Actualizado 23/05/2007 02:05

Beatriz Carvajal, "suegrísima" en la tele y madraza en la vida real

SU HIJA MONTSE PLA, DE 27 AÑOS, QUIERE SER TAMBIÉN ACTRIZ Y HA DECIDIDO NO UTILIZAR EL APELLIDO CARVAJAL

Beatriz Carvajal se define como una curranta y lo es, su fidelidad a los hermanos Caballero ha hecho que podamos seguir disfrutando del mal genio con el que se paseó por ¡Aquí no hay quien viva! interpretando a la madre de Malena Alterio. La actriz todavía tiene mucha guerra que dar en la pequeña pantalla pero esta vez será a través de Goya Gutiérrez en La que se avecina , una mujer chismosa y cotilla, una madre protectora que odia en secreto a su nuera y echa de menos la presencia de su hijo en el hogar. Nada más lejos de la realidad, Beatriz tiene dos hijas adoptadas de las que está muy orgullosa y asegura ser una madre de lo más respetuosa. Los ojos le brillan cuando habla de Montse Plá, la mayor de ellas, que ha decidido seguir sus pasos y dedicarse al mundo del espectáculo.

-Háblanos de Goya, tu nuevo personaje en la serie....

-Hago de suegrísima. Estoy muy disgustada con la nuera que me ha tocado y voy a hacer lo posible por que mi hijo vuelva. Goya Gutiérrez es una mujer chismosa y cotilla que se cree todavía muy estupenda y muy moderna pero en el fondo es una puñetera. Le sienta mal la jubilación pero la aprovecha para amargar la vida a todo el mundo.

-¿Estás a gusto con tu nuevo personaje?

-Mucho, me encanta hacer de mala. Son personajes muy extremos y se disfruta mucho interpretándolos.

-¿Te sientes identificada con ella?

-Para nada, los dos chavales que están con mis hijas me parecen estupendos y los quiero un montón. Soy muy considerada con sus elecciones y acojo muy bien en mi casa a todo el que viene.

-¿Tenías claro que volverías a apostar por esta serie?

-Sí, lo tenía muy claro, primero por admiración. Alberto Caballero es un genio, tienen un talento indiscutible a la hora de escribir y tengo la absoluta confianza de que esta serie será otro éxito indiscutible gracias a su presencia.

--¿Dónde prefieres vivir?

-Prefiero no vivir en comunidad. Vivo en una casita independiente desde hace casi veinte años y por suerte mis vecinos son estupendos.

-¿Qué imagen crees que tiene el público de ti?

-Creo que me tienen cariño, y saben cómo soy. Una persona muy normal, muy curranta . Lo noto sobre todo haciendo teatro, te tienen que querer mucho para llenar el teatro día tras día.

"HE TRATADO DE SER UNA MADRE MUY RESPETUOSA CON ESOS DOS SERES HUMANOS QUE HE ADOPTADO"

-¿La fama trastoca mucho tu vida cotidiana?

-No, es agradable que la gente se acerque a ti con cariño, nunca me ha disgustado. Yo siempre salgo a la calle pensando que nadie sabe quién soy y no me trae ningún problema. Si la gente ve que te comportas con naturalidad así te tratan.

-¿Qué tipo de madre eres?

-Si lo he conseguido no lo se, creo que sí. He tratado de ser una madre muy respetuosa con esos dos seres humanos que he adoptado, he buscado siempre que crecieran con la idea de la libertad y del respeto. Creo que mis hijas saben que en mí tienen a alguien con quien pueden hablar de cualquier cosa que les pase. No soy amiga de mis hijas aunque últimamente este muy de moda decir eso. Soy la persona en la que más pueden confiar y la que más les puede ayudar porque tengo el triple de experiencia que ellas. Puedo aconsejarles desde el amor muchas cosas, creo que lo han entendido y si no es así, lo entenderán más adelante.

-¿Estás contenta con que tu hija Montse se dedique a la interpretación?

-Montse es toda una mujer, tiene ya 27 años pero sí me tiene un poquito preocupada, porque sé que esta profesión es muy difícil y se pasa mal. Yo siempre le digo: Nena, no te fijes en mi ejemplo . Yo no soy el ejemplo real de esta profesión, a mí me ha ido muy bien y estoy agradecidísima de que se me hayan admitido de esta manera en la profesión. Pero la generalidad es que es duro y se pasa mal. Pero es inevitable, la entiendo, cuando te entra el veneno de la interpretación es muy difícil quitártelo y si ya has tenido la suerte de experimentarlo entonces ya estás perdida, imposible que te lo quiten de la cabeza.

-Al igual que tu no ha querido ser hija de ...

-Así es -ríe complacida- ella se llama Montse Plá, ha decidido no utilizar mi apellido. Es inevitable que la gente con la que está se entere de quién es su madre tarde o temprano. Pero ella es una niña muy normal, no pone por delante la fama de su madre. Además yo siempre les he enseñado a mis hijas que su madre no es una persona excepcional. Yo se lo contaba cuando eran más pequeñas: Soy como las otras madres de vuestras amigas, sólo que mi trabajo sale por televisión y me conoce la gente, pero yo no soy más que cualquier madre .

-¿Te ha costado mantener tu vida privada al margen?

-La prensa me ha respetado siempre mucho. No he cobrado nunca por nada, ni quiero cobrar. Me llaman mucho de programas y no voy precisamente porque pagan. Yo pienso seguir viviendo exclusivamente de mi trabajo. Además mi intimidad es mucho más importante que todo el dinero del mundo.

-¿Te asusta la madurez?

-No, me encanta ver hasta dónde he llegado, todo el camino que he recorrido. Lo de envejecer no me preocupa, a lo mejor porque nunca he sido una sex symbol. ¿Quién haría las abuelitas de esta profesión si todas nos operásemos y no quisiéramos envejecer? Los papeles de personajes maduros escasean pero por ahora estoy teniendo suerte y sigo trabajando. Lo que sí me asusta es envejecer mal, enferma y achacosa.

-¿Cuál ha sido la mayor locura que has llegado a cometer?

-No he tenido mucho tiempo para hacer locuras. Mi vida en sí es una locura. La gran locura es ser actriz, pero empecé en esto muy a conciencia. Es una locura maravillosa para mí.

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