Archivo - Only You Hotel Málaga- PHG - Archivo
MADRID 25 Mar. (EUROPA PRESS) -
La Semana Santa se ha convertido en mucho más que tradición: es una oportunidad para viajar sin prisas y descubrir España a través de su gastronomía. Entre viñedos que despiertan en primavera, bodegas centenarias que abren sus puertas y ciudades donde las procesiones marcan el pulso cultural, surgen escapadas que combinan sabor, historia y emoción.
A ello se suman hoteles con encanto y propuestas de bienestar que invitan a desconectar y alargar la experiencia. Un viaje para quienes buscan algo más que un destino: una vivencia completa donde comer, brindar y relajarse forman parte del mismo plan.
Un destino donde se vive la Semana Santa con gran fervor es Málaga y un enclave único para disfrutar de los pasos y la gastronomía es en el Only YOU Hotel Málaga, la marca lifestyle de Palladium Hotel Group. Ubicado en el cruce más famoso de Málaga entre la calle Larios y la Alameda Principal, se convierte en el enclave perfecto para disfrutar de estas fiestas con una ubicación inigualable en plena carrera oficial, permitiendo vivir de cerca las procesiones con una propuesta exclusiva que combina tradición, una cuidada experiencia gastronómica con menú cerrado y selección de bebidas en un ambiente sofisticado y acogedor. Además, con una panorámica única en estos días los asistentes degustarán un menú diseñado específicamente para la ocasión.

Mientras que los que busquen aunar gastronomía, relax y bienestar, pueden alojarse en Kimpton Los Monteros (Marbella), en plena Costa del Sol, donde han diseñado una propuesta perfecta para estos días. Una jornada que arranca con clases de yoga seguidos de brunch en Rachel's Eco Love, una combinación que une deporte, espiritualidad y gastronomía. Por la tarde, la actividad se traslada a Escondido, el 'rooftop' del hotel, donde las sesiones de DJ acompañan los atardeceres durante toda la semana y donde se organizan planes como una cata de mezcal. Y la noche se concentra en espacios como Jara Restaurant, donde destaca la propuesta del chef José Carlos García, centrada en el producto y la cocina mediterránea, acompañada de música en vivo y que el domingo de Resurrección acoge el Easter Lunch, una comida pensada para celebrar en familia en un ambiente relajado.

En Sevilla, otra de las paradas clásicas en Semana Santa, sus calles ya se engalanan para recibir las procesiones, y un lugar para verlas es Gravina 51 y Cavalta Boutique Hotel (Hidden Hotels) que se convierten en dos de los mejores balcones para disfrutar de esta cita. Desde Gravina 51, ubicado en pleno casco histórico de Sevilla, los huéspedes que ocupen habitaciones superiores con balcón podrán disfrutar una vista exclusiva de la procesión del 'Gran Poder' en la Madrugá, mientras que, Cavalta Boutique Hotel, ubicado en el corazón de Triana, ofrece desde los ventanales de su restaurante gastronómico abierto al público Balbuena y Huertas, reconocido con un Bib Gourmand, vistas en primera línea de la procesión San Gonzalo el Lunes Santo, y donde degustar propuestas como los langostinos al ajillo con manteca colorá y huevo frito o la carrillá de atún a la brasa con fritá de tomate de Los Palacios.

Mientras que una propuesta diferente para estos días es la que ofrece Caviar Ríofrio, ubicado a sólo 35 minutos de la capital en pedanía de Loja (Granada), que sugiere disfrutar de un entorno mágico, perfecto para producir su joya gastronómica y descubrir el hábitat singular en el que viven estos peces de origen prehistórico. Los más valientes tienen la posibilidad de sumergirse en las piscinas de esturiones acompañado por los expertos del centro. La visita termina con una cata de caviar Riofrío donde descubrir los distintos matices y variedades de este exquisito producto, acompañado de champán, vino o vodka.

Otra escapada en Andalucía para desconectar es el Hotel Convento Aracena & Spa, ubicado entre las majestuosas y verdes montañas de la Sierra de Aracena, en Huelva, este antiguo convento del siglo XVII se convierte en una parada perfecta donde se une historia, naturaleza y mucha paz. Disfrutar del silencio y del relax, mientras se desayuna mirando los jardines, pasear por los senderos rodeados de encinas o perderse en el spa mientras se disfruta del descanso, completando la experiencia en su restaurante Huerto Nun, donde los productos locales y la gastronomía típica de la Semana Santa cuentan historias de la tierra y de quienes la cuidan.

El fervor por la Semana Santa llega también a Granada, donde degustar un menú vinculado a estas fechas en El Claustro, el restaurante del Hotel Palacio De Santa Paula, Autograph Collection, que reúne recetas tradicionales vinculadas a la Cuaresma y la Semana Santa, donde el bacalao, las sopas de cuchara o los dulces conventuales forman parte de la memoria gastronómica de estas fechas. Así, no faltan el remojón granadino, una de las ensaladas más características de la provincia; la sopa de ajo con huevo escalfado y boladillos; el potaje de vigilia con bacalao y espinacas o buñuelos de bacalao y de postre la torrija del convento para coger fuerzas para seguir las procesiones que discurren por enclaves únicos con la Alhambra de fondo o por el Sacromonte.

Unas fechas donde además de visitar grandes ciudades es el momento de volver a vivir tradiciones y regresar a los pueblos, recorriendo una España que a veces se descuida. Así que un plan ideal para estos días es acercarse a pasear entre viñedos, conociendo la rica cultura vitivinícola nacional.
Un paseo entre viñedos y degustar de buena gastronomía es lo que ofrecen en Ramón Bilbao con 'Hechos Para Sentir', donde se reivindica la pausa como un lujo. Así, propone este viaje en sus sedes, Haro (La Rioja) y Rueda (Valladolid), donde cada recorrido está concebido como un viaje emocional. En tierras riojanas, la visita no es solo una cata, sino un viaje sensorial que dialoga con el arte, la tecnología y la alta gastronomía, abriendo espacios inéditos hasta ahora cerrados al público y cautivando desde el primer momento. Un recorrido que concluye en su 'Wine Bar' y restaurante donde cada plato se elabora con ingredientes de la tierra, procedentes de un selecto círculo de pequeños productores locales, garantizando frescura y calidad excepcional y forjando una conexión emocional más profunda con el origen.

Mientras que en Rueda, la experiencia invita a respirar aire fresco rodeado de un mar de viñedos, recorrer los secretos de la sala de elaboración, capturar un recuerdo en la Finca Las Amedias y relajarse disfrutando de una copa de Ramón Bilbao.
Zamora, otra de las grandes desconocidas, resurge estos días no sólo con sus procesiones, declaradas de Interés Turístico Internacional y marcadas por el silencio y la sobriedad de sus cofradías, sino con su propuesta gastronómica, donde el tapeo es indispensable para reponer fuerzas entre procesión y procesión y el recorrer sus callejuelas, como la de los Herreros o la zona de San Torcuato, donde comparten espacio turistas y capirotes mientras disfrutan de pinchos moruno en El Lobo, de tiberios (mejillones con salsa picante) y perdices (sardinas con tomate rebozadas) o las bravas, figones, crestas o su cachuelas en Bar El Caballero, así como la tortilla con salsa de callos en Bar Chillón. Y todo, como no puede ser de otra forma, acompañado por algunos de los vinos de la Denominación de Origen de Toro.

Para aquellos que se desplacen hacia el norte y pasen por Burgos, toca parada en Abadesa, situado en el kilómetro 235 de la A-I (sentido norte) y 234 (sentido sur), es el asador de carretera que hay que descubrir este año. María Rodríguez y Guillermo Martínez de Marigorta, mejor maestro parrillero de 2024, comandan este espacio en el que las mejores carnes, verduras de temporada y pescados mariscos pasan por la brasa. La carne se erige como protagonista con una cuidada carta donde hay un amplio abanico de razas -Frisona, Simmental- que llegan de Centroeuropa, pero por su brasa también pasan pescados y mariscos (gamba blanca, almeja de carril, bacalao o ventresca) y verduras como sus alcachofas cocidas a baja temperatura y tostadas a la brasa, guisante lágrima, puerros con espuma de Idiazábal o cogollos de Tudela tostados con pimientos del Piquillo y anchoa.

En el corazón de la Ribera del Duero se encuentra Ambivium, dentro de la bodega Pago de Carraovejas, donde disfrutar de una parada gastronómica en estos días. Su cocina gira en torno al vino y al producto, con platos diseñados para armonizar con una cuidada selección de referencias nacionales e internacionales. La propuesta combina tradición castellana y técnica actual, con el producto de temporada, el respeto al territorio y la sostenibilidad como base.

Otra parada gastronómica para degustar de una buena propuesta es El Paladar by Zuriñe García, ubicado en el Puente Colgante Boutique Hotel (Portugalete). La chef Zuriñe García propone disfrutar de su menú Zokoa, que arranca con un aperitivo de bienvenida en el Cromwell Cocktail-Lounge y continúa, ya en el comedor, con una puesta en escena de la armonía existente entre jamón ibérico y vino de Oporto y una concatenación de seis nuevos pases, donde se da protagonismo a ingredientes como el foie, la alcachofa, el garbanzo, la merluza y el pichón. El hotel también cuenta con un segundo espacio más informal y asequible, El Txakoli, donde encontrar pintxos y banderillas como la 'gilda', el 'bilbainito' y la 'felipada', como en las mesas vestidas con popular mantel de cuadros para disfrutar tanto de carta como de un 'Menú Lurreko' donde no faltan putxera de alubias rojas, merluza en salsa verde ni chipirones en su tinta.

En Castilla-La Mancha una de las opciones para los que busquen un refugio tranquilo donde desconectar en estos días es Relais & Châteaux Molino de Alcuneza, ubicado a las afueras de Sigüenza (Guadalajara) y que celebra 30 años de trayectoria de una filosofía basada en la hospitalidad personalizada, excelencia culinaria, conexión con el entorno, cuidado del bienestar y firme compromiso con la sostenibilidad. Los hermanos Blanca y Samuel, auténticos 'guardianes del territorio', practican un convencido 'activismo gastronómico' enfocado en la defensa de la singularidad y la conservación del territorio lo que les ha llevado a contar con una estrella y una estrella verde Michelin y un Sol Repsol, gracias a una propuesta gastronómica que apuesta por la sostenibilidad y proximidad, integrada a su vez en el recetario tradicional, que actualiza Samuel Moreno.

Para aquellos que se escapen al norte, en San Sebastián una parada para los viajeros más exigentes es el Hotel María Cristina, a Luxury Collection Hotel. El gran referente del lujo en la ciudad se encuentra en un edificio que respira historia y que ha alojado a las figuras más relevantes de la cultura internacional. Su ubicación privilegiada lo convierte en el refugio ideal para disfrutar de la sofisticada gastronomía donostiarra en un entorno de elegancia clásica junto al río Urumea y con vistas al mar Cantábrico. Además, esta Semana Santa celebrará el domingo de Resurreción un 'brunch' especial de Pascua, donde la estación de postres estará inspirado en la Pascua, con huevos de chocolate artesanales y monas reinventadas.

Los que busquen salir de España, pero sin desplazarse muy lejos, el Algarve se perfila como una buena opción donde descubrir su gastronomía y relajarse en sus playas. Una visita a Lagoa, donde conocer las fábricas conserveras como Conserveira do Arade, donde los visitantes descubrirán paso a paso cómo se elaboran las famosas conservas de la región y degustarlas el sabor del Atlántico al término de la visita.

Mientras que para descansar y disfrutar entre acantilados dorados y aguas esmeralda, Tivoli Carvoeiro propone en estos días disfrutar de su gastronomía y confort con propuestas como su buffet especial de cena los días 3 y 4 de abril o el domingo, el restaurante MED sugiere su Easter Brunch o un plan más romántico con un picnic de lujo en el jardín Belvedere con champán, productos locales y vistas al Atlántico.
