Cada semana mueren asesinados dos activistas medioambientales en el mundo

Mapa de activistas medioambientales asesinados en el mundo de 2002 a 2014
GLOBAL WITNESS
Actualizado: lunes, 20 abril 2015 13:14

Honduras se sitúa como el país más peligroso para los defensores de la naturaleza por número de asesinatos per cápita

MADRID, 20 Abr. (EUROPA PRESS) -

Cada semana mueren asesinados en todo el mundo dos activistas medioambientales, según las estimaciones del último estudio de la organización no gubernamental Global Witness, que sitúa a Honduras como el país más peligroso para los que defienden la naturaleza y a Brasil como el que más activistas asesinados registra.

En su informe '¿Cuántos más?', la ONG ha advertido de que el número de asesinatos de activistas medioambientales y de la tierra alcanzó en 2014 una media de "más de dos por semana", lo que supone un aumento de un 20 por ciento respecto a 2013. En Honduras, de 2002 a 2014 se produjeron 111 asesinatos de activistas ambientales.

El estudio documenta las 116 muertes que se registraron en 2014 por todo el mundo: "una cifra que representa casi el doble del número de periodistas asesinados durante el mismo periodo". "Las graves restricciones informativas que existen implican que, sin duda, la cifra real es mayor", ha subrayado Global Witness, en un comunicado.

TRES CUARTAS PARTES DE LOS ASESINATOS EN CENTROAMÉRICA Y SUDAMÉRICA

"Prácticamente tres cuartas partes de estos asesinatos tuvieron lugar en Centroamérica y Sudamérica, mientras que el sureste asiático fue la segunda región más afectada", ha explicado. Global Witness ha señalado que Honduras fue en 2014 "el país más peligroso per cápita para los activistas ambientales y de la tierra".

En este sentido, ha afirmado que un "alarmante" porcentaje de un 40 por ciento de los activistas asesinados eran indígenas y las principales causas de su muerte fueron "la industria hidroeléctrica, la minería y la agroindustria".

El informe de esta ONG analiza las "tendencias de violación e intimidación" que se dan en aquellos países en los que la persecución sistemática de los defensores de la tierra y el Medio Ambiente va acompañada de "intentos de criminalizar las protestas, limitar las libertades y debilitar las leyes en materia de protección ambiental".

"Se ha observado una tendencia alarmante por la que algunos gobiernos han usado legislación antiterrorista en contra de activistas, describiéndoles como "enemigos del Estado"", ha contado la organización no gubernamental.

LLAMAMIENTO PARA QUE SE INVESTIGUEN LOS ASESINATOS

Global Witness ha hecho un llamamiento a los gobiernos y a la comunidad internacional para que "supervisen, investiguen y castiguen" estos crímenes y a Honduras para que aborde estos abusos en su próximo examen de la situación de los Derechos Humanos del Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

"Tanto en Honduras como en el resto del mundo, hay defensores del Medio Ambiente que son asesinados a tiros a plena luz del día, secuestrados, amenazados o juzgados por terrorismo por su oposición a lo que se conoce como 'desarrollo'", ha afirmado Billy Kyte, encargado de campañas de Global Witness.

"Los verdaderos autores de estos crímenes, una poderosa trama de intereses empresariales y gubernamentales, disfrutan de total impunidad", ha asegurado, antes de hacer hincapié en que "se requiere acción inmediata para proteger a los ciudadanos y llevar a los responsables ante la justicia".

En relación a Honduras, Global Witness se ha referido al caso de la activista indígena Berta Cáceres, ganadora del Premio Goldman de Medio Ambiente de 2015, como ejemplo de la persecución sistemática a la que se enfrentan los defensores hondureños.

"Me siguen. Me amenazan con matarme, con secuestrarme. Amenazan a mi familia. Esto es a lo que nos enfrentamos", ha explicado Cáceres. La activista hondureña ha sufrido el asesinato de tres de sus compañeros desde 2013 por oponer resistencia a la presa hidroeléctrica de Agua Zarca, en el río Gualcarque, que podría interrumpir una fuente de agua vital para cientos de miembros del pueblo indígena lenca.

116 ACTIVISTAS MEDIOAMBIENTALES ASESINADOS EN 2014

El informe '¿Cuántos más?' pone de manifiesto, entre otras cuestiones, que en 2014 murieron asesinados al menos 116 defensores del Medio Ambiente y la tierra. La mayoría perdieron la vida en Brasil (29 activistas asesinados), Colombia (25), Filipinas (quince) y Honduras (doce).

De entre todas las víctimas, 47 eran miembros de algún grupo indígena, lo que representa un 40 por ciento del total. Global Witness ha advertido de que en 2014 "se disparó el número de asesinatos relacionados con proyectos hidroeléctricos, mientras que las disputas por la tierra fueron el trasfondo de la mayoría de las muertes".

"Hay muy poca información disponible al público que confirme quiénes son los presuntos autores pero, de entre los casos bien documentados, encontramos diez relacionados con grupos paramilitares, ocho con la Policía, cinco con guardas de seguridad privados y tres con el Ejército", ha explicado la ONG.

En su opinión, el asesinato de los activistas medioambientales no tiene "la atención pública que se merece" porque el sector no cuenta con suficiente supervisión y "muchos defensores viven en comunidades remotas y pobres con acceso limitado a comunicaciones y a los medios de comunicación".

"Los escasos datos sobre asesinatos de los que se dispone en gran parte de África y áreas como China, Asia Central y Oriente Próximo podrían deberse a la reducida supervisión por parte de la sociedad civil y a la supresión de los medios de comunicación y otros canales de información", ha señalado.

En vísperas de la conferencia de la ONU sobre el clima que se celebrará en París, que ha definido como "las negociaciones sobre el clima más importantes de los últimos años", Global Witness ha subrayado que su informe pone de relieve "una grave paradoja de las cumbres sobre el clima": que las personas que están "a la vanguardia" de la lucha para proteger el Medio Ambiente "están muriendo asesinadas".

"Los defensores ambientales están luchando por la protección climática contra un número de adversidades cada vez mayor", ha declarado Billy Kyte. "Ahora más que nunca tenemos que responsabilizar a los Gobiernos y empresas por el creciente número de víctimas mortales en los confines de la lucha ambiental", ha añadido.

"El secretismo en torno al cual se negocian los acuerdos sobre recursos naturales alimenta la violencia y debe ponérsele fin. Ha llegado la hora de que la comunidad internacional reaccione e intervenga", ha concluido.

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