Recuperar el acuífero de Medina podría pasar por derivar agua del Tormes y Las Cogotas

Juan Ignacio Diego (izquierda) junto a Suárez-Quiñones (derecha), 24-4-18
EUROPA PRESS
Actualizado 24/04/2018 12:12:12 CET

   Dedicará 21 millones a recuperar las cuencas del Adaja, el Trabancos y el Zapardiel, además del acuífero

   VALLADOLID, 24 Abr. (EUROPA PRESS) -

   El proyecto europeo Life Duero --coordinado por la Confederación Hidrográfica (CHD) con la participación de la Diputación de Ávila y la Junta de Castilla y León a través de varios organismos autonómicos-- dedicará 21 millones de euros a trabajos de recuperación en las cuencas de los ríos Adaja, Trabancos y Zapardiel, así como el acuífero de Medina del Campo entre las provincias de Ávila y Valladolid, que podría recibir agua derivada del Tormes y del embalse de Las Cogotas.

   La acción "más compleja y de mayor calado" de este proyecto es la eventual recarga del acuífero de Medina, con la mejora de los humedales asociados, para la que se plantea la derivación de agua excedentaria procedente del río Tormes a través del azud de Riolobos (Salamanca) y, en años húmedos, desde el embalse de Las Cogotas, en Ávila, mediante la utilización natural de la propia red de ríos y arroyos.

   En todo caso, el presidente de la CHD, Juan Ignacio Diego, ha resaltado que la puesta en marcha de estas medidas "requerirá el acuerdo previo con los usuarios de la zona", a los que "habrá que garantizar el abastecimiento antes de realizar cualquier derivación", así como un estudio pormenorizado de los costes asociados y la comprobación de que se trata de una actuación "realmente efectiva y sostenible a largo plazo", con unos beneficios "claros" sobre el propio acuífero y ecosistemas asociados.

   Otras medidas para cumplir los objetivos de la Directiva Marco del Agua pasan por la restauración de ecosistemas acuáticos, terrestres y humedales que dependen de la Red Natura 2000; soluciones naturales para mitigar las consecuencias de posibles inundaciones, sobre todo en el entorno de Medina del Campo; conservación del patrimonio hidráulico; promoción del uso turístico y recreativo de las zonas húmedas; desarrollo de cultivos con menor exigencia de agua; utilización de sistemas eficientes de riego; puesta en marcha de depuradoras de residuales; restauración y acondicionamiento de riberas; reducción de la contaminación difusa por nitratos, y divulgación de buenas prácticas agropecuarias.

   El consorcio que ejecutará el proyecto estará liderado por la CHD y contará con la Consejería de Fomento y Medio Ambiente, la Fundación Patrimonio Natural, SOMACYL y la Diputación de Ávila, cuyos representantes han asistido este martes al acto de presentación en la sede del organismo de cuenca en Valladolid.

   Además de estas administraciones, el proyecto Life Duero cuenta con el apoyo de ayuntamientos y agentes sociales, ya sean asociaciones agrarias, empresas o colectivos locales. Su presupuesto global es de 21.052.500 euros --el 50 por ciento aportado por fondos europeos--, y se desarrollará durante los próximos nueve años en dos ciclos completos de planificación hidrológica: el actual (2015-2021) y el siguiente (2021-2027).

"ORIGINALIDAD Y DIFERENCIACIÓN"

   Según ha subrayado Diego en declaraciones recogidas por Europa Press, la elección de la zona sur del Duero responde a criterios de "originalidad y diferenciación" frente a otros proyectos, ya que se trata de una zona "de las más secas de la Meseta", con ríos temporales ligados a las masas de agua subterránea que presentan "problemas de sobreexplotación y contaminación" por la presión de la agricultura intensiva.

   El espacio geográfico afectado por el proyecto comprende una superficie de 3.700 kilómetros cuadrados y unos 80 términos municipales, y acoge en su subsuelo la masa de agua de Medina del Campo, para cuya óptima conservación se proponen "medidas innovadoras y sostenibles que pueden servir de modelo a otras cuencas hidrográficas españolas", según ha señalado el presidente de la CHD.

   Juan Ignacio Diego ha recalcado que el proyecto "no pretende ir a restricciones adicionales" en el consumo de agua y ha confirmado que ya se han producido "los primeros contactos" con los agentes implicados. También se potenciarán, como ha recalcado, prácticas agrícolas "más modernas" y "con valor añadido".

   Precisamente sobre la situación de los acuíferos, el responsable de la CHD ha apuntado que "aún es prematuro" evaluar el impacto de las últimas lluvias, ya que su recuperación es "lenta" tras un año 2017 en el que la sequía les impidió recuperarse, con especial impacto en la zona de Medina del Campo y Tordesillas en la provincia de Valladolid.

   Por su parte, el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, ha defendido que la Comunidad es "pionera" en este tipo de programas, con actuaciones "antes incluso de la puesta en marcha del Programa Life en 1992", y ha concretado la participación de la Junta en la iniciativa en el aspecto medioambiental y su potencial turístico.

   Para ello, el Gobierno regional restaurará humedales, levantará puntos de avistamiento de aves y creará rutas turísticas en estas comarcas, lo que se unirá a su política de "control de emisiones" de gases de efecto invernadero.