La fotovoltaica de Talayuela tributará en la región y dejará un impacto de 50 millones

Fotovoltaica proyectada en Talayuela
JUNTA
Actualizado 15/12/2017 17:08:13 CET

   Sus promotores y la Junta apremian al Ministerio de Medio Ambiente para emitir la DIA y empezar la obra en 2018 y conectarse a la red en 2019

   MÉRIDA, 15 Dic. (EUROPA PRESS) -

   La gran planta fotovoltaica proyectada por Solarcentury y Genia Global Energy en Talayuela (Cáceres), con una potencia pico de 300 MW, dejará un impacto económico en la comarca de Campo Arañuelo valorada en 50 millones de euros, y asimismo tributará en la comunidad autónoma de Extremadura.

   En concreto, en su fase de construcción, que se prolongará durante un año, creará 1.050 empleos, y una vez en funcionamiento dejará 50 puestos para su mantenimiento, que además serán en su mayoría residentes en la zona.

   No en vano, el proyecto, que requiere una inversión global de 300 millones de euros, ha sido declarado de interés general y se ha desarrollado en coordinación con las administraciones regional y local, de modo que se ha firmado convenios con la Junta de Extremadura y con el Ayuntamiento de Talayuela con el fin de fomentar el empleo en esta localidad y en toda la comarca.

   Así lo han confirmado los promotores de la planta --que comenzó su andadura de 2012-- durante la firma de un protocolo de intenciones con la Junta de Extremadura, que ha colaborado en toda la tramitación administrativa que requiere este proyecto que se construirá en una superficie de 822 hectáreas (1.644 campos de fútbol) en la que se instalarán casi un millón de paneles solares que formarán una gigantesca bandera de Extremadura, con el lema "Descubre Extremadura" en su interior, que será visible desde un avión y Google Earth.

   El protocolo ha sido suscrito por el consejero de Economía e Infraestructuras, José Luis Navarro, y el representante de la empresa Genia Extremadura Solar, Neil Perry, tras la que ambas partes han apremiado al Ministerio de Medio Ambiente para emitir la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) de la planta.

   Esta reclamación al ministerio, que es el organismo competente dadas las dimensiones del proyecto, se debe a que los promotores ya tienen todo preparado para comenzar la construcción del proyecto. De hecho, el calendario que manejan las empresas pasa por iniciar la obra en los últimos meses de 2018, con intención de comenzar distribuir electricidad a la red eléctrica, para lo que ya tienen autorización, a partir del año 2019.

   Según ha explicado el director general de Genia Global Energy, Gabriel Butler, además de compromoterse a generar empleo en la zona, emplea un modelo de construcción 'just in time', es decir, "utilizar fabricantes locales de estructuras, mecanizados, obra civil" de forma que se puedan ahorrar costes logísticos y concluir las actuaciones en los plazos fijados.

   Todo ello, supondrá que el proyecto dejará en la zona un impacto de 50 millones de euros, que ha definido como "dinero de contar, de verdad", destinado a las empresas que hacen los montajes, el vallado, los hoteles, restaurantes, los montadores, mecánicos o para quienes se encargan de la gestión de residuos.

   "Va a generar un impacto directo en Campo Arañuelo superior a los 50 millones de euros de dinero que se va a quedar en Extremadura para generar valor y generar empleo", ha dicho.

   Una vez conectada a la red nacional (400 kilovoltios) tendrá una producción estimada de 600 GWh/año, que es equivalente a la energía que consumen en un año 150.000 hogares, o lo que es lo mismo, todas las familias de la provincia de Badajoz. Asimismo, a modo de comparativa, esta producción serviría para realizar 22.000 trayectos del AVE Madrid-Badajoz, o para abastecer el 10% del consumo anual de toda Extremadura, según los cálculos de los promotores.

EXTREMADURA, DESTINO DE INVERSIONES

   "Extremadura es una de las regiones destino de inversiones", ha señalado Butler, que ha subrayado que desde la administración se les ha facilitado el desarrollo de los proyectos, tanto a nivel político como técnico.

   De hecho, el proyecto ha sido coordinado en su totalidad con la dirección general de Medio Ambiente de la Junta. En esta línea, el consejero ha señalado que Extremadura es un lugar "ideal" para invertir en energía solar, no solo por sus horas de radiación, sino también porque cuenta con buenas infraestructuras de transporte eléctrico y por contar con un suelo apropiado.

   Por su parte, el director general de Solarcentury en la región de Iberia, José Miguel Ferre, ha definido el apoyo recibido por la Administración extremeña como "espectacular", y en este sentido ha deseado que el ministerio de Medio Ambiente sea "ágil" y tramite "rápido" para iniciar la obra en el tercer o cuarto trimestre del año.

INTEGRACIÓN EN EL MEDIO AMBIENTE

   Por otro lado, los promotores han destacado que el proyecto fue diseñado con la intención de demostrar que una planta de estas características puede integrarse en el medio ambiente. En este sentido, contará con zonas visitables con miradores de aves, comederos de animales o zonas de formación.

   Además, será el primer proyecto 0.0 emisiones, es decir, que no solamente va a generar energía renovable, sino que compensará todas las emisiones necesarias para su construcción, diseño y ejecución mediante la plantación de árboles.

   La planta está diseñada para que su disponibilidad sea superior al 98,5%, lo que permite a sus promotores acudir al mercado PPA (contratos bilaterales) y actuar como una central energética más, con la diferencia de su combustible, "que es el más limpio disponible en el planeta", señala Butler.

   Tal y como ha señalado el consejero en la rueda de prensa posterior a la firma del documento, este proyecto no es solo uno de los más importantes de Extremadura, sino también de toda España e incluso de Europa.

   En concreto, sería el segundo más grande de cuantos están proyectados en la región y pendientes de las autorizaciones definitivas, detrás del de Usagre, de 500 MW, y comparte dimensiones con el de Talaván, también de 300 MW. El siguiente es el de Calzadilla, que aunque inicialmente se proyectó en 400 MW, finalmente se ha reducido a 224 MW.