Agricultura pide la colaboración de propietarios privados de balsas en Sierra Espuña para la conservación de anfibios

Actualizado 20/06/2009 14:49:42 CET

MURCIA, 20 Jun. (EUROPA PRESS) -

La Consejería de Agricultura y Agua, a través de la Dirección General de Patrimonio Natural y Biodiversidad, realizó una campaña para solicitar la implicación voluntaria de propietarios privados de balsas, albercas o nacimientos de agua en la conservación de los anfibios del Parque Regional de Sierra Espuña, según informaron fuentes del Gobierno regional en un comunicado.

Según el director general de Patrimonio Natural y Biodiversidad, Pablo Fernández, los anfibios "son un grupo animal amenazado por diversos factores, tanto a escala global como local". Concretamente en la Región de Murcia, "la principal amenaza proviene de la escasez natural de agua, fruto del clima semiárido dominante", señaló Fernández.

La Consejería financió en 2005 un estudio realizado por la Universidad de Murcia titulado 'Atlas de distribución de los anfibios de la Región de Murcia', en el que se destaca a Sierra Espuña como uno de los espacios naturales protegidos más importantes en lo que a la presencia de anfibios se refiere.

Por tal motivo se iniciaron una serie de trabajos de campo, de forma que, en 2006 se describieron y evaluaron 24 masas de agua como albercas, balsas, nacimientos y arroyos, presentes en el citado Parque Regional, a través del estudio titulado 'Catalogación de masas de agua para la conservación de los anfibios'.

En 2007 se llevó a cabo el 'Estudio preliminar de la comunidad de anfibios para la adecuación de puntos de agua para su reproducción', una línea de investigación que "se ha visto reforzada con el reciente hallazgo en Sierra Espuña de una población de sapo partero ibérico, una especie muy amenazada, que sólo se encuentra en las Sierras Béticas, desde Málaga hasta Murcia", explicó Fernández.

La Consejería inició, posteriormente, nuevas líneas de actuación para la conservación de los anfibios, tales como el proyecto para la adecuación de los cuerpos de agua que presentaban mayores problemas para estas especies.

En este sentido, Fernández destacó que "se han mejorado los accesos con construcción de rampas, se ha adecuado el entorno mediante la restauración vegetal y se han eliminado las especies exóticas, principalmente peces, que representaban un peligro para los anfibios".

Así, concluyó que "la línea de divulgación y participación ciudadana, es la última fase del 'Plan de conservación de anfibios', que incluye la colaboración del Voluntariado Ambiental, a través del Proyecto 'BUBO', la edición de carteles y folletos y la campaña para la implicación de los propietarios privados que posean balsas, albercas o nacimientos de agua en la preservación de estas especies poco conocidas y amenazadas".