La ONU alerta de que a más de mil millones de personas les faltará alimento si la tierra continúa deteriorándose

Peces muertos en un lago de India a causa de la sequía
REUTERS / HIMANSHU SHARMA
Publicado 12/09/2017 20:27:16CET

ROMA, 12 Sep. (Thomson Reuters Foundation/EP) -

La Convención de Naciones Unidas para Combatir la Desertificación (UNCCD) ha advertido este martes de que más de 1.300 millones de personas viven en tierras agrícolas en vías de deterioro, lo que aumenta el riesgo de que pasen hambre, periodos de sequía y condiciones de pobreza.

El uso de reservas naturales de la Tierra se ha duplicado en los últimos 30 años, lo que ha provocado una fuerte degradación de un tercio del planeta. Cada año desaparecen 15.000 millones de árboles y 24.000 millones de toneladas de suelo fértil, según ha informado la UNCCD, que promueve una buena gestión del suelo.

"La tierra en la que habitamos está alcanzando niveles insostenibles. La restauración y la conservación son claves para que el terreno sobreviva", ha revelado un informe de la convención presentado en la localidad china de Ordos.

El secretario adjunto de la UNCCD, Pradeep Monga, ha explicado que cuando el terreno se vuelve menos productivo --ya sea por la deforestación, el pastoreo excesivo, las inundaciones repentinas o los periodos de sequía-- sus habitantes se ven forzados a migrar a las ciudades cercanas, lo que aumenta las posibilidades de que se produzcan conflictos por la escasez de recursos y se erosiona la economía de los países.

"Si no frenamos el deterioro del suelo la gente perderá sus medios de subsistencia, sus casas y sus tierras", ha advertido Monga, que ha asegurado que si el terreno se gestiona correctamente, "el mundo convertirá en un lugar mejor donde vivir en todas sus facetas".

La UNCCD ha alertado de que si la cantidad de tierra fértil continúa reduciéndose, no habrá suficiente alimento para toda la población, que para 2050 se prevé que supere los 9.000 millones de personas, en comparación con las 7.000 millones que pueblan el planeta en la actualidad.

"Si conseguimos parar la erosión y convertir en verdes nuestros desiertos, podremos acabar fácilmente con la inseguridad alimentaria", ha asegurado el secretario adjunto en declaraciones a Thomson Reuters Foundation.

Las autoridades chinas en 2002 fueron las primeras en introducir una ley para prevenir y controlar la desertificación y han creado cientos de hectáreas de zonas verdes en un desierto de Mongolia Interior (China), donde se ha generado empleo y alimento. "La gente ha vuelto a confiar en su calidad de vida, los desiertos se convierten en lugares mucho más habitables", ha dicho Monga.

El secretario adjunto ha defendido que muchas de las circunstancias que provocan el deterioro del suelo no pueden prevenirse pero que las pequeñas decisiones, como la reducción de residuos alimentarios generados por las familias, las mejoras en la gestión del suelo, el desarrollo de nuevas formas de cultivar o la aplicación políticas nacionales marcan la diferencia.

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