La Lisboa más moderna atrae al turismo

Actualizado 21/11/2015 11:00:10 CET

MADRID, 21 Nov. (EUROPA PRESS) -

La ciudad de Lisboa atrae a turistas de todo el mundo por numerosas razones como su gastronomía, su oferta cultural, o las posibilidades para practicar deportes, aunque en los últimos años está abriendo paso a mostrar sus atractivos más modernos.

El viajero puede disfrutar de los numerosos contrastes de la ciudad lusa: desde la belleza de la Lisboa más clásica, el tranvía, sus callejuelas y casas típicas, hasta su lado más cosmopolita, abierto a las últimas tendencias culturales.

Una de las zonas más modernas tiene su origen en la Expo de 1998. Este área, conocido como el Parque de las Naciones, es el ejemplo de modernidad más claro de la ciudad, marcado por una arquitectura contemporánea, con lugares llamativos como el Pabellón de Portugal y la Estación del Oriente.

Conecta la ciudad con el Tajo y en su entorno hay dinamismo y mucho ambiente, donde los habitantes disfrutan de espectáculos, dan paseos por el río y en el teleférico, hacen deporte y van de compras. En el Parque de las Naciones no se puede dejar de visitar el Meo Arena, anfitrión de grandes grupos y compañías de espectáculo internacional, y el Casino de Lisboa.

Otro de los lugares más modernos en la actualidad en Lisboa es el barrio de Intendente. En el siglo XVI fue solo un distrito de paso situado a las afueras de la ciudad, pero poco a poco, muy lentamente, fue integrándose en ella.

A día de hoy, en sus calles residenciales y alternativas se pueden encontrar estudiantes, artistas y emprendedores, portugueses y extranjeros. Alguno de los establecimientos más populares que se puede encontrarnos son Byke Pop, un proyecto para promover y divulgar la bicicleta como medio de transporte, y, entre otros, O Das Joanas Café, cafetería que sirve de punto de encuentro entre diferentes culturas, visibles en su propuesta culinaria.

En Cais do Sodré se encuentra la Rua Nova do Carvalho, más conocida como la calle rosa. Se trata de una de las calles más animadas de la noche lisboeta, peatonal y pintada con un alegre color de rosa, donde se puede disfrutar de numerosas terrazas, bares y discotecas.

La obra de arte urbana está firmada por el taller del arquitecto José Adrião. Alguno de los lugares más destacados de la calle son el bar da Velha Senhora (bar con un toque burlesco), Povo (con fado y aperitivos), Sol e Pesca (el bar de las conservas) y los bares-discoteca Roterdão, Bar do Cais, MusicBox, Europa, Jamaica, Tokyo y otros clásicos como el Viking o el de Liverpool.

COMPRAS DE LUJO Y MUSEOS DE MODA.

Por su parte, la Baixa ofrece un amplio abanico de posibilidades para ir de compras. Se trata del distrito más céntrico y comercial de Lisboa, con sastrerías y tiendas tradicionales de ropa que conviven con tiendas de souvenirs y grandes cadenas de moda, establecidas en la Rua Augusta.

En esta misma calle, además, se encuentra uno de los museos más visitados, el Museo del Diseño y de la Moda (MUDE) cuya colección alberga más de 1.200 creaciones de diseñadores de Jean Paul Gaultier, Yves Saint Laurent o Vivienne Westwood, entre otros.

Muy cerca se encuentra la famosa Avenida da Liberdade, que se posiciona como el lugar por excelencia para realizar compras de lujo en Lisboa, siendo el destino preferido de conocidas marcas internacionales y nacionales.

Para finalizar, se puede dejar de visitar el Bairro Alto, sin duda, el más alternativo y bohemio de la capital. Fascinante durante el día por su ambiente pintoresco y localista, por la noche ofrece una atmósfera única por su alma festiva.

Este eje es sinónimo de diversión nocturna, el centro de la noche lisboeta. Digno de visitar es la terraza del hotel Bairro Alto, situada en el último piso, donde tomar un buen vino o un cóctel mientras se admira la puesta de sol sobre el Tajo.