Servicio de mesa en LAVA, Gran Hotel Taoro (Tenerife)- GRAN HOTEL TAORO
MADRID 13 Ene. (EUROPA PRESS) -
El norte de Tenerife consolida su idilio con la alta cocina a través de una nueva propuesta gastronómica de vanguardia. El histórico Gran Hotel Taoro continúa su ambicioso proceso de renacimiento consolidándose no solo como un icono de la hotelería de lujo, sino como un destino gastronómico de referencia en el archipiélago canario.
La incorporación de los chefs Ricardo Sanz y Erlantz Gorostiza, ambos galardonados con estrellas Michelin, marca un hito en la oferta del establecimiento con la apertura de OKA y LAVA.
Estos dos nuevos espacios prometen experiencias exclusivas tanto para huéspedes como para el público local, sumándose a Amalur -el restaurante ya inaugurado también por Gorostiza- para completar una tríada culinaria que sitúa el producto y la técnica técnica en el centro del discurso de este refugio histórico gestionado por My Way Hotels & Resorts.
Bajo la batuta de Ricardo Sanz, pionero de la fusión nipona en España con dos estrellas Michelin y cinco Soles Repsol, y el chef Emiliano Liska, nace OKA. El nombre de este espacio, que significa "colina" en japonés, rinde un tributo directo a la ubicación privilegiada del hotel como mirador sobre el Puerto de la Cruz.
La propuesta se define como un ejercicio de precisión y sensibilidad basado en la filosofía omakase, donde el comensal se entrega al saber hacer del chef y a la mejor pesca del día.
En sus fogones se establece un diálogo cultural único donde la técnica japonesa se aplica con rigor a la despensa española y canaria, dando vida a un recetario donde el sushi convive armoniosamente con guisos tradicionales reinventados. Es un enfoque purista, disponible tanto en menú degustación como en carta estacional, donde el corte perfecto y la frescura de la materia prima son los protagonistas absolutos.
Por su parte, Erlantz Gorostiza presenta en LAVA su proyecto más íntimo y personal hasta la fecha. Inspirado por la energía volcánica de Tenerife, el restaurante propone una inmersión total donde el fuego, manifestado a través de la brasa, el humo y la llama, se convierte en el único lenguaje culinario.
La exclusividad es la verdadera seña de identidad de este espacio, que cuenta con una imponente barra del chef diseñada para solo seis comensales.
En este entorno, los clientes viven el proceso creativo sin barreras físicas, mientras el propio equipo de cocina asume el servicio integral, explicando cada matiz técnico y sensorial. La carta es un ejercicio de producto sin fronteras donde los pescados de costa, el cordero y los quesos canarios se entrelazan con referentes internacionales como el Wagyu, el caviar o la trufa, siempre bajo el dominio de la cocción con fuego vivo.
AUTENTICIDAD Y GASTRONOMÍA.
Este renacimiento del Gran Hotel Taoro, inaugurado originalmente en 1890 como el primer gran hotel de lujo de España, recupera hoy su esplendor no solo a través de su imponente arquitectura, sino también a través del paladar.
Con estas nuevas aperturas, el establecimiento no solo enriquece su propio legado histórico, sino que dinamiza activamente la oferta turística del norte de Tenerife.
De este modo, el hotel logra atraer a viajeros y amantes de la gastronomía que buscan la autenticidad y la excelencia en un entorno inigualable, elevando el listón de la restauración de lujo en las Islas Canarias.