Salón De Plenos De La Casa De La Villa De Madrid
EP/AYUNTAMIENTO DE MADRID
Actualizado: miércoles, 26 mayo 2010 19:05

La oposición considera que se mantienen demasiados gastos superfluos mientras se toman medidas que recortan las ayudas sociales

MADRID, 26 May. (EUROPA PRESS) -

El Ayuntamiento de Madrid ahorrará 1.041 millones de euros mediante la adopción de una serie de medidas anunciadas hoy por el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, durante el pleno del Debate sobre el Estado de la Ciudad, iniciativas entre las que destaca la revisión de todos los contratos de servicios sociales con el objetivo de ahorrar un 15 por ciento de lo que se destina actualmente a este apartado, exceptuando a los servicios de teleasistencia, ayuda a domicilio y centros de día y Alzheimer.

Esta reducción será superior en partidas como la de publicaciones (-30 por ciento) o la de publicidad, para conseguir un ahorro de 211 millones. Las subvenciones también decrecerán, llegando a desaparecer totalmente las de Cooperación al Desarrollo. Ante las críticas de la oposición en este punto, el alcalde recordó que se trata de una competencia exclusiva del Estado, que ya ha anunciado un recorte de 600 millones de euros en estos programas.

Además, los sueldos del alcalde, los concejales y el resto de altos cargos municipales experimentarán una rebaja del 15 por ciento, lo que se sumará a la prohibición de usar coches oficiales salvo para quienes necesitan escolta. Además, toda la flota municipal será renovada por coches de gama más baja y que contaminen menos. Estas medidas sumarán 352.101 euros de ahorro.

Por otra parte, no se cubrirán las vacantes por jubilación y otras causas, ni se contratará para atender los nuevos equipamientos, sino que se amortizarán las plazas existentes (755 el próximo año), excepto en los servicios esenciales y sociales. Así se ahorrarán unos 105,7 millones de euros (-8,1 por ciento respecto a 2010).

Además, los fondos económicos previstos para los desarrollos de la negociación colectiva de personal funcionario y laboral quedarán suspendidos" y todas las oficinas administrativas, excepto las que prestan atención al público, cerrarán a las 17 horas, con lo que también se conseguirá un ahorro energético y se contribuirá a la conciliación de la vida familiar y laboral.

MENOS INVERSIÓN

Por su parte, se aplazarán todos los proyectos de inversión de 2010 y 2011 que no estén actualmente en ejecución, lo que ahorrará 90 millones de euros que habrá que sumar a los otros 327 millones que se dejarán de gastar en el Centro Internacional de Convenciones, cuyas obras quedarán paralizadas cuando finalice la fase que se está ejecutando actualmente.

También se ahorrarán otros 98,6 millones con el aplazamiento de la construcción del estadio de Villahermoso. Ambos proyectos se retomarán "cuando la situación económica lo haga aconsejable", según Gallardón.

El Gobierno local también cerrará la televisión municipal esMADRIDtv, lo que implicará un ahorro de 4 millones de euros; la empresa de internacionalización Madrid Global cuando finalice la Expo Shanghai, y las fundaciones Voluntarios por Madrid, Madrid Movilidad, Madrid Ciudad Global 2010, Fundación para el Desarrollo de la Sociedad de la Información y fundación Mercamadrid, cuyas funciones asumirán las concejalías correspondientes.

La estructura orgánica de Alcaldía y Vicealcaldía se modificará al fusionarse las direcciones generales de Relaciones Públicas y Protocolo y Relaciones Internacionales; la partida de gastos para atenciones protocolarias y representativas consolidará el descenso del 25 por ciento de los últimos dos años; y se renegociarán los contratos de alquiler para ahorrar un 10 por ciento de lo destinado a arrendamientos.

En cualquier caso, Gallardón aseguró que los proyectos de Madrid Río, el Palacio de Cibeles o Conde Duque "no se paralizarán" en ningún caso, ya que esa decisión supondría un gasto mayor que continuar con las obras.

LLAMADA A LA UNIDAD

Tras hacer estos anuncios, el alcalde hizo un llamamiento a "la unidad" de partidos políticos y agentes sociales para "mostrar una clara voluntad de superar la crisis con los sacrificios que hagan falta", dando así "un mensaje extraordinariamente positivo" a los ciudadanos.

Así, pidió a la oposición una "discrepancia constructiva" con "lealtad" y no "una adhesión inquebrantable" para conseguir que la capital "lidere la recuperación económica".

A continuación, culpó al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero de no haber reconocido la crisis a tiempo, de haber tomado las medidas equivocadas y de estar generando una gran "desconfianza" en la sociedad cada vez que corrige sus propias propuestas de actuación.

Gallardón puso entonces a la capital como ejemplo del camino que hay que tomar para salir de la crisis echando mano de datos macroeconómicos como el PIB, el paro o la ratio deuda-PIB, y consideró "curioso" que "la política de la que hoy reniega el Gobierno es la que la oposición ha exigido aplicar (en la capital)" en el último año y medio.

En este sentido, defendió la solvencia de las cuentas municipales, que el pasado ejercicio generaron incluso superávit, y afirmó que el Consistorio madrileño "se endeudó cuando tenía que hacerlo", mientras que el Ejecutivo central ha optado por "ser débil con los fuertes (comunidades autónomas) y fuerte con los débiles (corporaciones locales)" al retrasar una vez más y 'sine die' la reforma del sistema de financiación local.

"A las dificultades que encuentran las administraciones para obtener recursos y al incremento del coste con el que se cierran las nuevas operaciones se une la caída de ingresos propios de las corporaciones locales y de la participación en los del Estado", resaltó, haciendo hincapié en que, además, los consistorios se hacen cargo de muchas competencias impropias.

Por ello, exigió a Zapatero que cumpla su compromiso de mejorar la financiación de los ayuntamientos en vez de poner en marcha "mecanismos subsidiarios y temporales" como los incluidos en el Plan E.

DEMASIADO GASTO SUPERFLUO, POCO GASTO SOCIAL

Por su parte, los portavoces de PSOE, David Lucas, e IU, Ángel Pérez, coincidieron en criticar que las medidas del Ejecutivo local dejan demasiados gastos superfluos, como la reforma del Palacio de Cibeles, frente a poco gasto social.

Así, Lucas reclamó que se prioricen las necesidades básicas de la ciudad, y criticó el tijeretazo en gasto social, algo que "afectará a los contratos para la atención de mujeres maltratadas, a los contratos de formación y asesoramiento para el empleo, a las ayudas a personas sin hogar, a los niños en riesgo de exclusión social, a los discapacitados, a los enfermos crónicos, a la red de salud mental o a las políticas de empleo", críticas que no tuvieron respuesta del alcalde.

Además, abogó por aplicar su propio plan de recortes, que ahorraría más de mil millones de euros, comenzando por medidas como reducir los altos cargos --Lucas insiste en que son 1.500 y Gallardón aseguró que son 125--, limitar los coches oficiales o paralizar la reforma de Cibeles, entre otras cosas.

"Éste ha sido un año de despilfarro y de incumplimientos constantes", aseguró Lucas, reprochando a Gallardón su "alarmismo y maniqueísmo" y defendiendo la gestión de la crisis realizada por el Ejecutivo central.

En un irónico discurso, Pérez opinó que "lo mejor" para los madrileños sería que las políticas de PSOE y PP "fracasen" dado que ambos partidos propugnan medidas que suponen "toda salida progresista a la crisis", y reclamó el recorte en gastos superfluos como Cibeles o Madrid Río, lo que supondría "ahorrar más que con la reducción salarial de los trabajadores municipales".

Además, calificó de "humillante" e "indignante" que el ahorro por la disminución salarial "se lo lleven los bancos", precisamente "una parte de la causa de la crisis".

Al Debate de hoy, el último de la legislatura, también asistieron los dirigentes de PSM, Tomás Gómez, e IU Gregorio Gordo, y la portavoz socialista en la Asamblea, Maru Menéndez.

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