calle.
Asimismo y según una información publicada hoy por El Norte de Castilla y recogida por Europa Press, este grupo de jóvenes atemorizó durante unos minutos al conductor del autobús búho y al resto de los pasajeros antes de darse a la fuga. Según la información del rotativo, los hechos se registraron en la calle María de Molina, en el centro de la capital vallisoletana, ante la "incrédula" mirada de medio centenar de personas.
En concreto y según el relato de un testigo que presenció el incidente, los hechos comenzaron a las 02.00 horas del domingo cuando un grupo de cuatro o cinco jóvenes de apariencia neonazi comenzó a correr detrás del autobús búho B3 que circulaba por la Plaza Mayor completamente lleno hacia la calle de La Pasión.
Al parecer, algún viajero del B3 de ideología enfrentada a la de los cabezas rapadas había despertado el "interés" de este grupo de jóvenes de apariencia neonazi que, finalmente, alcanzaron el autobús a la altura de la calle María de Molina, frente al Cine Roxy.
A pesar de que el conductor mantuvo las puertas cerradas, según el testimonio del testigo, los violentos consiguieron forzar uno de los accesos centrales del largo autobús oruga con una papelera de hierro que previamente habían arrancado en algún punto de su recorrido y finalmente lograron subirse al vehículo público.
"Llevaban la cara tapada con capuchas y bragas militares", describió el testigo de esta agresión que relató que uno de los pasajeros que no era el supuesto viajero de ideología de izquierdas sufrió las consecuencias de la violencia de los neonazis que le lanzaron la papelera a la cara. "No se la gravedad de la herida pero sangraba muchísimo", continuó el testigo, que explicó que poco después los violentos descendieron del autobús de Auvasa y lanzaron la papelera contra una de las lunas traseras del B3 antes de desaparecer de nuevo a la carrera.
El conductor del autobús búho dio aviso a la Policía Municipal y dos agentes se acercaron a la calle María de Molina para conocer de primera mano el relato de los hechos. "Fue tan rápido que no sabes cómo reaccionar", comentó el testigo de los hechos, que informó de que desafortunadamente la noche no acabó ahí para los usuarios de este búho que sufrió una avería en la calle Hernando de Acuña, ya en el barrio de Parquesol, lo que obligó a los pasajeros a bajar para continuar el camino hacia su casa a pie.