Actualizado 07/01/2009 13:54 CET

Trabajadores de CLAS comienzan a fabricar a partir de hoy yogures para la empresa Nueva Rumasa

SEVILLA, 7 Ene. (EUROPA PRESS) -

Los trabajadores de Central Lechera Asturiana (CLAS) comenzaron hoy la fabricación de yogures para la empresa Nueva Rumasa --propiedad del jerezano José María Ruiz Mateos--, la cual alquiló desde el 1 de enero pasado y durante cuatro años el centro de producción sevillano.

El presidente del comité de empresa, Antonio Escudero, afirmó a Europa Press que los cerca de cien trabajadores volvieron a la fabricación de postres después de haber realizado tareas de mantenimiento interno en las últimas semanas.

Según indicó, para el día de hoy la fabricación será "poca" y algo "inferior" a la que se registraba con Central Lechera Asturiana. Si bien, apuntó que "hoy es el primer día y hay que ver como se desarrolla en el tiempo el trabajo".

"Esperamos que poco a poco la fabricación vaya aumentando, aunque Clesa tendrá que pelear por hacerse hueco en el mercado nacional, ya que Central Lechera Asturiana contaba con un tres por ciento y ahora la nueva empresa tiene que hacerse con el mayor porcentaje posible", subrayó Escudero, a lo que añadió que los trabajadores comenzaron hoy el trabajo "con mucha ilusión".

Asimismo, el presidente del comité de empresa señaló que el cambio de dirección se está llevando a cabo de forma paulatina, por lo que todavía se mantiene parte del personal de dirección del centro sevillano.

La Corporación Alimentaria Peñasanta (Capsa), fabricante de yogures y postres de la marca Central Lechera Asturiana, presentó el 23 julio de 2008 un expediente de regulación de empleo (ERE) que afectó en torno a 200 empleados a nivel nacional, de los que unos 165 (el 82 por ciento) son en Andalucía, ante la falta de demanda de dicha línea de productos.

El expediente afectó a unas 200 personas de la línea de yogures y postres de CLAS y sus delegaciones comerciales, situadas en Madrid, Cataluña, Levante y Andalucía, donde se ubican el mayor número de trabajadores.

De este modo, de los alrededor de 160 empleados, casi un centenar corresponde a la planta sevillana; seguida de Málaga. También se vieron afectadas las delegaciones de la compañía en Jaén, Huelva, Córdoba y Jerez de la Frontera (Cádiz).