Touriño cree que "da pena" ver al PP "levantando una guerra" con el uso del gallego y recuerda que Fraga "nunca lo hizo"

Actualizado 02/02/2009 22:39:20 CET

Afirma que la reforma del Estatuto la decidirán los ciudadanos "con su voto"

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 2 Feb. (EUROPA PRESS) -

El presidente de la Xunta y candidato socialista a la reelección, Emilio Pérez Touriño, consideró hoy que "da pena" ver al PPdeG "levantando una guerra" en relación con el uso del gallego y recordó que Manuel Fraga "nunca lo hizo".

"Él siempre lo usó en sus intervenciones como presidente", valoró, el máximo mandatario gallego, tras lo que aseguró "no reconocer" al actual Partido Popular, un partido "falto de rumbo". "Es una política de corto alcance", evidenció, puesto que, a su juicio, "la sociedad gallega ama, entiende y respeta" su lengua y "no quiere polémicas" sobre ella.

En la presentación del libro 'Conversas con Emilio Pérez Touriño', en un acto que se desarrolló siguiendo el formato de un 'talk show' con el periodista que lo escribió, Manuel Lombao, el máximo mandatario gallego recordó que la Ley de Normalización Lingüística se aprobó durante el mandato de Fraga por consenso entre las tres fuerzas con representación parlamentaria. "Y ahora el PP en la oposición pone esto en tela de juicio", criticó, al tiempo que apostilló que "es difícil de entender".

Tras reafirmarse en su condición de castellanoparlante, entendió que "un gallegoparlante tiene derecho a acudir a la policía o a hacer un trámite judicial en su idioma, y a utilizarlo en la enseñanza". "Eso es normalización", defendió, y destacó la importancia de "evitar que se pierda el gallego o se minorice su uso social" debido a la "potencia" del español. "Por eso se le dedica más esfuerzo, para que no lo perdamos", justificó.

"Tan nuestro es uno como el otro, pero el gallego es la lengua propia de Galicia, y así lo dice el Estatuto, aunque ahora algunos oportunistas lo olvidan", reprobó Touriño, quien consideró, además, que "es una gran riqueza". Frente a esto, lamentó que "sectores de la derecha política y del nacionalismo radical hagan confrontación con el papel de la lengua".

ACTO

Acompañado por su mujer, Esther Cid, y arropado por conselleiros de su gobierno, diputados, concejales y distintos miembros de su partido, Touriño protagonizó un acto de carácter personal en el que presentó muchos aspectos de su vida y de su trayectoria. De este modo, se desvelaron varios capítulos de un libro que, según su autor, trata de ser "una mezcla entre una biografía y un balance político y de gobierno".

Tras dos tardes de "conversaciones muy fluidas", Manuel Lombao obtuvo la información necesaria para escribir un libro "para leer en una tarde, una tarde lluviosa de domingo". "Y últimamente hay muchas", bromeó Touriño, quien animó a todos los presentes a "leer este libro" y "muchos otros".

"COMPROMISO ÉTICO Y CÍVICO"

El socialista hizo un repaso por su trayectoria política y la describió como algo que, en su generación, "forma parte de tu vida sin darte cuenta". "En un mundo sin libertad -en pleno franquismo-, cuando eres joven la buscas y te empiezas a involucrar", explicó, a medida que fue relatando sus pasos desde la creación de un cineclub en Pontevedra con 16 años para proyectar cine "libre" hasta su participación en los Pactos del Hostal para sacar adelante el Estatuto de Autonomía de Galicia.

"Mi generación veía la política como un compromiso ético y cívico, de valores y aún hoy es lo que me mueve y me conmueve. No cambié, en ese sentido, desde los 18 años", aseguró.

También recordó su etapa en Madrid, en el Ministerio de Transportes, Turismo y Comunicaciones, y se valió de la experiencia adquirida para defender las iniciativas proyectadas en Galicia en esta materia, como el AVE y las distintas autovías y autopistas.

"Es necesario potenciar el reequilibrio en la Península Ibérica para salir de la periferia", indicó, puesto que el mapa de España cuenta con el eje Barcelona-Valencia por el este y con el de Madrid-Zaragoza y País Vasco en el centro. Así, apostó por la construcción de otro entre Galicia y el norte de Portugal y uno más de Lisboa hacia Andalucía. "Zapatero y Sócrates comparten este proyecto conmigo", destacó.

ESTATUTO DE AUTONOMÍA

El presidente de la Xunta, que se definió como "socialdemócrata y galleguista", se refirió a los Pactos del Hostal para la creación del Estatuto y recordó que el nacionalismo "apenas contribuyó" como tampoco lo hizo "la derecha".

Lo que dio un "impulso decisivo" a la negociación, según señaló, fue la ciudadanía que "salió a la calle porque no asumía una discriminación". "Salió contra el 'Estatuto do aldraxe'", apostilló, y rechazó, con este argumento, la condición de Galicia como "pueblo pasivo y resignado".

"No es cierto", zanjó el jefe del Ejecutivo gallego, y añadió que "el pueblo, que es maduro, sabe cuando tiene que salir, como cuando fue lo del Prestige".

Así, aunque entendió que la reforma del Estatuto no es "una necesidad vital", defendió que es "importante" ponerlo al día. "Pero para mí, o es de todos, o no se hará la reforma", aseguró, y justificó esta afirmación en que el texto "no puede dejar a una parte de la sociedad fuera".

"La palabra la tienen los ciudadanos. Con su voto el 1 de marzo decidirán si tenemos un nuevo Estatuto que no se pudo reformar porque alguien lo vetó", concluyó Touriño, en referencia al PPdeG.