En libertad la gallega que fue detenida en Colombia, junto a su marido, por tratar de sacar a un bebé del país

Actualizado 08/07/2015 11:19:22 CET

La familia muestra su "preocupación" por la detención del carballés José Mato Roibal y cree que ambos fueron "engañados"

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 20 Jul. (EUROPA PRESS) -

La vecina de Carballo (A Coruña) María José Tasende Villar, que fue detenida el pasado viernes junto a su marido, José Mato Roibal, cuando trataban de sacar del país de forma ilegal a un bebé de cinco meses en dirección a España, ha sido puesta en libertad.

De ello ha informado en declaraciones a Europa Press la madre del detenido, Amelia Roibal, quien ha considerado que la pareja fue "engañada" en este proceso dado que "realizaba todos los trámites legales" necesarios para realizar una adopción.

Y es que, según ha indicado, su hijo y su nuera llevaban "unos cinco años" intentando adoptar a un bebé y participaban en los distintos programas que en Galicia existen para lograr este fin.

Amelia Roibal ha explicado que la familia "está muy preocupada" dado los "pocos datos" que tienen de lo sucedido y ha indicado que "tanto su hija como la madre de su nuera" han viajado este fin de semana a Colombia para "intentar ayudar a José". Con todo, ha indicado que ella misma "si pudo hablar con María José", quien le informó de que ella había sido puesta en libertad pero que su marido "continuaba detenido".

DETENCIÓN EL VIERNES

En concreto, la pareja fue detenida el pasado viernes en el aeropuerto internacional 'El Dorado' de Bogotá, en Colombia, cuando trataban de sacar del país de forma ilegal a un bebé de cinco meses en dirección a España.

La pareja pretendía viajar a Madrid con el bebé, que identificaron durante los controles aeroportuarios como hija suya, según informó el diario colombiano 'El Tiempo'.

Durante el control migratorio, no obstante, los oficiales procedieron a arrestarlos debido a irregularidades dentro los movimientos migratorios de la pareja. Una vez en las oficinas de Inmigración, la pareja confesó que había pagado 18.000 euros a los padres biológicos del bebé y otros 1.200 a un médico que ejerció de intermediario.

Ambos están acusados de delitos de tráfico de menores, alteración del estado civil y falsedad en favor de terceros. La menor, por su parte, ha quedado bajo tutela del Instituto de Bienestar Familiar (ICBF).