El primer ministro interino de Bulgaria desarrolla un plan para impedir que Ankara influya en las elecciones

El presidente Rumen Radev y el primer ministro interino, Ognyan Gerdzhikov.
STOYAN NENOV / REUTERS
Publicado 17/03/2017 18:19:13CET

SOFÍA, 17 Mar. (Reuters/EP) -

El primer ministro del Ejecutivo provisional de Bulgaria, Ognyan Gerdzhikov, ha anunciado este viernes que ha puesto en marcha una serie de medidas para prevenir cualquier tipo de influencia por parte de las autoridades turcas de cara a las elecciones parlamentarias previstas para la próxima semana.

El Gobierno búlgaro convocó la semana pasada al embajador de Turquía en Bulgaria en relación con el mitin llevado a cabo por un ministro turco en Estambul, donde residen un gran número de ciudadanos búlgaros. Además, las autoridades de Bulgaria llamaron a consulta a su embajador en Turquía para abordar el asunto.

"Es cierto que existe tensión en relación con uno de los partidos políticos, que está recibiendo apoyos del Estado turco, pero estamos haciendo lo necesario para que esto no siga sucediendo", ha señalado Gerdzhikov en alusión al partido Movimiento por los Derechos y Libertades (MRF, por sus siglas en inglés).

Gerdzhikov ha indicado que Ankara trata de ejercer su influencia sobre los comicios, que tendrán lugar el 26 de marzo. La gran mayoría de los 400.000 búlgaros que residen en Turquía descienden de las poblaciones que vivían en los asentamientos otomanos en la región de los Balcanes.

Según las autoridades, más de la mitad de la población búlgara, que roza los 7,2 millones de personas, son de origen turco. El Gobierno interino de Bulgaria ha puesto en marcha estas medidas después de que se iniciara una crisis diplomática entre Turquía y Países Bajos, que prohibió a varios ministros turcos la realización de mítines a favor del referéndum sobre la reforma constitucional que tendrá lugar en abril.

La tensión también ha aumentado entre Ankara y Berlín, que ha impedido que miembros del Gobierno de Turquía se dirijan a la población turca. "El Gobierno interino está preocupado por la posibilidad de que Turquía provoque un aumento de la tensión, tal y como ha sucedido con Países Bajos", ha indicado la analista del Consejo de Europa, Vessela Tcherneva.

"El problema es que si Turquía presiona, los nacionalistas búlgaros podrían bloquear la frontera con Turquía para impedir la llegada al país de más turcos de cara a las elecciones, lo que supondría un escándalo", ha añadido.

El partido nacionalista Patriotas Unidos podría convertirse en la tercera formación más votada, según los sondeos, por lo que desempeñaría un papel importante en la formación de un nuevo Gobierno. Las encuestas señalan que la crisis migratoria ha propiciado un aumento de los apoyos a la formación.

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