BADAJOZ 11 Jun. (EUROPA PRESS) -
La Policía Nacional ha detenido en Badajoz a dos jóvenes que simulaban ser instaladores de gas y hacían falsas revisiones en diferentes domicilios, así se les acusa de la presunta autoría de un delito continuado de estafa.
La investigación comenzó a mediados del mes de mayo cuando los agentes policiales tuvieron conocimiento, a través de una serie de denuncias, de que dos personas se estaban dedicando a estafar a personas mayores con falsas revisiones de gas.
Según las manifestaciones de las víctimas, cuyas edades rondaban entre 53 y 87 años de edad, dos jóvenes que vestían uniformes de diversas empresas de distribución de gas en cada caso, se habían personado en sus domicilios y les habían dicho que, sin previo aviso, venían a realizar la revisión del gas, a lo que estas personas accedieron, "no llegando a identificarse en ningún momento", según ha informado la Policía Nacional en nota de prensa.
Tras solicitarles la documentación de revisiones anteriores, para "dar mayor verosimilitud a la estafa, manipularon levemente las instalaciones y les cobraron diversas cantidades en cada caso en efectivo, entre 180 y 350 euros, a lo que las víctimas accedieron".
En algún caso, para ejercer "mayor presión" a alguna de estas personas, le dijeron que si no les pagaba vendría un inspector y le impondría una multa de 1.000 euros.
Finalmente no les expedían ningún tipo de factura ni documento acreditativo de la revisión realizada, momento en que las víctimas, ya tarde, se daban cuenta del engaño sufrido.
Puestos los hechos en conocimiento de los agentes policiales, se llevaron a cabo las gestiones tendentes al esclarecimiento de los mismos, logrando la plena identificación de los supuestos autores, quienes resultaron ser dos jóvenes, de 26 y 32 años de edad, con antecedentes por hechos similares, quienes tras su detención fueron trasladados a dependencias policiales.
Ante tales hechos, la Policía Nacional ha realizado algunos consejos, entre ellos, que las instalaciones de gas deben pasar cada cinco años una inspección por parte de la empresa distribuidora.
Esta empresa es la que debe comunicar a los usuarios, con una antelación mínima de cinco días, la fecha de la inspección, así pues la primera medida de seguridad sería no permitir el acceso al domicilio de personas que se presenten como inspectores si no ha habido una comunicación previa.
En caso de que se personen en el domicilio algún tipo de revisor, identifique a los empleados que, aun con su autorización, deban efectuar reparaciones, revisiones o cobros en su domicilio.
De igual modo, desconfíe de los servicios técnicos que no hayan sido solicitados por usted o por su familia.
Durante la revisión no se sustituyen ningún elemento de la instalación, ya que si no reunieran las condiciones se entregaría un informe de anomalías, debiendo el propietario contactar con una empresa instaladora autorizada para corregirlas.
Además, ha apuntado que las gomas de las instalaciones de gas butano caducan. La fecha de caducidad está impresa en las gomas y es de fácil lectura.
En todo caso, si sospecha que está siendo víctima de uno de estos delitos, el Cuerpo Nacional de Policía recomienda tratar de mantener la calma y, si puede, fijarse en detalles que puedan ayudar a identificar al delincuente.
Igualmente, aconseja que las víctimas llamen a la Policía cuanto antes, además de que le informe de todos los datos que recuerde.