Manifestantes marroquíes se enfrentan a la Policía en la ciudad minera de Jerada, en el noreste del país

Publicado 15/03/2018 3:17:00CET

RABAT, 15 Mar. (Reuters/EP) -

Los manifestantes marroquíes se han enfrentado este miércoles a las fuerzas de seguridad en una ciudad minera pobre donde los residentes han estado pidiendo ayuda al Gobierno para combatir con la pobreza, según han informado funcionarios y activistas.

La ciudad de Jerada, en el noreste del país, ha vivido protestas desde que dos mineros murieron en un accidente en diciembre, pero las manifestaciones en las que se pedía ayuda estatal y trabajos alternativos se habían mantenido pacíficas hasta ahora.

Los manifestantes han prendido fuego este miércoles a cinco vehículos de la Policía y se han enfrentado a ellos, según un funcionario local. Un número no especificado de agentes de Policía ha resultado herido y ha sido trasladado un hospital en Oujda, la principal ciudad del noreste, según un comunicado. Al menos nueve personas han sido detenidas.

Un activista en Jerada ha asegurado que los residentes organizaron una sentada contra una declaración del Ministerio del Interior marroquí este martes que advirtió de que estaba listo para actuar de manera decisiva a menos que las protestas cesaran.

Las fuerzas de seguridad dispararon gases lacrimógenos, según un vídeo publicado en las redes sociales que supuestamente muestra los enfrentamientos.

Alrededor de 500 agentes de seguridad han rodeado la protesta, según el activista que ha pedido no ser identificado.

Los residentes aseguran que la ciudad ha sido descuidada desde que se cerraron las minas hace alrededor de 20 años, como parte de la creciente insatisfacción pública en algunas zonas pobres en un momento en el que el Gobierno está implementando reformas monetarias y reduciendo los subsidios para impulsar el crecimiento económico.

La estabilidad en Marruecos es importante para los gobiernos occidentales, ya que es el único país del norte de África donde los grupos yihadistas no han logrado afianzarse. Rabat también es un socio clave en el intercambio de inteligencia sobre la milicia islamista.