Especialistas alertan de la "crispación política" sobre el idioma

Europa Press Nacional
Actualizado: domingo, 23 agosto 2009 18:16

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 23 Ago. (EUROPA PRESS) -

Los especialistas gallegos de la plataforma empresarial IRI para el multilingüismo --formada por tres empresas que pretenden potenciar la normalización de las lenguas cooficiales en el sector empresarial gallego, vasco y catalán-- alertaron de que la actual "crispación política" en Galicia sobre el idioma y la "falta de ayudas" desde la Administración, provocan "impedimentos" para el impulso del gallego en las empresas como "factor diferencial" de cara al público.

Uno de los portavoces de la empresa de comunicación gallega 'Reverso' --una de las tres que conforman la plataforma IRI--, Antón Lado, explicó en una entrevista a Europa Press, que en Galicia "retiraron hace cinco años" las ayudas a la implantación del gallego en el sector empresarial. Así, alertó de que esta "crispación" alrededor del gallego se une a que "no hay ningún tipo de subvención" pública, y que sitúa al empresario interesado en potenciar su uso en una "difícil situación".

"Esta crispación perjudica, porque echa para atrás a la gente que tiene un discurso ético sobre las lenguas, que se sustenta en la ética del trabajo. Cierto discurso, condiciona ciertos usos y una persona que quiere abrir una empresa en gallego, se verá influida por la situación en que se encuentre. Ante esta crispación, se echará para atrás", lamentó.

Además, advirtió de que, en medio de este "enfrentamiento", se encuentra un tejido de pequeñas empresas que "demandan recursos en gallego" y que apuestan por un sentido de comunicación "multilingüe" para "llegar a todos sus clientes" potenciales, y que ve peligrar su estrategia empresarial.

"Toda esa gente es ajena a esa crispación y sabe que el rendimiento de su trabajo no está con ninguno de los extremos, ya no se puede defender monolingüismo, sino el plurilingüismo", señaló. Por ello, aclaró que ante lo que se presupone como "actitudes negativas", en realidad es un "empresariado muy receptivo al que no se está cubriendo".

VALOR AÑADIDO

A pesar de ello, Lado aclaró que, en los últimos "siete años", se produjeron avances "importantes", hasta el punto en que el gallego "se equiparó al castellano" al uso oral en las empresas, pero que esta situación no se produce "en los documentos escritos", donde la presencia del gallego "representa un 17 por ciento" aproximadamente.

"Hay un cambio en la comunicación. Este domingo se llega puerta por puerta, usuario por usuario, correo electrónico por correo electrónico. Por tanto debes estar lo más adaptado posible al individuo. Internet funciona así y nos gustaría que lo presencial funcionase así, pero aún queda mucho que avanzar a pesar de que ya se avanzó bastante. Había la percepción de que el gallego era menos útil, y este domingo está presente en muchas entidades, en muchas empresas, cosa que hace 30 años era algo idílico", recordó.

Por ello, incidió en que la comunicación en las empresas pasó de "somos los mejores" a "¿qué tipo de lavadora quieres?", buscando la respuesta del consumidor y alimentando un proceso comunicativo más personalizado e individualizado para "mejorar el servicio y llegar a más gente".

"Un gallego hablante, al que una empresa de fuera le atiende en gallego, valora más dicha marca. Te da mucha más confianza de partida y es un valor añadido que te posiciona frente a otros competidores, junto a acciones de mercado y es la marca que hace que la clientela acuda a ti y no al vecino", señaló.

TEJIDO EMPRESARIAL

Concretamente, Lado reiteró la existencia de un tejido de empresas pequeñas que incorporaron una perspectiva multilingüe a su comunicación --hostelería y transportes, sobre todo--, pero destacó la actitud de empresas "consolidadas" que "refuerzan los beneficios de ese modelo".

"El personal adquiere mejor dominio del idioma, venden mejor sus productos. Cuajan mejor la forma expresiva con un sentido identitario de ser gallego y que lo sitúa como elemento diferencial frente a la competencia. Un refuerzo", destacó.

Asimismo, señaló que se produce el "paradojo" de que las empresas que se sitúan en las ciudades "son las que mejor actitud tienen para un mayor uso del gallego y de la comunicación multilingüe", mientras que "hay mucho más uso --del gallego-- en pueblos y zonas de menor peso demográfico".

Así, achacó esta realidad a "casos en los que se incorpora la lengua como elemento identitario" que utilizan "planes de comunicación" y que "tienen en cuenta todos sus públicos, la lengua que hablan". "Existe ese discurso en el empresariado gallego, que quiere identificar su producto con calidad, con territorio, a través de la lengua", afirmó.

"NO HAY APOYO"

Por ello, contrapuso esta "realidad multilingüe" a la concepción de "lengua más útil que otra", fruto de los "fantasmas de la crispación" idiomática, que "alimentan ciertos sectores de la comunicación y la política" y que "no permiten ver" esta posibilidad de mercado.

Así, mencionó los ejemplos de Cataluña y de País Vasco, en donde una concepción plurilingüe se encuentra "mucho más implantada y asentada", a pesar de que "reciben muchas presiones mediáticas". "Poseen aparatos formativos potentes, forman empresarios para trabajar en dicho idioma, que dominen la terminología de su trabajo y es algo que aquí no pasa", lamentó.

En este sentido, alertó de que las empresas "no tienen material de referencia" para formar a sus empresarios y de que "no hay apoyo de la Administración" para una normalización idiomática en el sector. "Estamos en un estado bastante primitivo, sólo hay acciones individuales, empresas que deciden hacer algo".

Por ello, situó el futuro de este sistema de comunicación y sus posibilidades comerciales a que "todos los sectores implicados jueguen su papel", y que la Xunta haga "un mayor trabajo de promoción y sensibilización".

"Establecer relaciones con las principales empresas, con un trabajo más fluido; con los sindicatos, que gestionan buena parte de la formación, para mejorar sus habilidades y aptitudes técnicas. Implicarse estos agentes de un modo real", señaló.

Finalmente, hizo un llamamiento a que la sociedad "sea un poco más crítica" con las "lagunas" de los poderes públicos y "sin dejarse llevar por la opinión mediática" que, en su opinión, "crea crispación, crea un espacio de riesgo --sobre el gallego--, y cuanta más crispación se produzca, el empresario no querrá asociar su empresa con ese riesgo".

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