MADRID, 14 Abr. (EUROPA PRESS) -
Alrededor de 105 médicos dependientes de la Consejería de Familia y Asuntos Sociales han pedido una excedencia con el fin de pedir su traslado a la Consejería de Sanidad, ya que se sienten discriminados "sistemáticamente" en una Consejería donde, según aseguraron, los Centros Base tienen una lista de espera de 9 meses, unos 14.000 expedientes atrasados y ganan entre 1.000 y 1.500 euros menos que los profesionales de la Consejería de Sanidad "por el mismo trabajo".
En declaraciones a Europa Press, una de las médicas de un centro de discapacitados psíquicos gravemente afectados, Elena Díaz, protestó porque, según señaló, están considerados como "médicos de segunda clase" al no tener derecho a carrera profesional, y aseguró trabajar en "condiciones lamentables" y no poder trasladarse por ser personal laboral, en lugar de estatutario.
"Estamos como en una ratonera de la cual es imposible salir porque mi compañero de Primaria, que está en la acera de enfrente y hace el mismo trabajo, cobra entre 1.000 y 1.500 euros más que nosotros", concretó.
Sin embargo, no sólo son éstas las motivaciones que han movido a los facultativos Dependientes de la Consejería que lidera Gador Ongil a pedir la excedencia, ya que afirman que también reclaman la excedencia por las condiciones que afectan a los usuarios de los centros donde desempeñan su trabajo como residencias de mayores y de discapacitados psíquicos gravemente afectados, los centros base que hacen los reconocimientos para las minusvalías, los centros de menores protegidos y los servicios centrales.
En este sentido, aseguró que "las familias están desesperadas por la lista de espera", a pesar de que hay "del orden de 500 camas libres en todas las residencias".
En el caso de los Centros Base, la lista de espera se eleva a unos 9 meses, lo que supone 14.000 expedientes atrasados para unos centros que, hasta siete, "llevan año y medio sin funcionar porque no hay médicos". "Se fueron y son incapaces de encontrar un sustituto, con lo que a pesar de los 14.000 expedientes, hay siete equipos que están sin funcionar", subrayó.
De hecho, cuando los médicos de la Consejería de Familia y Asuntos Sociales se tienen que ir de vacaciones o se encuentran de baja laboral, "sistemáticamente desde hace años" no se cubre su plaza porque "ningún médico quiere cobrar 1.500 euros al mes y lógicamente se van a cualquier sitio antes", indicó la trabajadora.
Ante esta situación, "la única salida tras una huelga que no obtuvo resultado alguno, es presentar una excedencia para la semana del 21 de abril" y ofrecerse a trabajar como interinos o de sustitutos porque las condiciones, aún en dicho status, son mejores. "Si no nos la dan será un precedente para que no se la den a nadie", alegó finalmente.