BARCELONA, 24 Abr. (EUROPA PRESS) -
El sector turístico se ha alzado contra el veto de los autocares turísticos alrededor de la basílica de la Sagrada Familia que el Ayuntamiento de Barcelona quiere aplicar desde junio y ha avisado al alcalde, Xavier Trias, de que si mantiene su empeño habrá pérdidas millonarias, de empleos e incluso de visitantes.
Agencias de viajes, autocares discrecionales, guías turísticos y operadores de cruceros se han organizado en la 'Plataforma por la Movilidad de autocares' de Barcelona que pretende frenar las intenciones municipales, y han querido dar una primera muestra de fuerza este martes con una jornada con un centenar de personas y múltiples intervenciones de guías.
Según el vicepresidente de la 'Associació Catalana d'Agències de Viatges' (ACAV), Martí Sarrate, se ven perjudicados por las quejas vecinales por molestias de los autocares que ha abanderado la 'Associació de Veïns de la Sagrada Familia', a la vez que el Ayuntamiento parece priorizar los buses de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB).
Sarrate reivindica que el Ayuntamiento "a quien debe escucharlos es a ellos y no a los vecinos", y ha resaltado todo lo que han hecho por la marca Barcelona y lo que representa el turismo como fuente de riqueza --al menos un 15% del PIB--, ante lo que ha censurado que "ahora por una protesta vecinal todo esto se vaya al traste".
Los operadores han planteado un horizonte negro en caso de que se tire adelante la propuesta consistorial a partir de junio --el día 5, según la plataforma--, y que consiste en alejar los autocares de la basílica y hacer que desencochen en puntos autorizados en la avenida Diagonal, con lo que los turistas deberán caminar para llegar al monumento.
Creen que sólo los cruceros perderán 7,6 millones de euros por los 191.312 turistas que dejarán de hacer la excursión en autocar, y otros 5 la ciudad por ello, a lo que se sumarían pérdidas de miles de euros de agencias de viaje, del 40% de servicios de los guías y de la facturación de autocares discrecionales, reprogramaciones de muchas excursiones y pérdida empleos, 4.800 sólo en autocares de la provincia de Barcelona.
PERDER CRUCEROS.
La plataforma avisa de que Barcelona se juega su imagen, y que perder 50 minutos entre ir y volver al autocar --según ha calculado-- puede hacer que los turistas no acudan, ante lo que el director de producto en España de Royal Caribbean, Niko Frzop, ha advertido de que los cruceros "son fáciles" de desviar y hacer que no recalen en la ciudad.
Resaltan que Madrid ha sido 'friendly' con el sector al definir su plan de movilidad, que en Barcelona faltan infraestructuras, lo que ya viene de los gobiernos socialistas, que con la nueva medida barcelonesa pueden aumentar los carteristas y los atropellos de visitantes que se mueven en autocar, muchos de ellos séniors (mayores de 55 años).
Ante todo ello, la plataforma reclama no modificar el 'stato quo' y permitir que los autocares puedan acceder a pie de basílica, pero con una diferencia, que estén vetados los que no llevan consigo guías oficiales o turistas con la entrada comprada de antemano, que representan el 55-60%, los cuales creen que deberían caminar.
La plataforma mantiene reuniones con el Ayuntamiento y confía en ser escuchada, si bien fuentes municipales se han limitado a afirmar a Europa Press que hasta ahora han hablado con todos los implicados por si pueden aportar mejoras y trabajan para implantar medidas "en la línea" de la propuesta municipal presentada en noviembre.