Un proyecto europeo monitorizará a 1.000 mayores para detectar sus rutinas y dar la alarma ante anomalías

Publicado 17/08/2016 14:39:19CET

VALENCIA, 17 Ago. (EUROPA PRESS) -

Las concejalías de Bienestar Social e Integración y de Innovación y Gestión del Conocimiento del Ayuntamiento de Valencia participarán junto a empresas privadas valencianas en un proyecto europeo que supondrá la monitorización de 1.000 personas mayores mediante sensores para detectar sus rutinas y dar la alarma si se producen desviaciones en sus conductas habituales.

Esta iniciativa se produce en el marco del proyecto internacional 'Active A.G.E', bautizado en Valencia como 'Smart Living para Envejecer mejor' y cuya concesión impulsa la fundación Inndea, para "apoyar y extender la autonomía personal" y "garantizar la calidad de vida" de las personas mayores que viven o pasan mucho tiempo solas.

Así lo han explicado la alcaldesa en funciones y concejala de Servicios Sociales, Consol Castillo, y el concejal de Innovación Democrática, Jordi Peris, este miércoles en una rueda de prensa en el que han presentado el proyecto, en el que participan 50 instituciones de nueve ciudades europeas diferentes en países como Francia, Grecia, Italia, Alemania, Reino Unido, Finlandia y España, donde también participan, junto a Valencia, Madrid y Galicia.

En total, la iniciativa internacional cuenta con una dotación de 25 millones de euros, de los que Valencia recibirá 1.400.000 euros, y durará 42 meses.

Según Peris, el proyecto busca "incorporar las tecnologías de la información a una cuestión social como es la atención a las personas mayores" mediante un sistema que integra las tecnologías y los servicios sociales para monitorizar de forma continua a personas mayores de 65 años que vivan o pasen mucho tiempo solas, tanto en sus hogares como en exteriores.

"El sistema inteligente identifica patrones de comportamiento específicos de la persona mayor y detecta situaciones de desviación que puedan ser síntoma de que algo pueda estar pasando", de forma que se activa un protocolo de actuación en el que se establece una comunicación con la persona y se "dé la alarma en caso de que sea necesario".

En el piloto que se llevará a cabo en Valencia se realizará un seguimiento de 1.000 participantes y se situarán para cada uno de ellos alrededor de cinco sensores con tecnologías inalámbricas como Bluetooth o algunas más novedosas, como sensores de presencia o magnéticos, pero en ningún caso cámaras, para proteger la privacidad.

Por su parte, Castillo ha afirmado que el proyecto alargará la autonomía de las personas en dos años y que "da una mayor seguridad ya que los mayores están asistidos en todo momento" y que, por tanto, también "reduce el estrés de sus familias", con lo que "mejora la calidad de vida" de ambas.

"DESARROLLO ECONÓMICO"

Peris ha insistido en el carácter internacional de la iniciativa, cuyo piloto en la ciudad lidera la mercantil valenciana TSB, que permitirá a Valencia trabajar con "la gente más avanzada de Europa en esta materia", y en su vertiente de "desarrollo económico", ya que empresas valencianas del sector colaborarán con las instituciones también "más avanzadas", de forma que se impulsa "la economía del cerebro".

Además, ha explicado que el proyecto es una muestra de la "innovación como elemento transversal en el equipo de gobierno" y de que este "trabaja de forma coordinada", siendo además "ejemplo claro" de un esfuerzo conjunto para captar fondos europeos.

Asimismo, Castillo ha asegurado que el proyecto supondría un ahorro en recursos para la administración y que establecería "un marco referencial para empresas que quieran dedicarse a prestar este servicio", pero ha precisado que no sustituye al servicio de asistencia domiciliaria actual.