Se cuestionan rituales funerarios en la Sima de los Huesos (Atapuerca)

Restos de cráneo en la cueva Misgrot de Sudáfroca
PNAS
Actualizado: miércoles, 4 abril 2018 17:39

   MADRID, 4 Abr. (EUROPA PRESS) -

   Un algoritmo de aprendizaje automático sugiere que huesos antiguos considerados parte de enterramientos rituales por antepasados humanos primitivos, no acabaron depositados en cuevas con ese propósito.

   Una de las características definitorias de los humanos es nuestra capacidad de comprender completamente la naturaleza de nuestra propia mortalidad: todos vamos a morir, y todos lo sabemos. Pero, ¿cuándo evolucionaron los humanos hasta el punto en que así fue? Algunos investigadores han sugerido que se remonta a varios cientos de miles de años. Como evidencia, afirman que los fósiles de homínidos encontrados en cuevas en España (Sima de los Huesos) y Sudáfrica (Cámara Dinaledi), ambos del Pleistoceno medio, fueron colocados allí por sus compañeros homínidos como parte de un ritual funerario, que, por supuesto, sugiere una posible comprensión de la finalidad de la muerte y la posibilidad de una vida futura.

   Sin embargo, no todos están de acuerdo con esa evaluación. Por lo tanto, nuevas formas de evaluar la posibilidad surgen periódicamente. En este nuevo esfuerzo, se recurrió al aprendizaje automático para arrojar algo de luz sobre el debate.

   Para evaluar si los huesos en los dos sitios se colocaron allí intencionalmente o si llegaron por otros medios, investigadores liderados por Charles P. Egeland, de la Universidad de Indiana, utilizaron un algoritmo de aprendizaje para analizar datos sobre otros sitios de enterramiento, incluidos los de humanos modernos, otros primates y humanos arcaicos. Luego, programaron el algoritmo para asignar los sitios a categorías como cadáveres carroñeros, cadáveres humanos no alterados, etc. Luego agregaron datos de las cuevas en España y Sudáfrica para ver cómo el algoritmo los categorizaría.

   Los investigadores informan en su estudio, publicado en PNAS, que el algoritmo atribuyó la alteración de ambos sitios a especies carroñeras, lo que sugiere que los huesos llegaron a las cuevas a través de animales carroñeros que los llevaban alló para alimentarse en relativa paz. Señalan que el algoritmo no descartó la posibilidad de que los primeros homininos realizasen servicios funerarios en general, ya que solo se refiere a estos dos casos.

   Los hallazgos del equipo no resolverán el debate, por supuesto. La investigación que rodea los restos en las dos cuevas continuará indudablemente, con cada lado usando evidencia, como el algoritmo de aprendizaje, para reforzar su hipótesis, según los autores.