Segovia, ciudad de títeres

Azoguejo
TITITIMUNDI
Europa Press Turismo
Actualizado: viernes, 10 mayo 2013 20:11

Por Celia Gilpérez

Año tras año Segovia se inunda de magia con motivo de su Festival Internacional de Títeres, Titirimundi, que desde que nació en 1986 moviliza en cada edición a más de 100.000 espectadores atraídos por una ciudad sumergida en la fantasía.

Por ello, entre el viernes 10 de mayo y el miércoles 15 de mayo se abrirá el telón por vigésimo séptima vez para que cientos de titiriteros llegados de todas partes del mundo deleiten a niños pequeños y grandes con sus obras.

Con decenas de representaciones para infantes a partir de un año de edad, los días fuertes del programa de 2013 serán el sábado y domingo, junto con el miércoles, jornada en la que se celebra San Isidro en la Comunidad de Madrid, y que muchos madrileños aprovecharán para visitar la localidad castellano-leonesa.

Así, además de los espectáculos con los que los viandantes tropezarán en cualquier esquina, merece la pena adquirir entradas para alguna de las obras que se representan en salas y patios y cuyos precios oscilan entre los dos y los 15 euros para los adultos y que, en el caso de los niños, no superan los seis euros.

Entre las visitas imprescindibles no debe faltar el 'Carrusel Magique', instalado frente al Acueducto en la Plaza del Azoguejo, un tiovivo de época en el que transportarse a mundos fabulosos en una estampa única.

No obstante, Titirimundi cuenta también con alguna obra solo para adultos por lo que quienes no tienen niños también podrán disfrutar de los títeres y aprovechar la escapada para perderse en las calles de la ciudad.

MÁS ALLÁ DEL TEATRO.

Para quienes quieran aprovechar la ocasión para visitar alguno de los lugares más emblemáticos de Segovia puede ser un buen plan emplear la mitad del día para hacer una parada en la Catedral y la Plaza Mayor de camino al Alcázar, cuyos más de 150 peldaños deberían subir para admirar unas fantásticas vistas.

Todo ello, para después perderse en las estrechas y empinadas calles de La Judería sin olvidar una visita a la Sinagoga Mayor, en el Paseo del Salón, o la Puerta de San Andrés, en la calle Martínez Campos.

Cabe advertir que no es necesario marcarse una ruta ya que se trata de una de esas ciudades en las que uno da dos pasos y se detiene para admirar una fachada o una balconada, cuando no se encuentra una iglesia como la de San Martín a medio camino de la Plaza de Juan Bravo, o la de San Millán de paso al Acueducto por Fernández Ladreda.

EL ARTE ABRE EL APETITO.

Cuna del cochinillo, Segovia hace honor al buen comer por lo que es recomendable realizar una parada técnica para reponer fuerzas en alguno de sus restaurantes más conocidos y llevarse un buen sabor de boca con un ponche segoviano.

Casa Cándido o José María son algunos de los locales con mayor tradición en la elaboración del cochinillo, aunque si no se dispone de un generoso presupuesto se puede tomar un blanco de Rueda y un pincho en las calles aledañas a la Plaza Mayor.

Para los más intrépidos, el restaurante La Postal situado en la localidad segoviana de Zamarramala cuenta con un vagón de tren en el que los comensales pueden degustar los famosos judiones de La Granja o platos de vanguardia como sinfonía gratinada de cuatro setas con boletus edulis y alioli de miel.

TÍTERES VIAJEROS.

Los que no puedan acercarse a Segovia no tienen que perderse Titirimundi, puesto que los títeres tomarán la carretera para desplazarse a otros lugares de la provincia, de Castilla y León e incluso de España.

En concreto, habrá representaciones en los municipios segovianos de El Sotillo, La Lastrilla, Zamarramala, Nieva, Cuéllar y San Cristobal, así como en las ciudades castellano-leonesas de Ávila, Sabero (León), Burgos, Salamanca, Soria, Valladolid y Zamora.

Pero la magia viajará más lejos, hasta la Comunidad de Madrid, donde se podrá disfrutar de obras en la capital y otras localidades como Alcalá de Henares, Colmenar Viejo, Leganés, Pozuelo de Alarcón o Rivas Vaciamadrid.

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