'Flamenco Kids en Quillolandia' acerca este género a los más pequeños

Actualizado 14/04/2012 11:00:22 CET

MADRID, 14 Abr. (EUROPA PRESS) -

Desde este sábado y hasta el 13 de mayo el Teatro Arteria Coliseum de Madrid acoge 'Flamenco Kids en Quillolandia', una obra dinámica y educativa para toda la familia en general y para los niños en particular, en la que el flamenco es el hilo conductor, interpretado en directo y con rigurosidad.

El objetivo final de este montaje es defender el poder de la imaginación, mostrarnos que ser diferente nos hace especiales y que poniéndose en la piel del otro se refuerzan los valores humanos. Todo ello, con el flamenco como vehículo de unión y grandes dosis de creatividad.

A raíz del nacimiento de su hijo, una madre recuerda la pandilla de amigos de su niñez, los "Flamenco Kids". Le va describiendo a su bebé cómo es el mundo de Quillolandia. Poco a poco van apareciendo los miembros de la pandilla que van transformando a la madre en la niña que fue.

Grabi, el camaleón daltónico nos enseña a ver el mundo de otro color; Andrés, el erizo bailarín, baila con nosotros una rumba; Daniel, un camarón opaco, aparece en la camiseta de la actriz; Don Pedro, juega con sus gorros y con el público; Lola, la urta mellada, llega con sus amigas, nada entre el público y, además, nos cuenta el cuento de Albar; Orsea, una ortiguilla presumida y coqueta luce su traje de pompones rosas y nos presenta los estereotipos femeninos en clave de humor. Por último Luis, el pulpo cantautor, hace su aparición cantando una guajira mientras todos juegan a tener ocho brazos.

Cada uno de ellos se presenta con un palo diferente del flamenco y nos van recordando la importancia de la amistad, la posibilidad de ver las cosas desde otro punto de vista y a darnos cuenta de que existen muchos mundos y que todos están en éste. Entran en el Jalintro, el cole, y cantando y jugando aprendemos matemáticas y algo de Lengua.

Todos los personajes de esta obra son animales de la Península Ibérica, algunos de ellos en peligro de extinción. El flamenco es el hilo conductor, patrimonio inmaterial de la humanidad y, por primera vez interpretado y pensado para que llegue al público infantil, con una visión contemporánea en la puesta en escena.