MADRID, 7 Nov. (EUROPA PRESS) -
La crisis catalana afectará también a las ventas de viajes al extranjero de los españoles, según el primer 'Travel Industry Snapshot' realizado por Interface Tourism Spain, que analiza el alcance de fenómenos sociales, políticos y económicos en la industria turística española.
Según el informe, las empresas más importantes del sector turístico que operan en España están constatando que la crisis catalana afecta claramente su negocio, no sólo en el turismo receptivo, sino también en el emisor.
Cataluña representa, aproximadamente, un tercio del mercado turístico emisor en España. Además, concentra el 16% de la población española, más del 25% de las exportaciones del país, representa el 19% del PIB, y recibe casi el 21% de la inversión extranjera. "Por eso, la crisis catalana preocupa a la industria turística, porque Cataluña no es sólo uno de los principales destinos turísticos españoles, sino que, además, es un mercado emisor muy relevante hacia otros destinos domésticos e internacionales", señala el estudio.
Hasta el momento, el 54% de las empresas que han participado en este análisis de la actual situación del turismo emisor en Cataluña y España han señalado que ya han notado una disminución, de moderada a significativa, de sus ventas en el mercado catalán.
Aunque, para la mayoría de las empresas del sector aún es demasiado pronto para ver los efectos, algunas empresas ya han notado un descenso en la venta de viajes. El 63% de las empresas de este panel tienen oficinas en Cataluña y el 47% de sus clientes provienen de esta comunidad, por lo que el 40% teme que sus ventas hacia otros destinos (domésticos e internacionales) en esta comunidad autónoma disminuyan respecto a 2016.
De las 32 compañías que forman parte de la muestra del estudio, el 43% espera que las ventas también se vean afectadas en todo el mercado español, entre finales de 2017 y el primer semestre de 2018 como resultado de la situación en Cataluña.
ESTABILIDAD PARA VERANO.
Según este estudio, el 81% de los miembros de la muestra esperan que la crisis catalana se estabilice antes de la campaña turística de verano de 2018, por lo que las medidas y reacciones ante el fenómeno son dispares.
Mientras, el 37% de estas empresas han optado por ignorarlo totalmente y no realizar ninguna acción alternativa, el 28% ha concentrado su labor comercial en otros mercados de España, el 13% está invirtiendo más en campañas marketing en el resto de comunidades autónomas; y el 10% han optado por reducir personal o directamente cerrar su oficina en Cataluña.