Jaume Garau, presidente de la entidad Iniciativa del mediterraneo y David Lopez, especialista en medidas medioambientales de la Plataforma contra los mega cruceros - EUROPA PRESS
Los valores más altos de partículas en el aire PM2 y PM5 se concentran en el mes de octubre entre las 10.00 y las 14.00 horas en la zona portuaria
Alrededor de 3.000 personas se vieron afectadas en 2022 por la contaminación en el aire en la zona de la Bonanova
PALMA, 21 Jun. (EUROPA PRESS) -
Palma es la segunda ciudad con más contaminación aérea por cruceros de Europa, con una concentración de partículas inferiores a 10 y 2,5 micros (PM2 y PM5) de hasta 33,14 microgramos por metro cúbico de media en el mes de octubre, entre las 10.00 horas y 14.00 horas, en la zona portuaria.
Así lo ha declarado en rueda de prensa este miércoles el especialista en medidas medioambientales de la Plataforma contra los Megacruceros, David López, quien ha presentado los datos del proyecto 'Repiensa el turismo en las ciudades portuarias del Mediterráneo' (ReMed), puesto en marcha desde hace un año a través de la Fundación Iniciativas del Mediterráneo.
A nivel local, la iniciativa, ha consistido en la instalación de cuatro dispositivos homologados por la UE para medir la calidad del aire en las zonas de Calatrava, Paseo Marítimo, Pere Garau y la Bonanova. En esta última se instaló el primer sensor hace un año, por lo que ha sido el dispositivo que se ha utilizado para la recogida de datos por llevar más tiempo en funcionamiento.
Según ha explicado López, la emisión de las partículas PM2 y PM5 está relacionada con la entrada y actividad de cruceros turísticos en el puerto y afecta a los núcleos poblacionales cercanos, pudiendo provocar problemas cardiovasculares y pulmonares. Se estima que el año pasado, unas 3.000 personas se vieron afectadas por la contaminación en el aire en la zona de la Bonanova.
En octubre de 2022, mes en el que se concentran los mayores valores de contaminación, atracaron en el puerto de Palma hasta 85 cruceros, una cifra que supera "holgadamente" al resto de meses.
Desde la Fundación Iniciativas del Mediterráneo, su presidente, Jaume Garau, ha denunciado que la red de sensores de Ports IB no mide "de manera transparente" los niveles de partículas contaminantes en suspensión, por lo que hay una "falsa sensación de seguridad".
Además, Garau ha expresado el deseo de que el cambio de Govern no empeore la situación en el puerto y ha añadido que tienen la esperanza de que al menos no cambie en ni el 2023 ni en 2024 por ya existir acuerdos cerrados.
También ha añadido que desde la Fundación lo que desean es un sistema propio de cruceros sostenibles y que preferentemente quieren que éstos sean "más bien pequeños".