Uzbekistán, cinco lugares imprescindibles de un país por descubrir

Uzbekistán, cinco lugares imprescindibles de un país por descubrir
Uzbekistán, cinco lugares imprescindibles de un país por descubrir - TURISMO DE UZBEKISTÁN
Europa Press Turismo
Publicado: sábado, 7 octubre 2023 11:32

MADRID 7 Oct. (EUROPA PRESS) -

La reciente apertura al turismo de Uzbekistán es una oportunidad única para todos aquellos viajeros ávidos de descubrir lugares inexplorados y vivir nuevas aventuras. Este destino situado en el corazón del Asia central alberga algunas de las joyas más interesantes de arquitectura islámica y es un buen trampolín para rutas senderistas y viajes por la región.

Destino de contrastes, la historia de este destino ha marcado la evolución de sus ciudades ya sea por la grandeza de estas, la hospitalidad de sus habitantes o su especial gastronomía. Así Uzbekistán ofrece un cautivador tapiz de culturas, historias y belleza natural.

Esta antigua república soviética, que declaró su independencia en 1991, cuenta con numerosas atracciones culturales, arquitectónicas, históricas, de entretenimiento y naturales, además de la famosa Ruta de la Seda, una extensa red de rutas comerciales terrestres y marítimas hacia occidente y la India que creó un importante intercambio multicultural durante quince siglos.

Tashkent, Samarcanda, Bujará, Fergana y Jiva son algunas de las paradas que el viajero puede realizar para conocer aún más este desconocido destino que destaca por su majestuosa arquitectura y antiguas tradiciones que la han convertido en un destino único a nivel mundial.

TASHKENT, TRADICIÓN Y MODERNIDAD.

Enclavada en el corazón de Uzbekistán, la capital Tashkent es un testimonio vivo de la historia del país. Esta fascinante ciudad, punto importante de la antigua etapa de la Ruta de la Seda, une los hilos de Asia y Europa en sus calles. Su impresionante arquitectura y su rica historia invitan a viajar por el tiempo. En 1930 Tashkent fue declarada la capital de Uzbekistán, antigua Unión Soviética Uzbeka.

Imperdibles son la visita a la catedral del sagrado Corazón de Jesús o 'Iglesia Polaca', uno de los pocos templos católicos en todo el país; El Museo Amir Timur, en lo alto de la Torre de Telecomunicaciones de Tashkent; o la Plaza de la Independencia, donde los ecos del pasado se mezclan con los ritmos del presente.

Tashkent también se enorgullece de contar con el primer sistema de metro de Asia Central. El metro de Tashkent no solo es rápido, asequible y confortable para moverse dentro de la ciudad, sino que además es un monumento arquitectónico. Cada una de sus 29 estaciones cuenta con un diseño original, tal como la estación de cosmonautas, diseñada con una temática del espacio y la estación de Alisher Navoi, con sus paredes completamente decoradas con historias y personajes de los trabajos del poeta.

El mausoleo Zangiata, donde se encuentran enterrado el santo musulmán Sheikh Ai-Khoja, y su esposa, Ambar Bibi, se localiza a 15 kilómetros de Tashkent. Este es uno de los sitios religiosos más frecuentemente visitados por los residentes y visitantes de Tashkent.

SAMARCANDA, UN TAPIZ DE PATRIMONIO Y ARTE NACIONAL.

Esta ciudad cargada de leyendas es la joya de Uzbekistán. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y con más de 2.700 años en su historia, su encantadora arquitectura islámica explica su raíz histórica.

Pasear por el sagrado recinto de la Mezquita Bibi-Khanym y admirar la imponente fachada de 35 metros de altura totalmente decorada con azulejos es un imprescindible al visitar la ciudad.

El Registán, la plaza más emblemática de Samarcanda, alberga tres madrazas de los siglos XV-XVII que forman un impresionante conjunto arquitectónico. En la plaza se encuentra la madraza central Ulugbek, construida en 1420, flanqueada por la madraza Sherdor (1636) y la madraza Tillya-Kari (1660).

Estas madrazas sirvieron en su día como instituciones educativas espirituales para aquellos que querían estudiar el Islam. Cada madraza consta de celdas (viviendas), una mezquita y un patio interior. Bien conservado hasta nuestros días, todo el complejo está reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

En Samarcanda también se puede disfrutar de la Mezquita Bibi-Khanum, situada cerca del bazar Siab, construida en 1404 en honor de la esposa del emir Timur. Se dice que el soberano supervisó personalmente el proceso de construcción. En el patio de la mezquita hay una gran plataforma de piedra para el Corán, el libro sagrado del Islam. Cuenta la leyenda que, si una mujer sin hijos se arrastra bajo la plataforma, puede quedarse embarazada.

Y para finalizar Shahi Zinda (Shah-i-Zinda), una necrópolis medieval adornada con tonos azules. A lo largo de una calle estrecha y alargada se encuentran los mausoleos de destacados habitantes de Samarcanda de los siglos XI al XV. Para llegar a la necrópolis, los visitantes deben subir un tramo de escaleras. Se cree que quienes cuentan el mismo número de escalones al subir y al bajar son personas afortunadas cuyos deseos se harán realidad.

BUJARÁ, 2.500 AÑOS DE HISTORIA EN UNA SOLA CIUDAD.

Bujará, también llamada la ciudad de la poesía y los cuentos de hadas, es un santuario de edificios históricos. Mezquitas, madrasas y mausoleos demuestran el rico patrimonio cultural de Uzbekistán, con los más de 140 monumentos que se mantienen firmes a través de la ciudad.

La madrasa Mir-i-Arab, con dos grandes domos azules en los laterales, continua hoy siendo toda una institución donde los futuros imanes y mentores religiosos reciben su educación.

La antigua fortaleza Ark es otro de los símbolos arquitectónicos de Bujará y el monumento más antiguo de la ciudad. Esta ciudadela es sinónimo de inexpugnabilidad y grandeza.

Por su parte, la Mezquita Kalyan es la principal mezquita de los viernes de Bujará y tiene capacidad para 12.000 fieles simultáneamente. Construida en 1514, el edificio actual sustituyó a la mezquita original, destruida por las fuerzas de Gengis Kan. La mezquita presenta intrincadas decoraciones tanto en su exterior como en su interior.

FERGANA, REFUGIO NATURAL.

A pesar que las ciudades están llenas de historia y actividades que ofrecen al viajero toda la historia, entretenimiento y gastronomía del país, los paisajes naturales se mantienen como uno de los elementos más significativos de Uzbekistán.

En este caso, Fergana lo tiene todo. El Valle de Fergana es un auténtico reino de belleza natural y cautivadores escenarios en le que disfrutar de montañas, ríos y fértiles llanuras. Aquí prospera la tradición y florece la artesanía, donde los visitantes pueden sumergirse en los talleres de artesanía local y participar activamente en la cultura de la región.

Los alrededores de Fergana también son muy demandados por los visitantes. En las estribaciones de la Cordillera Alai, donde abundan jardines y viñedos, se encuentra el pueblo de Chimen, conocido por sus manantiales minerales curativos, en cuya base se abrió el balneario 'Chimen', el centro de salud más grande de Asia Central.

JIVA, AUTÉNTICA CIUDAD-MUSEO.

Khiva (Jiva) es la única ciudad en cuyo territorio se encuentra en una verdadera fortaleza medieval: Itchan-Kala que es un auténtico museo al aire libre.

Localizado en el Casco Antiguo de la ciudad, está rodeado de murallas defensivas y se convirtió en el Museo Arqueológico Histórico del Estado. Aquí, en el vasto territorio de 26 hectáreas, se ha conservado la imagen exótica de la ciudad oriental.

Esta pequeña ciudad del oeste de Uzbekistán es una cápsula del tiempo viviente en la que perduran la arquitectura y los encantos tradicionales. La pared de arcilla más de 2 kilómetros de largo que rodea la ciudad de Itchan-Kala, tiene cuatro puertas en cada esquina.

En Itchan-Kala hay alrededor de 60 edificios históricos. Aquí se pueden ver monumentos únicos de la historia, como el complejo de la ciudadela Kunya-Ark, el complejo del Palacio Tash Hauli, el minarete de Caltha Minor, completamente cubierto con azulejos vidriados, la famosa Mezquita Juma con sus 213 pilares tallados, o el minarete Khiva Islam-Khoja.


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