La Máquina de Bailar lleva a colegios públicos de Oliver una experiencia de danza de desarrollo psicomotriz

La Máquina de Bailar
DANI MARCOS
Publicado 20/03/2018 15:09:54CET

ZARAGOZA, 20 Mar. (EUROPA PRESS) -

El consejero municipal de Cultura, Fernando Rivarés, y la consejera municipal de Participación Ciudadana, además de presidenta de la Junta de Distrito de Oliver-Valdefierro, Elena Giner, han presentado en el CEIP Fernando el Católico el proyecto La máquina de bailar, que lleva a cabo en este colegio público el Festival Trayectos, que dirige Nati Buil.

Esta actividad, que utiliza la danza y las artes en movimiento como herramienta para el desarrollo psicomotriz y social, se llevará a cabo también en el colegio público Ramiro Solans y forma parte del programa municipal "Creando Barrios, Barrios Creando". Está dirigido a escolares de 3º de Infantil, así como de 1º y 2ª de Primaria.

La Máquina de Bailar se ha desarrollado desde el 13 de febrero en el CEIP Fernando el Católico, y tendrá su continuación, del 10 de abril al 22 de mayo, en el CEIP Ramiro Solans, también de Oliver.

El contexto general donde se enmarca esta iniciativa es el denominado Danza Comunitaria, esto es, la utilización de la danza y artes del movimiento para la consecución de objetivos sociales, de inclusión, de salud pública, de integración colectiva o participación social. Trata de ser un elemento que genere beneficio ciudadano y se pone en marcha para que las entidades o colectivos dispongan de herramientas para el cumplimiento de sus fines y para acercar la vivencia artística.

Lo primordial de la experiencia es seguir procesos inclusivos y abiertos para todas las personas, donde el proceso de creación está por encima del resultado. La Máquina de Bailar proporciona a los y las escolares una experiencia para jugar con el cuerpo y explorar en el terreno de la creatividad, en la relación con los otros y en el desarrollo de capacidades psicomotrices y sociales.

Con la intervención de La Máquina de Bailar se crea una disposición para experimentar de otro modo con el espacio y el cuerpo, al generar nuevos flujos de desplazamiento.

FASES

La Máquina de Bailar es un dispositivo que consta de dos partes. La primera es la máquina en sí que, a modo de Caja de Pandora, se abre y despliega un escenario para observar y un equipo de música. Este escenario para la contemplación es proporcionado por unos conos de visión construidos con espejos que deforman el espacio a través de los reflejos, evidenciando que otro espacio es posible.

La otra parte es el rastro que deja la máquina en forma de líneas y recorridos en el patio de recreo, que generan y estimulan el movimiento.

En este sentido, se crea un escenario al servicio de la imaginación y la inventiva, que permitirá ser reinterpretado por los niños y niñas e inventarse nuevos juegos o desarrollar actividades inesperadas en esta red de líneas y cruces. Con esos recorridos se quiere comprobar cómo cambia la percepción del espacio en común (el patio) y cómo puede cambiar su utilización en cuanto a dinámicas de desplazamiento y de relación.

Todo esto va acompañado y facilitado previamente por sesiones
prácticas de danza y creatividad que entrenan esta nueva experiencia y este atrevimiento a hacer cosas nuevas. La danza como herramienta que sana, que reconoce, que aporta un espacio de igualdad y momentos de libertad creativa.

BASES DEL DISEÑO

Se buscaba una imagen icónica, y desde Trayectos Danza se decidió que la tarjeta de sonido podía ser la imagen ideal, ya que visualmente aportaba circuitos, de manera que creasen unos nuevos flujos que se pudieran superponer a los de las líneas que dominan la actividad del recreo.

Se quería generar una visibilidad: un artefacto que llega y se despliega para convertirse en escenario, reproductor de música y también espacio de observación para los que no que no quieran moverse.
Los espacios de observación venían dados por la inclusión de reflejos que provocan los pequeños caleidoscopios instalados, además de la imaginación de cada persona para desarrollar nuevas cosas.

Otro elemento importante es el color, que en este caso se ha elegido el azul cian, por ser estar asociado a la felicidad. Las letras que hay en el circuito se podrán ver en la oscuridad, por lo que al pasar por el colegio, el vecindario verá un colegio iluminado, un espacio vivo y creativo.

Las palabras son permisos de movimiento. "Todos nos interrogamos continuamente sobre las normas existentes en el espacio en el que estamos. Permisos que pueden ser orales, escritos o situados en el espacio", ha señalado el Ayuntamiento de Zaragoza en una nota de prensa.

El cuarto elemento es el colegio (comunidad educativa) que sugiere palabras o dibujos para integrar en el diseño del circuito pintado, acompaña en el proceso creativo de las sesiones de danza y en el pintado del circuito exterior.

"Lo que no se puede pasar por alto, y que es impredecible, será la huella que puede provocar en el recuerdo y en la memoria de los que han formado parte", han aseverado desde la organización.

TRAYECTOS/DANZA COMUNITARIA

Trayectos/Danza Comunitaria pertenece a la Red Cuenco (Red de iniciativas de cultura en comunidad) junto con Pares Sueltos, Teatro Comunitario y Escuela de Circo Social.

La Máquina de Bailar fue anteriormente utilizada en el Colegio Santo Domingo en una primera fase de experimentación en el curso 2016-2017. Una vez recogidas las conclusiones, se amplía la experiencia a otros centros educativos, en coordinación con el profesorado y otros colectivos.

Todo el proceso de la máquina de bailar en el CEIP Santo Domingo se puede ver en el enlace 'http://www.danzatrayectos.com/la-maquina-de-bailar'.