La Junta pide investigar la "excepcional" necrópolis de la Edad del Bronce descubierta en Gerena (Sevilla)

Instalaciones de Cobre Las Cruces en Sevilla
EUROPA PRESS/ARCHIVO/COBRE LAS CRUCES
Publicado 06/04/2018 11:18:51CET

Se trata del "mayor y mejor conservado grupo de población" de la Edad del Bronce hallado en el suroeste de la Península Ibérica

SEVILLA, 6 Abr. (EUROPA PRESS) -

Las cautelas introducidas por la Junta de Andalucía en la tercera modificación del plan especial urbanístico relativo a los terrenos de la mina Cobre las Cruces, que abarca los términos municipales de Gerena, Guillena y Salteras, incluyen un requerimiento para una intervención arqueológica que permita la "identificación precisa de la extensión total" de la "excepcional" necrópolis de la Edad del Bronce descubierta durante las primeras actuaciones del proyecto minero.

Todo se encuadra en la tercera modificación promovida por la sociedad Cobre las Cruces, que explota la mayor mina a cielo abierto de Europa en suelos de Gerena, Guillena y Salteras, respecto al "plan especial supramunicipal" aprobado años atrás para la ordenación de los terrenos de las citadas localidades donde se asientan la corta minera y sus instalaciones industriales.

En concreto, y según la documentación urbanística recogida por Europa Press, merced al propósito de la empresa de "tratar hidrometalúrgicamente nuevos aprovechamientos minerales", se proyecta "la implantación de nuevas instalaciones y edificaciones
vinculadas a la actividad minera". Para ello, esta tercera modificación del "plan especial supramunicipal" del recinto minero está destinada a aumentar en 36,2 hectáreas la superficie del complejo minero delimitada como zona preferencial de edificación, reduciendo en la misma superficie el suelo calificado como "depósitos inertes". La superficie total abarcada por el complejo, de un total de 1.211,8 hectáreas, permanece así inalterable.

EL INFORME DE CULTURA

A partir de ahí, una vez tramitada la operación a través de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, dicho departamento de la Junta de Andalucía ha recabado los diferentes informes sectoriales respecto al posible impacto de la operación, pesando especialmente el informe emitido por la Delegación Territorial de la Consejería de Cultura, con relación al patrimonio histórico.

Dicho informe, recogido por Europa Press, rememora las excavaciones arqueológicas de carácter preventivo acometidas años atrás en el ámbito de influencia de este proyecto minero, saldadas con la localización de vestigios de la Edad del Bronce y de la Edad del Hierro, restos de la época romana y también del periodo medieval islámico y cristiano.

Al respecto, el informe de la Delegación Territorial de la Consejería de Cultura recuerda "la importancia y excepcionalidad" del yacimiento bautizado como SE-K. Dicho yacimiento arqueológico comprende 27 sepulturas de la Edad del Bronce divididas entre inhumaciones de fosa o de cista, en las que fueron descubiertos los restos óseos de hasta 39 personas con sus correspondientes ajuares.

Se trata, según la Consejería de Cultura, de una necrópolis de "principios" de la Edad del Bronce que constituye "el mayor y mejor conservado grupo de población de los conocidos de este periodo en el suroeste de la Península Ibérica", predominando los enterramientos individuales pero contando con inhumaciones "múltiples" que "indican su conexión con el periodo anterior", en referencia a la Edad del Cobre o Calcolítico.

A tal efecto, rememora el informe que ya en 2006 se ordenó la cubrición de esta necrópolis y la delimitación de un área de protección en torno a este "excepcional" yacimiento arqueológico.

LA "EXTENSIÓN TOTAL" DEL YACIMIENTO

En ese sentido, el informe de la Delegación Territorial de la Consejería de Cultura considera que la operación urbanística promovida ahora por la empresa minera puede "afectar con mayor o menor intensidad al yacimiento". Y dado que actualmente se desconoce "la extensión total" de esta necrópolis o su estado preciso de conservación, este departamento autonómico requiere que la operación incluya "medidas y estudios previos que permitan la toma de decisiones con suficiente antelación y seguridad".

Así, este informe cuyas conclusiones hace suyas la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio solicita a la empresa minera "la identificación precisa de la extensión total del yacimiento", mediante un proyecto de intervención arqueológica que esclarezca "el ámbito de afección real del yacimiento". A partir de los resultados de dicha investigación arqueológica, la Administración autonómica avisa de que serán estipuladas "las medidas preventivas y correctivas" necesarias para "minimizar las afecciones" a esta necrópolis de la Edad del Bronce.

"Si los impactos son imposibles de desviar en todo o en parte de la necrópolis, las medidas correctoras y compensatorias deberán consistir en la ejecución, previa a cualquier obra, de intervenciones arqueológicas ajustadas a la excepcionalidad del propio yacimiento, contando con todos los medios y garantías científicas y técnicas que requiere el caso", concluye la Administración andaluza.