La UE reitera su compromiso de seguir trabajando por la abolición universal de la pena de muerte

Durante 2007, al menos 1.252 personas fueron ejecutadas en 24 países y al menos 3.347 fueron condenadas a muerte en 51 países

Europa Press Sociedad
Actualizado: viernes, 10 octubre 2008 18:47

BRUSELAS, 10 Oct. (EUROPA PRESS) -

La Unión Europea celebró hoy la sexta jornada mundial y la segunda jornada europea contra la pena de muerte reiterando su compromiso de seguir trabajando por la abolición universal de la pena capital.

Los Veintisiete reafirmaron "su oposición absoluta a la aplicación de la pena de muerte". "La UE está convencida de que su abolición forma parte integrante del respeto de los derechos del hombre y consagra su dignidad", señaló la presidencia francesa en una declaración difundida en nombre de todos los socios.

"Un nombre importante de ejecuciones son el fruto de errores judiciales irreparables", destaca la declaración, en la que además se deplora que "menores o discapacitados mentales sean todavía condenados a muerte demasiado a menudo" y que algunos países recurran a "ejecuciones públicas o llevadas a cabo de manera inhumana".

La presidencia francesa destacó que más de 130 países han renunciado a la pena capital. Los más recientes, Albania, Argentina, las islas Cook y Uzbekistán. Kazajstán y Kirguistán han abolido la pena de muerte para los delitos ordinarios, y la UE les reclama que extiendan esta abolición a todo tipo de delitos. En sentido contrario, la pena de muerte ha sido reintroducida en Liberia.

De estos 130 países, 92 han suprimido este castigo para todos los delitos; 10 han eliminado la pena de muerte para todos los delitos excepto los especialmente graves, como los delitos de guerra; y 35 pueden considerarse abolicionistas en la práctica porque aunque conservan la pena de muerte en su legislación no han llevado a cabo ninguna ejecución en los últimos 10 años.

Sin embargo, las cifras sobre la aplicación de la pena de muerte en todo el mundo aún siguen siendo altas. Durante 2007, al menos 1.252 personas fueron ejecutadas en 24 países y al menos 3.347 fueron condenadas a muerte en 51 países. El 88 % de todas las ejecuciones conocidas tuvieron lugar en cinco países: Arabia Saudí, China, Estados Unidos, Irán y Pakistán.

"DERECHO A LA VIDA"

La UE se felicitó de que, por primera vez, la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó en diciembre de 2007 una resolución en la que se pide una moratoria de la pena de muerte. Los Veintisiete se comprometen además a seguir trabajando para lograr la abolición de este castigo en todo el mundo y a apoyar a todas las ONG que trabajan en esa dirección.

El vicepresidente de la Comisión y responsable de Justicia, Libertad y Seguridad, Jacques Barrot, destacó que "Europa ha creado un espacio donde la pena de muerte ya no existe 'de facto', que se extiende desde Islandia al oeste a Vladivostok al este y de Noruega al norte hasta el suroeste de Turquía", y dijo que esto es uno de sus logros más importantes.

"La pena de muerte constituye una violación del derecho humano más fundamental: el derecho a la vida", señaló Barrot en un comunicado en el que reiteró su apoyo a todas las organizaciones humanitarias abolicionistas.

Por su parte, la comisaria de Relaciones Exteriores, Benita Ferrero-Waldner, señaló que "aunque más de la mitad de los países del mundo ya han abolido la pena capital en su legislación o en la práctica, las cifras totales con respecto a su uso siguen siendo demasiado altas".

"Reconozco plenamente el desamparo de las víctimas de delitos violentos, pero la pena de muerte no es la solución; al contrario, sólo sirve para agravar una cultura de violencia y venganza. La Comisión está decidida a trabajar en pro de la abolición universal de la pena de muerte a través de todos los canales diplomáticos disponibles y como principal donante en este ámbito", dijo.

En el marco del Instrumento Europeo para la Democracia y los Derechos Humanos, desde 1994 Bruselas ha asignado más de 15 millones de euros en apoyo de proyectos de organizaciones sociales destinados a incrementar la conciencia pública en los países que aún aplican la pena de muerte a través de actividades de educación y campañas de información de la opinión pública, estudios sobre si los sistemas de pena capital de los Estados se atienen a las normas internacionales mínimas, estrategias de información y de apoyo para la sustitución de la pena de muerte, y esfuerzos para garantizar el acceso de los condenados a la pena capital a niveles apropiados de asistencia jurídica y para la formación de abogados.

También el presidente de la Eurocámara, Hans-Gert Poettering, se sumó a la condena de la pena de muerte. "La pena de muerte supone una vulneración de los derechos humanos fundamentales y no respeta la dignidad del ser humano y el derecho a la vida".

"El Parlamento Europeo luchará contra la pena de muerte en cualquier circunstancia en todas las partes del mundo", concluyó.

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