MADRID 6 Ago. (EUROPA PRESS) -
Desde los neones infinitos de Manhattan hasta los humedales salvajes de los Everglades, pasando por villas de encanto mediterráneo en pleno Miami o pueblos costeros con alma clásica en Nueva Inglaterra. La aerolínea Level nos invita a sobrevolar el Atlántico con vuelos directos desde Barcelona y sumergirnos en una aventura al otro lado del mundo.
Algunos viajes empiezan en el aire. Es el caso de Level, la aerolínea de largo radio de IAG con base en Barcelona, nos transporte de manera mágica sin escalas al corazón de tres grandes iconos norteamericanos: Nueva York, Boston y Miami. Tres ciudades vibrantes y completamente distintas, tres puertas abiertas a un sinfín de experiencias que nos conectan con lo más profundo del alma americana.
No se trata solo de visitar monumentos, sino de sentir el pulso real del país, desde su historia fundacional hasta sus atardeceres tropicales, sus mitos, su gastronomía y sus contradicciones. Porque la Costa Este es eso: una aventura múltiple, cultural, natural y humana.
1. Nueva York: correr, vivir, mirar (y brindar)
Nueva York no se camina, se vive. Y qué mejor manera de empezar que corriendo por Central Park, al ritmo del tráfico lejano y los primeros rayos de sol. Aquí, entre lagos y ardillas, uno entiende por qué esta ciudad nunca duerme. Después, un bagel crujiente y un café gigante son casi un ritual sagrado.
Cuando el sol se va, toca subir al Top of the Rock. El icónico mirador del Rockefeller Center se transforma al caer la tarde, y desde el Bar Sixty-Five at Rainbow Room, un Manhattan en mano adquiere todo el sentido mientras el skyline se tiñe de dorado.
2. Hamptons: pausa entre lujo y naturaleza
A unas horas de la Gran Manzana, los Hamptons ofrecen un escenario radicalmente distinto: casas de madera blanca, playas tranquilas, arte moderno y viñedos. En Montauk, el tiempo parece detenerse. Una cata de vinos o un paseo por Cooper's Beach es la escapada perfecta para sentir cómo el alma se relaja entre olas y brisa marina.
3. Miami: ritmo tropical y naturaleza salvaje
Pocas ciudades combinan como Miami la fiesta sin fin con la inmersión natural más pura. Tras disfrutar de sus playas infinitas y su ritmo latino, toca adentrarse en uno de los secretos mejor guardados de Florida: los Everglades. A bordo de un aerodeslizador, atravesar sus humedales entre garzas y cocodrilos es como entrar en otro mundo.

4. Florida Keys: la carretera sobre el mar
Desde Miami, la Overseas Highway se convierte en una ruta escénica de película que conecta los Cayos de Florida como un puente sobre el paraíso. En cada isla, desde Key Largo hasta el caribeño Key West, se encuentran arrecifes, playas cristalinas, mojitos al atardecer y un espíritu bohemio que invita a vivir sin prisa.
5. Coral Gables: el Mediterráneo en Miami
Pocos viajeros saben que, a solo minutos del Downtown de Miami, existe una villa con alma europea: Coral Gables. Sus calles arboladas, su arquitectura mediterránea y su aire sofisticado la convierten en una joya secreta. Aquí todo invita a caminar sin rumbo: la mítica Venetian Pool, los jardines del Biltmore Hotel o las terrazas de la Miracle Mile.
6. Boston: donde empezó todo
Rebeldía, historia, deporte y tradición. Boston es una de esas ciudades que se siente tan europea como americana. Recorrer el Freedom Trail es un viaje al origen de la independencia de EE.UU., mientras que perderse por Harvard Square es una cita con la cultura y la inteligencia. El ambiente aquí es pausado, culto y acogedor. Ideal para quienes buscan ciudades con historia viva y carácter propio.
7. Salem: leyendas entre niebla y brujas
A solo una hora de Boston, Salem es el escenario perfecto para quienes aman los misterios. Más allá de sus famosas brujas, esta ciudad regala casas coloniales, callejones con niebla, cementerios del siglo XVII y un ambiente que parece sacado de una novela gótica. Lo curioso es que, con el tiempo, Salem ha sabido reconciliarse con su pasado y transformarlo en parte de su identidad única.

8. Cape Cod: verano eterno en Nueva Inglaterra
Y si lo que se busca es paz marina y postales perfectas, Cape Cod es la respuesta. Al sur de Boston, esta península es un refugio de playas doradas, faros solitarios, villas con tejados grises y marisco fresco. Es el tipo de lugar donde uno se quita el reloj, come ostras mirando el Atlántico y deja que el tiempo se diluya entre puestas de sol.
Viajar con Level es abrir una puerta a la autenticidad sin renunciar a la comodidad. Con vuelos directos desde Barcelona a Nueva York, Boston y Miami, la aerolínea ofrece una experiencia de largo radio sin complicaciones, con múltiples tarifas, servicios flexibles y precios ajustados, como los Flydays, con trayectos desde 149 euros. La Costa Este es un viaje, sí, pero también una colección de experiencias intensas, humanas y únicas.