Actualizado 29/03/2022 17:31

No, no es verdad que la ola de calor de la Antártida sea consecuencia de que "el clima es cíclico"

Archivo - La estación científica brasileña Comandante Ferraz en la Antártida, a 21 de abril de 2019.
Archivo - La estación científica brasileña Comandante Ferraz en la Antártida, a 21 de abril de 2019. - -/Brasilianische Marine/dpa - Archivo

MADRID, 29 Mar. (Verificat / EUROPA PRESS) -

La diputada de Vox en el Congreso Carla Toscano ha tuiteado que el clima es cíclico y que la temperatura global casi no aumentó en los últimos 20 años. Está demostrado empíricamente que el origen de la variación climática que estamos viviendo está en la actividad humana. Por otra parte, sí que ha subido la temperatura global media en los últimos 20 años: a un ritmo medio de 0,18ºC de media por década.

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CONCLUSIÓN

Es FALSO. Sí que es verdad que a lo largo de la historia la Tierra ha sufrido profundas variaciones del clima de forma cíclica, pero está demostrado empíricamente que la que estamos viviendo no tiene un origen natural, sino la actividad humana. Por otra parte, no es verdad que la temperatura global media "casi" no haya aumentado en los últimos 20 años: sí que lo ha hecho, a un ritmo medio de 0,18ºC por década desde 1975.

JUSTIFICACIÓN

Es habitual en el mundo de la desinformación climática la idea de que las temperaturas son cíclicas, de que el aumento que estamos experimentando es de origen natural y de que obedece a la misma lógica que las grandes variaciones climáticas que han tenido lugar en la Tierra durante sus miles de millones de años de historia.

El aumento actual de las temperaturas no es de origen natural: fenómenos como la congelación de la Tierra hace aproximadamente 20.000 años y el calentamiento de hace 55,8 millones de años se explican, por ejemplo, por la radiación solar, los ciclos de Milankovitch o los volcanes. Frente a esto, la evidencia científica muestra que el calentamiento actual se debe a la emisión de gases al quemar los combustibles fósiles (carbón, petróleo y gas), junto con la deforestación y otros fenómenos. Es "inequívoco" que el cambio climático es de origen antropogénico, subrayan en su último informe los científicos del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), la entidad científica líder en la evaluación del cambio climático. Esta es una idea de amplio consenso científico: el 99,9% de las 90.000 publicaciones en revistas científicas analizadas por un estudio publicado en la revista Environmental Research Letters coinciden en apuntar a los seres humanos como los causantes del cambio climático.

Tampoco es cierto que la temperatura global media casi no haya aumentado en los últimos 20 años. Las temperaturas en el hemisferio norte, sur y globales, han ido subiendo progresivamente, tal y como muestra este gráfico de la Unidad de Investigación Climática de la Universidad de East Anglia (Reino Unido), una de las más reconocidas en investigación sobre el tema. Concretamente, han subido más de 1,1ºC desde 1850-1900 hasta ahora, según el último informe del IPCC.

En los últimos 40 años este incremento se ha acelerado hasta alcanzar un ritmo de alrededor de 0,18ºC por década. De hecho, los diez años más cálidos desde que hay registros --alrededor de 1850-- han tenido lugar a partir de 2005, tal y como indica la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, en inglés). Los informes dicen que la última década ha sido la más cálida en el registro instrumental.

"Por supuesto que [las temperaturas] han aumentado los últimos 20 años", ha corroborado a Verificat Enric Aguilar, climatólogo y director del departamento de Geografía de la Universitat Rovira i Virgili (Tarragona). Estos 20 años han constituido de hecho "el periodo de la Tierra que más rápido han aumentado las temperatura", ha añadido Andreu Escrivá, ambientólogo, doctor en Biodiversidad y exmiembro del Comité de Expertos en Cambio Climático de la Generalitat Valenciana.

Esta falsa idea de que la temperatura apenas se ha incrementado en las últimas dos décadas nace de una verdad: el aumento de las temperaturas sí que se ralentizó entre 1998 y 2002, ya que 1998 "fue un año muy cálido y distorsionaba ligeramente las gráficas", ha explicado Escrivá. "Después se ha comprobado, haciendo los cálculos matemáticos a posteriori, que esa pausa" en el calentamiento global "ni siquiera existió, pero es un bulo muy extendido", ha añadido el experto. En su momento se llegaron a publicar artículos que planteaban la posibilidad de que el cambio climático se hubiese parado.

Este "falso hiato" venía condicionado "por el máximo local de El Niño 1997/1998", ha subrayado Escrivà, en referencia a un fenómeno meteorológico que se forma por el calentamiento de las aguas oceánicas, que trastoca periódicamente el clima del planeta y que es precedido por La Niña, un fenómeno de características similares pero que enfría la superficie del planeta. Esto, junto a ciertas erupciones volcánicas de la época y una relativamente baja actividad solar, hizo que "la tasa de calentamiento de la superficie global de media entre 1998 y 2012 fuese más lenta de lo que había sido durante las dos o tres décadas anteriores", según la NOAA, que destaca que independientemente de este ralentizamiento "el panorama general del calentamiento global a largo plazo se mantuvo sin cambios".

Sí que es verdad que la Tierra ha sufrido variaciones profundas del clima en su historia, pero nunca se habían visto cambios tan rápidos en los últimos 2000 años. "Para los últimos 2000 años, disponemos de registros de mayor resolución que muestran que la tasa de calentamiento global durante los últimos 50 años ha superado la de cualquier otro período de 50 años", insisten desde el IPCC. "Estamos viendo cambios en la atmósfera, el océano, la criosfera y la biosfera. Nuestros conocimientos científicos muestran una imagen coherente de un mundo que se calienta".

"Este es un cambio climático que no es cíclico, es cien por cien atribuible a los seres humanos, es muy dañino y está alterando todos los ecosistemas del planeta y en particular los polos", ha explicado a Verificat Escrivà. El hielo marino antártico ha caído al nivel más bajo desde que comenzaron las mediciones en 1979, según los datos del Centro Nacional de Datos de Hielo y Nieve de EEUU. Si se reduce la cubierta de nieve en los polos, la superficie absorberá más calor del Sol y hará que las corrientes oceánicas cambien: "El océano Ártico, una mezcla de agua de mar y de agua dulce aportada por el deshielo, influye en las corrientes oceánicas de todo el planeta. Algunos científicos creen que un exceso de aporte de agua dulce podría de hecho 'desconectar' algunas de estas corrientes marinas, que desempeñan un papel crucial en el clima de las regiones situadas más al sur", explica este artículo de la Agencia Europea del Medio Ambiente.

Escrivà ha insistido a Verificat en el caracter regulador del clima de los polos. Si se alteran "tocamos todo el clima, y ya hemos visto lo que puede suceder: desde depresiones en altura que se descuelgan más abajo de lo que deberían" (lo que da lugar a fuertes lluvias torrenciales), a "corrientes en chorro que acaban siendo más laxas y no conteniendo ese aire frío", pasando por "muchísimo frío como ocurrió en Chicago hace unos años, etcétera", enumera.

Por tanto, sí que es verdad que la Antártida está sufriendo una ola de calor, esto es, un fenómeno meteorológico caracterizado por un aumento puntual de las temperaturas (cuando éstas se mantienen muy por encima de lo normal durante más de tres días consecutivos), pero no lo hace porque las temperaturas sean cíclicas.

Además, el hecho de que se den olas de calor puntuales no niegan el aumento de las temperaturas. El aumento de fenómenos meteorológicos extremos como olas de calor más intensas, frecuentes y/o de más duración (página 4) es precisamente uno de los efectos del cambio climático, y la frecuencia de este tipo de eventos ha aumentado de modo relevante en los últimos años.

FUENTES

Esta verificación se publicó originalmente en Verificat. Si os llegan mensajes que os parecen dudosos, podéis reenviárnoslos al 666 908 353 y el equipo de Verificat lo verificará.

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