Aviso: Esta noticia tiene más de un año. Última actualización: 10/11/2009 19:36
El presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, consideró este martes que la próxima Presidencia española de la Unión Europea, en enero de 2010, puede ser un "buen escenario" para plantear un nuevo modelo en la producción alimentaria.
"¿Aquí qué interesa, no producir?, dígase, pero que se sepa a dónde vamos y a qué vamos a estar condenados si eso es así. ¿Realmente lo que interesa es garantizar rentas con independencia de que se produzca o no?, es que aquí lo fundamental es que hay que producir alimentos", aseveró el presidente del Ejecutivo regional en el acto del cincuenta aniversario de la constitución de la Comunidad de Regantes de Mérida.
"Tenemos que tener claro que solo habrá producción de alimentos si hay gente dispuesta a trabajar en este sector, y ese es el gran riesgo, porque otras cosas se pueden improvisar, pero el capital humano, no", afirmó Fernández Vara.
El dirigente regional, en su intervención, también se refirió al problema de los precios de los productos ya que bajan para el productor pero no para el consumidor final.
Así abogó por tener "tres, cuatro ideas muy claras" y que las personas con responsabilidad se centren en la "estrategia" para asegurar la necesaria producción de alimentos y se preguntó que "dónde y con qué garantías" se producirán los alimentos si los productores ganan menos de lo que invierten.
De esta forma se mostró seguro del "futuro" que tienen los sectores productivos alimentarios e hizo hincapié en el aumento de la población y en la "necesidad de producir mucho".
Vara también se mostró partidario de la presencia de las comunidades autónomas, de las comunidades de regantes y de una mayor implicación en la gestión del día a día de las cuencas.
"Una cosa es que no haya que transferir y otra que se pueda participar, porque nadie mejor que nosotros sabemos cuál es nuestra realidad, cuál es la situación, y cuál es la clave para que esas cuentas salgan", consideró.
En el acto del cincuenta aniversario de la Comunidad de Regantes de Mérida, además del presidente autonómico, intervino la delegada del Gobierno, Carmen Pereira; el presidente de la Junta de Gobierno de la Comunidad de Regantes de Mérida, Luis Ramírez; el presidente de la comunidad, Calixto Gajardo; y el alcalde de Mérida, Ángel Calle. El consejero de Agricultura y Desarrollo Rural, Juan María Vázquez, también estuvo presente.
ABARATAR COSTES Y ASEGURAR VIABILIDAD DE EXPLOTACIONES
Por su parte, el presidente de la Junta de Gobierno de la Comunidad de Regantes de Mérida, Luis Ramírez, demandó gestionar las obras y la distribución del agua en toda la red del ámbito de la comunidad de regantes como "única forma" de poder abaratar el coste y asegurar la viabilidad de las explotaciones.
Ramírez llamó la atención sobre la caída de rentabilidad de las explotaciones y advirtió sobre que la capacidad de endeudamiento de los agricultores regantes está "llegando al límite".
También informó de que más del 70 por ciento de las explotaciones de la Comunidad de Regantes de Mérida no tiene la superficie mínima de 15 hectáreas que recoge la Ley para la Mejora y Modernización de Regadíos y que ésta considera como mínimo para hacer viable la explotación.
Ramírez destacó el carácter "vivo" de la comunidad en estos cincuenta años que ha permitido establecer un "contacto directo" con cada uno de sus miembros.
El presidente de la Comunidad de Regantes de Mérida, Calixto Gajardo, realizó un balance del medio siglo de vida de la agrupación y resaltó la importancia de la implantación del regadío en los cultivos además de para luchar contra los condiciones climatológicas para especializar a los agricultores.
Y para el momento actual, Gajardo solicitó hacerse cargo de la explotación del Canal de Lobón e indicó que ambas comunidades de regantes, de Mérida y Lobón, se plantean la constitución de una mancomunidad para su explotación, como ya lo han hecho la Comunidad de Regantes de Montijo.
El responsable de la Comunidad de Regantes de Mérida incidió en que es necesaria una bajada en los precios que los agricultores pagan por el agua que reciben para cultivar cada hectárea y abogó por "ir de la mano" con la Junta.
Finalmente, el alcalde de Mérida, Ángel Calle, felicitó a los miembros de la comunidad de regantes y ofreció la ciudad para lo que precisen, además de lanzar un mensaje por la utilización cívica del agua.
También informó de que la ciudad firmará, en los próximos años, con Hidroguadiana un convenio de colaboración para poner en marcha un "ambicioso" proyecto de abastecimiento de agua para la ciudad y su comarca en los próximos 25 años.
El proyecto está presupuestado en más de 36 millones de euros.
REGADÍOS, MOTOR DE DESARROLLO
La delegada del Gobierno, Carmen Pereira, reiteró la apuesta del Gobierno de España por el regadío como "motor de desarrollo económico y social" y, aunque reconoció que "faltan cosas por hacer", recalcó que los trabajos de la Junta y del propio Gobierno central van encaminados a mejorar la competitividad de las explotaciones.
Así, Pereira dijo a los agricultores allí presentes que no estarán "solos" y afirmó que las administraciones "arrimarán el hombro".