La acusada de prostituir a menores en Almería reconoce que mediaba con clientes para prácticas fetichistas

Primera sesión del juicio contra diez acusados de prostitución de menores en la Audiencia de Almería
Primera sesión del juicio contra diez acusados de prostitución de menores en la Audiencia de Almería- EUROPA PRESS
Europa Press Andalucía
Actualizado: martes, 17 febrero 2026 18:30

ALMERÍA 17 Feb. (EUROPA PRESS) -

La joven acusada de prostituir en Almería a una hermana y varias amigas, todas ellas menores de edad, ha reconocido su papel a la hora de contactar con clientes entre 2018 y 2020 a través de una página web y chats abiertos en los que respondió a anuncios y creó otros tantos para comunicarse con interesados en prácticas sexuales de tipo fetichista.

"Empecé a hacerlo yo y ellas me preguntaron que de dónde sacaba el dinero, por lo que les propuse hacerlo y todas me dijeron que sí", ha detallado S.M.H. en el juicio que se celebra en la Audiencia de Almería a preguntas de la Fiscalía y de su abogada, Mónica Moya. La acusada ha admitido que se embolsaba entre el 40 y 50 por ciento de las ganancias que las menores obtenía en los servicios en los que ella mediaba.

La joven, que se enfrenta a una petición inicial de 45 años de cárcel, ha asegurado que los contactos con los acusados, entre los que se encuentran un policía local de Almería y otro de Adra, fueron "de menos a más", ya que ella misma comenzó con servicios parafílicos en los que se dejaba "chupar los pies" a cambio de dinero, si bien hubo casos de mayor intensidad hasta ser vistos como posibles agresiones sexuales.

En esta línea, ha señalado que aunque no indicaba específicamente la edad de las víctimas --de entre 13 y 15 años al inicio de los hechos--, sí se hacía saber a los clientes que eran "menores". "A veces me preguntaban y yo decía la verdad, decía que eran menores. No veía ningún peligro en el que nos chuparan los pies", ha dicho antes de aclarar que, por su apariencia física, podía verse que eran "niñas" dado que apenas habían desarrollado.

Así, ha manifestado que propuso participar del negocio a sus "amigas" aunque ha rechazado que las "obligara", puesto que esta actividad no suponía su modo de vida. Según ha explicado, lo hacían cuando necesitaban dinero para "irnos a cenar juntas" o para "comprar una bicicleta".

"A día de hoy no me explico cómo lo hemos hecho. Era una estúpida que veía dinero fácil y se me fue de las manos", ha dicho entre sollozos la acusada tras detallar cómo eran los servicios por los que ingresaban entre 20 y 100 euros, según el tipo de práctica o cliente, algunos de los cuales eran considerados "VIP" por la de ocasiones que repetían con ellas.

Según su declaración, ella misma se sirvió de una web de contactos para contestar anuncios de clientes en Almería y alrededores, de modo que posteriormente seguía las conversaciones con ellos a través de Skype o mediante un correo electrónico falso. Ella era quien pactaba el tipo de servicio y el precio, que podía verse incrementado conforme las exigencias de los clientes crecían.

UNOS ENCUENTROS QUE FUERON "A MÁS"

La investigada ha narrado que llegó un momento en el que los encuentros, que se hacían en vehículos aparcados en descampados o en las viviendas de los clientes, fueron "a más", con prácticas sadomasoquistas y otras ligadas a la coprofilia o la urolagnia, ya fueran en grupo o individuales. También ha reconocido que hubo tocamientos y, en ciertos casos, penetraciones, lo que podría endurecer la pena de algunos de los acusados.

Asimismo, ha reconocido que ella trasladaba en su vehículo a las chicas a muchas de las citas, aunque otras eran en lugares próximos a sus viviendas e iban andando. También ha especificado que en un momento dado las menores comenzaron a acceder a servicios por su cuenta sin que ella mediara con los clientes, por lo que no se llevaba nada.

La acusada, que distinguía con las víctimas al resto de investigados por sobrenombres, ha reconocido que cobró por facilitar una cita en la que uno de los acusados apodado 'Chochito' pidió ver a una de las menores manteniendo relaciones sexuales con su novio, también menor.

De igual forma, ella desplazó a otra de las menores en su vehículo hasta Adra para que mantuviera un encuentro sexual con un agente de Policía Local, quien ya les había advertido de su condición de agente en el momento de concretar la cita, según ha explicado.

"Yo vi el coche de policía y todo", ha manifestado para explicar cómo quedaron con el agente, quienes les esperaba de madrugada en un sitio convenido dentro de un coche patrulla al que accedió una de las menores para, según la investigación, ser llevada hasta una biblioteca municipal donde se produjo el contacto sexual antes de ser llevada de nuevo con sus amigas. "Íbamos riendo, como si eso fuera un juego".

El teléfono desde el que se produjeron las llamadas entre la menor y el policía local fue encontrado bajo la rueda de repuesto del vehículo del detenido, si bien el terminal figuraba a nombre de otro compañero, que también fue arrestado inicialmente ante su negativa a colaborar. En su versión inicial, el encausado dijo que el teléfono estaba a nombre de su compañero para no levantar sospechas de infidelidad en su matrimonio, según la instrucción policial.

Según la acusada, algunos de los clientes ya solo querían mantener contactos con las menores y la apartaban a ella misma, a la que veían "vieja" por tener 19 años. No obstante, ha confesado que participó en algunos juegos grupales de sumisión hacía algunos clientes.

CONTACTOS CON EL 'SEÑOR X'

La acusada ha explicado cómo intermedió con uno de los investigados, al que apodan 'Señor X', después de que una de las menores fuera descubierta con un cliente en un merendero en abril de 2020 y fueran multados por saltarse el confinamiento derivado del covid-19, ya que sabían que dicho contacto ostentaba una responsabilidad policial y podía librarle de la multa.

Según su versión, fue la menor quien le facilitó este contacto y le pidió que lo llamara para que le quitara la sanción porque estaba "muy asustada" de que llegara a su casa. La acusada ha reconocido las conversaciones vía Skype con este usuario aunque ha mostrado dudas sobre si las menores habían mantenido citas con él. "Yo me hacía pasar por ella para que le quitaran la multa", ha dicho.

La investigación policial señaló como el contacto que intermedió al día siguiente de los hechos para quitar la multa a un intendente de la Policía Local de Almería, quien habría contactado con uno de los responsables de la Guardia Civil para interesarse por dicha sanción.

Los agentes han señalado que llegaron a tal identidad a raíz de la cadena de contactos que se estableció entre los agentes que interpusieron la sanción y los mandos que contactaron para interesarse por el acta de infracción. Asimismo, constaría una llamada del acusado a S.M.H. en la que le habría informado de que dicha multa se había retirado.

Los responsables de la investigación, que se inició con la denuncia de la madre de una de las menores, han destacado la colaboración prestada por la acusada desde el inicio de la investigación para aportar de forma "activa" y "espontánea" direcciones, teléfonos, chats y pantallazos de sus conversaciones con el resto de acusados, sobre los que se practicaron registros de diversa índole.

El juicio, en el que los investigados se enfrentan a penas de hasta 54 años de prisión, tiene previsto continuar este miércoles con las declaraciones de las víctimas mientras que el resto de acusados declararán en la última sesión previa a los informes, según ha acordado la sala.

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