Una investigación de una titulada de la UPV ofrece las claves del turismo para personas con discapacidad

Graciela Català
UPV
Europa Press Destino España
Actualizado: lunes, 29 julio 2013 19:12

VALENCIA 29 Jul. (EUROPA PRESS) -

Una investigación realizada por Graciela Catalá, titulada en el Campus de Gandia de la Universitat Politècnica de València (UPV), ofrece las claves de un turismo apto para personas con discapacidad, según ha informado la institución académica en un comunicado.

Graciela Catalá, guía oficial y diplomada en Turismo, ha realizado este análisis como trabajo final del Grado en Gestión Turística de la UPV, para dar respuesta a sus propias experiencias profesionales con personas con discapacidad.

"Me encontraba que no podían disfrutar de las rutas turísticas clásicas. Y sólo con que haya una persona con algún tipo de discapacidad en un grupo, debe adaptarse la visita del grupo para que esa persona también pueda disfrutarla', ha explicado Graciela, quien ha añadido que "lo idóneo es que todas las rutas y servicios turísticos se diseñen para todas las personas desde su concepción y no es tan difícil.

Para realizar su trabajo, ha contado con la colaboración de entidades como la ONCE, la Asociación de Personas Sordas de Gandia, Espurna, la Asociación Prominusválidos Psíquicos de la Safor (Asmisaf), la Asociación de Minusválidos Físicos de Gandia y con la dirección de los profesores del Grado en Gestión Turística de la UPV en el Campus de Gandia, Enric Sigalat y Bernardino Roig.

Según Graciela Català, la Organización Mundial del Turismo "reconoce el derecho universal a disfrutar del mismo, pero muchas personas no pueden hacerlo debido a barreras físicas y humanas". "Los errores se cometen por falta de formación, no por mala voluntad", ha afirmado.

La titulada en el Grado en Gestión Turística ha explicado que el colectivo de personas con discapacidad dispone de más tiempo libre y quienes viajan suelen ser amantes de la cultura y huyen de las aglomeraciones, por lo que buscan realizar actividades en temporada baja y contribuyen así a la desestacionalización. Además, ha indicado que se trata e un público en aumento.

Graciela Català ha indicado que "el turismo para todas las personas" se diferencia del "turismo accesible" en que el último pretende derribar las barreras físicas y el primero quiere conseguir que los entornos turísticos, puedan ser disfrutados en igualdad de condiciones por cualquier persona, discapacitada o no. Pero ha destacado que "para hacer realidad este turismo para todos, hay que eliminar tanto las barreras físicas como las barreras humanas".

ACTUACIÓN CON NATURALIDAD

Entre las indicaciones que hacen posible un turismo para todas las personas, recogidas por la investigadora en su trabajo, figura que los profesionales del turismo, hostelería y restauración "no deben ser paternalistas; deben actuar con naturalidad, y ayudar con discreción, si se lo piden, para que las personas no se sientan diferentes".

Asimismo, las actividades deben ofrecer disfrute para todas las personas: por ejemplo, se debe permitir a las personas invidentes que toquen las cosas, y las explicaciones deben ser descriptivas y en tres dimensiones. En cuanto a los discapacitados físicos, insta a situarse a la altura de sus ojos para mantener una conversación.

Respecto a las personas sordas, considera que es muy importante hablarles mirándoles de frente, sin moverse demasiado, señalando con el dedo el objeto al que nos referimos; y sobre todo, si no nos entienden, quitar nuestra voz y sólo pronunciar con los labios.

RUTA POR EL CENTRO HISTÓRICO DE ANDIA

Para poner en práctica muchos de los conocimientos extraídos de su investigación, Graciela Català ha diseñado una "innovadora" ruta turística en el centro histórico de Gandia , apta para personas mayores y personas con discapacidades.

La visita que propone introduce cambios respecto a la que se realiza habitualmente. Elimina, por ejemplo, el punto de partida tradicional, una vista panorámica desde el puente peatonal sobre el río Serpis, ya que a las personas invidentes no les aporta nada y a las personas con sillas de ruedas tampoco, pues la altura de la barandilla del puente les impide ver.

Así, comienza en el rincón del Pare Leandro Calvo, junto a la plaza de las Escuelas Pías, donde hay una maqueta del centro histórico que puede ser tocada y que tiene, además, buen acceso en autobús. La visita incluye el MAGA, la Colegiata, el Palau dels Borja y la Casa de la Cultura, porque la mayor parte de ellos han realizado adaptaciones para personas con discapacidad y, aunque aún presenten algunas deficiencias, éstas son "fácilmente subsanables".

Según Graciela Català, "desde el consistorio gandiense se está haciendo un gran esfuerzo por convertir este municipio en la capital del turismo y para ello es necesario que continúe avanzando en un tema tan de vanguardia, como es conseguir ofrecer un Turismo para todos".

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