Los trabajos de exhumación de doce represaliados franquistas comienzan este sábado en Santa Eulalia de Gállego

Actualizado 11/06/2011 12:00:21 CET

HUESCA, 11 Jun. (EUROPA PRESS) -

Los trabajos de exhumación de los restos de doce víctimas de la represión franquistas comienzan este sábado, 11 de junio, en el cementerio de Santa Eulalia de Gállego (Huesca). La Asociación Foro por la Memoria de Aragón es la impulsora de esta exhumación, que se va a realizar tras la petición de familiares de las víctimas y del Ayuntamiento de la localidad oscense.

Desde primera hora de la mañana se ha comenzado con las excavaciones, que seguirán "sin solución de continuidad hasta que termine la exhumación", ha aseverado el coordinador de los trabajos de exhumación Carlos Castán, quien ha apuntado que estas labores se podrían extender durante toda la semana próxima.

En declaraciones a Europa Press, Castán ha indicado que después de dos años de estudios y de recopilar información los doce cuerpos están "perfectamente localizados" al relatar que "ya hemos pasado el georádar y todas las fuentes orales también apuntan a que están ahí".

Las víctimas que se encuentran en esa fosa son diez vecinos de la localidad de Almudévar (Huesca) y cuyas identidades corresponden a Tomás Casajús, Fernando Fillat, Manuel Gutiérrez, José Justes, Lorenzo Lasaosa, Pascual Oliva, Anacleto Tafalla, Pascual Val, Alberto Zandundo y Teodoro Zandundo.

Todos ellos fueron asesinados en octubre de 1936 tras el golpe militar que encabezó Franco y en la misma fosa fueron inhumados más de diez años después, en 1947, los aragoneses Antonio Navarro Beamonte, 'Comandante Navarro' y Prudencio Muñoz Alegre 'Sotoca'.

Antonio Navarro "fue un significado luchador antifascista en Francia donde, con otros resistentes, recibió honores y consideración", han explicado desde el Foro por la Memoria de Aragón.

EXTRAMUROS

Castán ha explicado que inicialmente la fosa donde fueron enterrados quedaba extramuros del cementerio, pero, con el paso del tiempo y unas obras que realizó el Ayuntamiento, la fosa quedó intramuros, si bien se abrió una puerta que justo es la de acceso de vehículos y de tránsito de personas que "pasan por encima".

Cuando se exhumen todos los restos, algunos quedarán en el cementerio de San Eulalia y otros, si sus familiares así lo deciden, se trasladarán a Almudévar.

La exhumación, que se lleva a cabo subvencionada por el Ministerio de la Presidencia, ha contado con la colaboración del Grupo de Investigación Geotransfer de la Universidad de Zaragoza y se realiza bajo la dirección técnica de los arqueólogos Julia Justes y Francisco Pérez y de Carlos Castán en representación del Foro.

El Foro por la Memoria de Aragón pretende contribuir a "recuperar, reparar y dignificar el nombre y la memoria de estas víctimas demócratas y republicanas; la memoria de la historia democrática española, y denunciar una vez más las tropelías del terror franquista y de quienes todavía hoy hacen su apología o lo enaltecen", ha destacado.

A juicio de Castán, estas exhumaciones "deberían estar institucionalizadas y no llevarlas a cabo asociaciones, aunque contemos con ayudas".

Castán ha asegurado que esta será la última exhumación que lleve a cabo el Foro por la Memoria de Aragón y que se suma a la llevada a cabo el pasado mes de marzo cuando exhumaron siete restos en el barrio rural zaragozano de Movera.