La Agencia de Seguridad Aérea de la Unión Europea (EASA) ha asegurado que los Boeing 737 MAX 9 que operan en Europa no están inmovilizados por una directiva de emergencia emitida por la Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos, como respuesta al accidente del 5 de enero durante un vuelo de Alaska Airlines y, por tanto, pueden seguir volando con normalidad.