Las 15 principales crisis humanitarias que marcarán 2018

Mapa de las crisis humanitarias que marcarán el año
EUROPA PRESS
Actualizado 19/02/2018 12:07:48 CET

MADRID, 27 (EDIZIONES)

En los últimos años se vienen sucediendo cifras récord en el número de personas desplazadas por la violencia, en el número de refugiados, en el número de conflictos y de víctimas de los mismos y con ello en las necesidades humanitarias que hay que cubrir. Para este 2018, la ONU ha pedido una cifra récord de 22.500 millones de dólares, con las que espera atender a 91 millones de personas.

Aun cuando se cumpliera este objetivo, algo que no ha ocurrido nunca, 45 millones de personas habrían quedado excluidas de la ayuda, puesto que Naciones Unidas estima que son 136 los millones de personas que requieren asistencia en un total de 26 países. La ONU solo recibió el 57,6 por ciento de los más de 23.500 millones de dólares que solicitó a lo largo de 2017.

Para 2018, hay un 6 por ciento más de personas necesitadas de asistencia humanitaria en el mundo, por lo que, como defiende el subsecretario general de la ONU para Asuntos Humanitarios, Mark Lowcock, es necesario que los donantes mantengan sus esfuerzos. "La ayuda humanitaria a personas en crisis es un modo efectivo y barato de salvar vidas; cuesta de media menos de un dólar al día por cada persona que ayudamos y da a decenas de millones de personas cada año la oportunidad de un futuro mejor", defendió ante el Consejo de Seguridad de la ONU.

A continuación repasamos la situación en las 15 principales crisis humanitarias actuales:

- Afganistán

La seguridad se ha deteriorado en el último año en el país, cuyo Gobierno controla solo cerca del 57% del territorio. Los talibán han consolidado su presencia en las zonas rurales y en las provincias de Uruzgán, Kunduz y Helmand, pero en el último año ha irrumpido otro factor de desestabilización, Estado Islámico, que ha perpetrado varios importantes atentados. También han aumentado ligeramente el número de civiles muertos en el conflicto.

Así las cosas, actualmente se estima que en el país hay unos 7,5 millones de personas en situación de crisis o emergencia alimentaria, en el caso de estas últimas, un millón más que con respecto a 2016. Por otra parte, en el último año cerca de 450.000 afganos se vieron desplazados por la violencia, unos 1.200 al día, y más de 564.000 afganos indocumentados regresaron de Pakistán, pero también de Irán, durante el último año.

La ONU ha pedido 430 millones de dólares para atender a 2,8 millones de personas que necesitan urgentemente ayuda.

- Etiopía

El país está aquejado por una grave sequía desde hace más de un año, cuyos efectos están siendo especialmente adversos en la región de Somali. Precisamente, en los últimos meses se han registrado enfrentamientos intercomunitarios en la frontera entre las regiones de Oromía y Somali, que han provocado el desplazamiento de más de 225.000 personas.

Como consecuencia de la sequía, el número de personas en situación alimentaria pasó de 5,6 millones a principios de 2017 a 12,5 millones en octubre. Según la FAO, las lluvias han sido hasta un 60% menores en algunas zonas por lo que existe el riesgo puntual de hambruna.

La ONU ha solicitado 895 millones de dólares para 2018.

- Irak

La recuperación de Mosul y de la práctica totalidad del territorio que controlaba el grupo terrorista Estado Islámico en el país han supuesto una mejora de la situación en el país, si bien ahora tiene por delante la difícil tarea de la reconstrucción y no hay que descartar que continúen los atentados en distintos puntos, principalmente en Bagdad.

Actualmente hay unos 3 millones de desplazados, aunque se espera que la cifra se reduzca con el paso del tiempo a medida que avanza la reconstrucción, se garantizan los servicios básicos en las zonas liberadas y se retiran las municiones y minas sin explotar. Además, se estima que unos 11 millones de personas necesitan algún tipo de ayuda.

La ONU ha solicitado 550 millones de dólares para 2018.

- Libia

La coexistencia de tres gobiernos --uno en el este del que su hombre fuerte es el general Jalifa Haftar; otro en el oeste, y uno reconocido internacionalmente, el Gobierno de unidad auspiciado por la ONU y líderado por Fayez Serraj-- tiene al país sumido en un caos del que parece imposible que pueda salir. La ONU defiende la celebración de elecciones este año como está previsto en el calendario.

A esto se suma la presencia de numerosas milicias armadas, con lealtades enfrentadas, y de grupos terroristas, como Estado Islámico. Como resultado del desgobierno reinante desde la caída de Gadafi, en el país hay unos 180.000 desplazados internos. Pero sin duda, la situación que más atención acapara es la de los inmigrantes y refugiados atrapados en ella.

Según ACNUR, hay unos 45.000 refugiados contabilizados, pero se cree que habría entre 700.000 y hasta un millón de migrantes, muchos de los cuales viven en condiciones dramáticas en centros de detención o retenidos por los propios traficantes. Para intentar aliviar esta situación, se está procediendo a acelerar la repatriación de migrantes hacia sus países de origen en África.

La ONU ha solicitado 250 millones de dólares para 2018.

- Malí

La seguridad en el país se ha deteriorado en el último año, ante la creciente presencia de grupos armados, principalmente islamistas, que ahora están presentes también en el centro de Malí y no solo en el norte. La creación del Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes, que aúna a Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) junto con otros importantes grupos islamistas de la región hace presagiar nuevos ataques en Malí en 2018.

Actualmente, unos 4,1 millones de personas necesitan asistencia, 300.000 más que hace un año, y el 22 por ciento de la población se enfrenta a la inseguridad alimentaria, siendo particularmente preocupante la situación de 800.000 personas. Además, los niveles de desnutrición y de desnutrición aguda severa se encuentran por encima de los niveles de alerta de la OMS.

La ONU ha solicitado 255,5 millones de dólares para 2018.

- Lago Chad

El conflicto desatado por Boko Haram en 2009 entra en su noveno año y aunque el Gobierno nigeriano --país en el que se originó-- asegura que el grupo terrorista está prácticamente derrotado, lo cierto es que sigue perpetrando atentados de forma periódica, no solo en Nigeria, sino también en los vecinos Níger, Chad y Camerún. A esta inseguridad se suman las particulares características de la zona, enclavada en el Sahel, donde el cambio climático está causando estragos y donde el lago Chad, pulmón económico de la zona, ha visto reducirse su tamaño y sus recursos de forma dramática.

Casi 11 millones de personas necesitan ayuda humanitaria, de los que 8,5 millones se encuentran en el noreste de Nigeria. Además, hay 2,3 millones de desplazados internos, mientras que otros 200.000 residentes de la zona han cruzado la frontera hacia los países vecinos. Unos 4,5 millones de personas se encuentran en inseguridad alimentaria, incluidos 500.000 niños con desnutrición aguda, si bien la situación alimentaria mejoró durante 2017 gracias a la ayuda destinada, aunque la ONU teme que pueda haber un deterioro a lo largo de 2018.

En total, la ONU ha solicitado más de 2.400 millones de dólares para la región --Camerún (305,7), Chad (558,1), Níger (338) y Nigeria (1.050), a los que se suman 157,1 millones para los refugiados nigerianos--.

- Crisis rohingya

La violenta represión con la que las fuerzas birmanas respondieron a los ataques del 25 de agosto de 2017 por parte del Ejército de Salvación Rohingya de Arakán (ARSA, por sus siglas en inglés), provocó el mayor éxodo desde el genocidio de Ruanda de miembros de la minoría musulmana rohingya hacia Bangladesh.

Según los últimos datos de la ONU, unos 688.000 rohingya han huido al país vecino desde entonces, donde se han sumado a los ya existentes, hasta aproximarse a un millón. Los refugiados viven en campamentos improvisados en condiciones deplorables que han facilitado la aparición de enfermedades transmisibles como la difteria.

La ONU ha solicitado 434 millones de dólares para ayudar a 1,2 millones de personas, incluidos los refugiados recién llegados a Bangladesh, los que se encontraban en el país y las comunidades de acogida.

- República Centroafricana

El país africano registró en 2017 una escalada de la violencia en el marco del conflicto que atraviesa desde diciembre de 2013, lo que ha supuesto que los distintos grupos armados, principalmente los antiguos Séléka --predominantemente musulmanes-- y los 'antibalaka' --principalmente cristianos-- hayan incrementado su influencia, sobre todo en el sureste, donde hasta entonces la situación era más tranquila.

Las organizaciones humanitarias también han estado en el punto de mira de los grupos armados, que han matado a al menos trece cooperantes a fecha de noviembre. Como resultado de todo ello, la situación humanitaria de los centroafricanos se ha deteriorado. Actualmente, hay más de 600.000 desplazados internos, un 50 por ciento más que a principios de 2017, casi 550.000 refugiados y unos 2,4 millones de personas necesitadas de ayuda, casi la mitad de la población.

La ONU ha solicitado 515,6 millones de dólares para 2018 para atender a 1,5 millones de personas.

- República Democrática del Congo (RDC)

En RDC, además de la crisis política por la decisión del presidente, Joseph Kabila, de seguir en el cargo pese a que su mandato expiró en diciembre de 2016 se suman tres conflictos armados: en el este, en la región de los Kivus; en Kasai, en el sur; y en Tanganyika, en el sureste.

El resultado es que en el país hay 4,1 millones de desplazados, alrededor de 1,7 millones de los cuales abandonaron sus hogares en el último año, y unos 7,7 millones se encuentran en situación de inseguridad alimentaria. Según la ONU, unos 1,9 millones de niños padecen desnutrición aguda severa.

La ONU ha solicitado 1.690 millones de dólares para 2018 --el doble que en 2017-- con los que atender a 10,5 millones de personas.

- Siria

Los casi siete años de guerra en Siria, que comenzó siendo una lucha para deponer al régimen de Bashar al Assad a la que se invitaron grupos terroristas como Estado Islámico y otros actores regionales, han tenido un gran impacto en el país, si bien la violencia ha remitido en el último año, aunque se esperan fuertes combates en los próximos meses, sobre todo en Ghuta Oriental, bastión rebelde próximo a Damasco, y en la provincia de Idlib, la única que controlan los insurgentes con apoyo de la rama local de Al Qaeda.

Así las cosas, hay 13,1 millones de personas necesitadas de ayuda y casi la mitad de la población se ha visto desplazada, con 6,1 millones de desplazados internos y 5,3 millones de refugiados en la región, a los que se suman alrededor de otro millón de sirios que han pedido asilo en Europa. Alrededor de 6,5 millones de personas se encuentran en inseguridad alimentaria, siendo especialmente preocupante la situación en las zonas asediadas y de difícil acceso.

La ONU ha solicitado 3.500 millones de dólares, su mayor llamamiento de fondos, para cubrir las necesidades dentro de Siria, así como otros 4.160 millones de dólares para atender a los refugiados sirios en la región y las comunidades de acogida en las que residen.

- Sudán

En Sudán continúan abiertos los conflictos en Darfur, así como en Kordofán Sur y en Nilo Azul. Aunque sin grandes cambios, la principal característica es el problema de acceso al que se enfrentan las organizaciones humanitarias, en un momento además en que el Gobierno de Omar Hasan al Bashir está mejorando su posición, después de que Estados Unidos decidiera suspender sus sanciones a Sudán en otoño.

Más de 2,3 millones de sudaneses están desplazados dentro del país y 3,8 millones se enfrentan a inseguridad alimentaria. El país se enfrenta además a una crisis económica que ha provocado protestas contra la subida de los precios a principios de año. Además, Sudán acoge a más de 400.000 refugiados sursudaneses.

La ONU ha solicitado 1.000 millones de dólares para 2018.

- Sudán del Sur

La guerra civil que enfrenta al Gobierno de Salva Kiir con los rebeldes encabezados por el exvicepresidente Riek Machar, a los que se han sumado otros grupos armados, ha entrado ya en su quinto año con pocas perspectivas de una salida. El país ya se enfrentó en 2017 durante unos meses a la hambruna en dos condados y desde la ONU se ha advertido del riesgo de que esta situación vuelva a repetirse.

Unos 6 millones de personas necesitan ayuda y unos cuatro millones se han visto obligadas a abandonar sus hogares --1,9 millones de desplazados internos y 2,1 millones de refugiados--. Solo en 2017, 700.000 sursudaneses buscaron refugio en los países vecinos. La ONU espera que entre enero y marzo de 2018 hasta 5,1 millones de personas, es decir, el 48 por ciento de la población, se encuentren en una situación de inseguridad alimentaria grave.

La ONU ha solicitado 1.720 millones de dólares para atender a los sursudaneses necesitados dentro del país, así como 1.510 millones para cubrir las necesidades de los refugiados sursudaneses y las comunidades de acogida.

- Somalia

A la inseguridad por la presencia del grupo islamista Al Shabaab, vinculado a Al Qaeda, se ha sumado la creciente presencia de Estado Islámico. Pero sin duda, el factor que más impacto ha tenido en la situación en el país ha sido la grave sequía que lo asola. En 2017 hubo 1,2 millones de nuevos desplazados, lo que eleva a 2,1 millones el  total, de los que dos terceras partes son niños. Además, persiste el riesgo de hambruna de cara a 2018.

Unos 6,2 millones de somalíes necesitan asistencia, más de 2,4 millones tienen graves necesidades alimentarias y 866.000 de ellos están a un paso de la hambruna, diez veces más que hace un año. Según las previsiones de la ONU, 1,2 millones de niños sufrirán malnutrición en 2018, entre ellos 232.000 cuya vida correrá peligro por un cuadro de malnutrición aguda severa.

La ONU ha pedido 1.600 millones de dólares para asistir a 5,4 millones de somalíes en 2018.


- Ucrania

El conflicto que estalló en el este de Ucrania en abril de 2014 se aproxima a su cuarto año sin que por el momento haya visos de una posible salida al mismo. Los separatistas prorrusos siguen controlando las regiones de Donetsk y Lugansk y se han continuado produciendo episodios esporádicos de violencia en la línea de enfrentamiento.

Unos 4,4 millones de personas están afectadas por el conflicto, de los que 3,4 requieren asistencia y protección humanitaria, incluidos 1,2 millones de personas en situación de inseguridad alimentaria.

La ONU ha solicitado 186,9 millones de dólares para 2018.

- Yemen

El país más pobre de Oriente Próximo atraviesa una guerra civil desde marzo de 2015 que ha provocado la mayor crisis humanitaria mundial. El conflicto, que enfrenta a los rebeldes huthis con el Gobierno del presidente Abdo Rabbu Mansur Hadi, apoyado por una coalición liderada por Arabia Saudí, experimentó a finales de 2017 un giro, con la muerte del expresidente Alí Abdulá Salé, hasta entonces aliado de los huthis.

Más de 22 millones de los 29 millones de habitantes de Yemen necesitan ayuda, es decir, tres cuartas partes de la población, y de ellos 11,3 millones requieren ayuda urgente. Además, alrededor de 8,4 millones de personas se encuentran en riesgo de hambruna y 17,8 millones en situación de inseguridad alimentaria. Actualmente hay unos 2 millones de desplazados. El país ha registrado un grave brote de cólera, con un millón de casos y más de 2.000 muertos, y se enfrenta ahora a un brote de difteria.

La ONU ha solicitado 2.960 millones de dólares para cubrir las necesidades de 13,1 millones de personas.