El Gobierno chino sigue la pista de la leche adulterada y llega hasta el pienso para ganado

Actualizado 18/09/2008 18:16:25 CET

PEKÍN, 18 Sep. (De la corresponsal de EUROPA PRESS Débora Altit) -

El escándalo por la leche en polvo para bebés adulterada con melamina en China está consiguiendo revolucionar a toda la industria alimentaria del país, hasta el punto de que las autoridades han comenzado a seguir el rastro de la contaminación y ahora se plantean analizar el contenido del pienso consumido por el ganado nacional.

Según ha informado la agencia oficial Xinhua, la Administración General para la Supervisión de la Calidad, Inspección y Cuarentena ha dado la orden de "garantizar la seguridad del pienso y de los aditivos empleados en él".

El número de víctimas mortales por la contaminación masiva de leche maternizada con melamina se sitúa por ahora en cuatro bebés. El Ministerio de Sanidad chino no ha informado hoy sobre ningún aumento en el número de niños enfermos, que sigue siendo oficialmente, pues, de 6.244.

Lo que sí ha empezado a hacerse, tras realizar análisis a las marcas nacionales con productos de leche maternizada en polvo en el mercado, y encontrar que 22 de ellas contenían melamina (químico utilizado en la fabricación de plásticos, y que en alimentación sirve para falsear el contenido real de proteínas de los alimentos), ha sido comenzar a extender los análisis a otros productos lácteos.

La alerta de que no todo se limita a la leche para niños llegó desde Hong Kong el martes, donde la agencia de seguridad alimentaria local analizó los artículos chinos a la venta y encontraron trazas del químico en un helado.

Hoy, las autoridades han ordenado la retirada de todos los productos de la compañía Yili (a la que pertenecía el helado). Los análisis han mostrado que ocho de los 30 productos analizados de Yili (de propiedad estatal), que incluyen leche, batidos, helados y yogures, contenían melamina.

La responsable del centro de seguridad alimentaria hongkonés, Constance Chan, fue más allá y señaló que en concreto uno de los productos de Yili, su leche desnatada y enriquecida con calcio, era especialmente peligroso para los niños.

"Si se beben más de dos vasos al día del producto el nivel de melamina supera el límite máximo diario" que el organismo puede admitir, indicó.

RESPUESTA DE LAS EMPRESAS

La primera empresa láctea en aparecer en las noticias fue Sanlu (la contaminación de la leche habría sido dada a conocer por la presión de la compañía neozelandesa Fonterra, propietaria del 43% de Sanlu, y la intermediación del Gobierno neozelandés), y su presidenta, Tian Wenhua, se encuentra bajo arresto y está siendo interrogada después de haber sido despedida.

Sanlu inicialmente negó que los productos contaminados fueran de su marca. El resto de compañías afectadas han respondido de distinta manera. Empresas como Panda Dairy o Baoanli han argumentado que no sabían ni lo que era la melamina, por lo que nunca analizaron su presencia en la leche que adquirían.

Shengyuan Dairy, mientras tanto, ha retirado ocho de sus productos infantiles, ha pedido públicamente perdón por lo ocurrido, y ha afirmado que correrá con los gastos médicos de los bebés enfermos y ofrecerá indemnizaciones.

Idéntica respuesta ha ofrecido Yashili, que se ha ofrecido a devolver el dinero por los artículos de su marca adquiridos y cubrir los gastos de los niños enfermos durante los próximos cinco años. Y algunas compañías, como Hunan Peiyi Dairy, han optado por echar el cierre y esperar a realizar una investigación en profundidad para depurar responsabilidades.

ADULTERACIÓN

La mayoría del ganado vacuno chino se sitúa en el norte del país, en Mongolia Interior (donde tiene su sede Mengniu, otra de las grandes compañías afectadas), Shaanxi o Hebei. La adulteración de la leche se produjo en la fase de la distribución a las fábricas.

La mayoría de los 28 arrestados o retenidos por la Policía para ser interrogados forman parte de esos proveedores, que reconocen haber estado "engordando" la leche, previamente aguada, con la melamina para hacerla pasar por buena.

La práctica era una especie de secreto a voces en el sector. Y, aunque no llama la atención que el Gobierno chino (a través de su Administración General para la Supervisión de la Calidad, Inspección y Cuarentena) intentara cubrir el escándalo varios meses, hasta después de pasados los Juegos Olímpicos (la agenda estaba informada, al menos, desde junio), sí resulta sorprendente, dadas las declaraciones de algunos de los detenidos, que no haya habido antes un problema sanitario a gran escala.

Según ha declarado el vicegobernador de la provincia de Hebei (donde tiene su sede Sanlu), algunos de los detenidos "añadían melamina a la leche desde abril de 2005", según recoge el diario "21 Century Business Herald".

El químico añadido a la leche, de hecho, ni siquiera sería melamina, sino carbamida (también conocida como urea). La carbamida es mucho más barata que la melamina y puede convertirse en melamina mediante una serie de reacciones químicas.

En cualquier caso, los indicios de que se estaba utilizando melamina (o carbamida) en el sector alimentario chino llegaron ya hace más de un año, cuando miles de perros y gatos en EEUU murieron tras haber estado consumido un pienso elaborado en China.

El engorde con melamina podría ser frecuente en otros sectores, lo que ha hecho a las autoridades ordenar el análisis de los piensos para animales, pero no habría causado entre la población fallos renales masivos, como los provocados en bebés y mascotas estadounidenses, gracias a que los adultos gozan una dieta más variada.

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