VALENCIA 14 May. (EUROPA PRESS) -
La Guardia Civil de Sueca (Valencia) investiga las circunstancias en las que se produjo la muerte de un niño de seis años este domingo, que quedó sepultado tras derrumbarse el tiro de la chimenea de su vivienda en la entidad local de Mareny de Barraquetes.
El alcalde de la localidad, Salvador Campillo, ha destacado, en declaraciones a Europa Press, que "toda Sueca está muy disgustada y afectada por esta tragedia" porque, además, "se trata de una familia muy querida y conocida en el pueblo", que regenta un restaurante.
El menor falleció al derrumbarse sobre él el tiro de la chimenea de la vivienda familiar sobre las 14.30 horas de este domingo en Mareny de Barraquetes. A falta de los resultados de la investigación que en estos momentos efectúa la Guardia Civil, el suceso se produjo cuando el niño se encontraba jugando en la terraza de la vivienda, que comunicaba su casa con la de los abuelos, ya que se trata de un adosado donde residen ambas familias.
Por causas que todavía se desconocen, el tiro de la chimenea, realizado con material de construcción, se derrumbó sobre el pequeño. Los familiares que se encontraban en las plantas inferiores, al escuchar el estruendo provocado, subieron de inmediato a la terraza, y encontraron al niño sepultado, con cascotes encima, según ha explicado Campillo, que acudió nada más conocer la noticia a la residencia familiar.
En el momento de los hechos, en la vivienda se encontraban los abuelos y otros familiares del pequeño, pero no los padres, que regentan un restaurante. "Vamos a esperar a la investigación para poder conocer mejor lo sucedido. Yo personalmente estoy muy afectado. Cuando llegué los familiares, personas mayores, no paraban de llorar, no podían explicarnos bien lo ocurrido", ha manifestado el alcalde.
Los familiares del pequeño avisaron al servicio de urgencias. Hasta la vivienda se trasladó una ambulancia del SAMU que tras intentar reanimar al pequeño, solo pudo certificar el fallecimiento. A la vivienda acudieron también agentes de la Policía Local, Guardia Civil, Policía Judicial y una jueza, que procedió al levantamiento del cadáver.