MADRID, 26 Oct. (EPTURISMO) -
Si eres fanático del terror y lo que más te gusta es pasar miedo, este es tu plan perfecto para tu noche de Halloween: Una ruta por los castillos encantados más aterradores de Irlanda. ¿Qué mejor que pasar la noche más terrorífica del año en la cuna del Halloween?
La primera parada de esta ruta encantada será en el condado de Meath, o como se conoce popularmente, el condado Real. Allí se encuentra el castillo de Skyrne, una mansión campestre convertida en toda una fortaleza.
Su encantadora apariencia exterior no da pistas sobre lo que verdaderamente esconde Skyrne. Lo que a primera vista parece una elegante residencia irlandesa del siglo XII, es en realidad un castillo poblado por las criaturas más populares del país, los fantasmas.
Los que se han atrevido a visitarlo aseguran que por su interior merodea uno de los fantasmas más famosos de Irlanda: Lilith Palmerson. Es el espíritu de una mujer que fue asesinada en ese mismo lugar durante el siglo XVIII y que según los testigos, asusta a los visitantes con sus incesantes gritos de dolor.
Pero Palmerson no está sola. Entre las paredes de Skyrne también habita el fantasma de una monja y lo que, según los testigos, podría ser la figura alta con capa de un hombre o mujer que se mueve siempre acompañado de su fiel perro.
Si sobrevives a estos tres espíritus y todavía tienes más ganas de emociones fuertes, puedes poner rumbo al condado de Offaly. Allí, se puede visitar el castillo de Kinnity, una majestuosa construcción del siglo XIII levantada sobre las ruinas del antiguo monasterio de ST Finnais.
El castillo Kinnity es famoso por sus fantasmas, pues se dice que es uno de los lugares más encantados de Irlanda. Su popularidad en el mundo de los espíritus hace que hasta allí peregrinen cada año muchos amantes del género terrorífico con la intención de ver atravesar el muro de la fortificación al popular espíritu 'Monk of Kinnty'.
La tercera parada, y no por ello menos aterradora, es el castillo de McMahon, en el contado de Clare. Allí, entre las paredes de una habitación de la fortaleza, habita un misterioso y maligno espíritu con el que nadie ha conseguido acabar.
Los lugareños cuentan que a finales de los años 20 una exorcista intentó liberarlo de su encierro, pero que lejos de cumplir su misión, la intrépida mujer quedó atrapada en la fortaleza dónde al día siguiente hallaron su cadáver. Los que lo encontraron aseguran que en su rostro todavía se podía admirar la expresión de terror.
Para los que todavía tengan energía, la parada final está en Belfast, concretamente en el campus de la Universidad de Queens. Allí, entre las aulas del impresionante edificio central se puede acceder al túnel encantado que une las alas de Ashbay y David Keir.
Este túnel es conocido históricamente por una extraña presencia fantasmal que se presenta acompañada de un frío intenso que según quienes se atreven a acercarse, es "sobrenatural".
Según la leyenda urbana, tres valientes se dispusieron una vez a cruzarlo, pero al llegar a la boca, dos de ellos se echaron atrás. Uno continuó solo el camino mientras notaba cómo alguien por detrás le cogía de la mano. Nunca se giró a comprobar quien era hasta que llegó al final del camino y se dio cuenta de que había cruzado solo.