Indignados y la plataforma se concentran para protestar contra el desahucio de una mujer en Valencia

Eva Carvajal Muestra La Orden De Deshaucio
EUROPA PRESS
Actualizado: viernes, 17 junio 2011 19:51

El juez le realiza un primer requerimiento de deuda hipotecaria en 2007 mientras que la afectada dice que dejó de pagar hace 6 meses

VALENCIA, 17 Jun. (EUROPA PRESS) -

Cerca de un centenar de personas de la plataforma de Afectados por las Hipotecas y del movimiento 15M se han congregado a lo largo de la mañana a las puertas del número 15 de la avenida General Avilés de la ciudad de Valencia para protestar contra un supuesto desahucio de una mujer, Eva Carvajal, que ha afirmado que tenía una orden para abandonar su vivienda a las 11.30 de este viernes.

Los miembros de la plataforma han asegurado que el desahucio ha sido aplazado hasta una nueva comunicación de los juzgados y, en cuanto lo hagan, volverán a movilizarse, han asegurado. Los portavoces de la asociación han declarado que se trata de una "victoria parcial" y han informado de que van a enviar un burofax al juzgado para que "por escrito nos garanticen" que se ha aplazado el desahucio.

"Esto no elimina el proceso", han advertido desde la plataforma, que han indicado que los juzgados deberán "volver a notificar a Eva el día y la hora del desahucio".

Los manifestantes han celebrado con aplausos y gritos de 'Eva somos todos' cuando desde la plataforma han asegurando que se había aplazado el desahucio. Por su parte, Eva Carvajal, visiblemente emocionada y con lágrimas ha mostrado su gratitud a todos los que se han congregado a las puertas de su casa. "Gracias a todos por haber estado aquí y haberme apoyado".

Eva Carvajal ha explicado a los medios que compró el piso con su exmarido hace nueve años pero tras separarse, al año siguiente, cada uno debía pagar 240 euros de la hipoteca. Sin embargo, el pasado lunes se encontró a la puerta de su casa un funcionario judicial --con un policía y un cerrajero-- que le comunicó que la casa había sido subastada en abril de 2009 y que tenía que marcharse este viernes a las 11.30 horas, ha explicado.

La mujer afectada por la orden de desahucio ha asegurado que, aunque dejó de pagar la hipoteca hace seis meses por quedarse en el paro, ni el banco le comunicó nada, ni tampoco los juzgados la orden de desahucio.

Asimismo, ha asegurado que su exmarido, que dejó de pagar su parte de la hipoteca hace ocho años, le dijo que "no sabía nada" de todo esto. No obstante, esta mañana ha ido al juzgado para informarse y ha asegurado que su exmarido había firmado la comunicación remitida por la Justicia.

Ante esta situación, la mujer se puso en contacto con la plataforma y el movimiento 15M para movilizarlos en su favor e impedir que se cumpliera la previsión de desalojo de su vivienda, ha indicado.

LO COMPRA LA INMOBILIARIA

Frente a esta versión, el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) ha informado a Europa Press que el primer requerimiento de deuda hipotecaria efectuado a esta mujer fue el 18 de enero de 2007. Seguidamente, y tras no obtener ninguna respuesta por su parte, se hizo pública su situación en diferentes boletines oficiales.

En abril de 2009, y con una deuda hipotecaria de más de 80.000 euros, el banco decidió subastar el piso, que fue comprado por una inmobiliaria. En el mes de diciembre, se emitió un auto, remitido a la afectada, en el que se especificaba que había un nuevo propietario del domicilio.

En febrero de 2010, el banco canceló su hipoteca y la inmobiliaria tuvo que pagar la deuda contraída por la mujer, además de las cargas. Ahora, tanto a la mujer como a su exmarido le figura una deuda contraída con el banco de más de 80.000 euros, y han perdido todos sus derechos respecto a su vivienda.

Con la compra del inmueble, el Servicio Común de Notificaciones realizó unas diligencias de ordenación el 18 de marzo de este año en las que acordaba entregar la vivienda al actual propietario, es decir, a la inmobiliaria. Así, según han indicado las mismas fuentes, estaba previsto notificar hoy la resolución a cada parte, en la que se da un mes a los propietarios para dejar la casa.